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12 cardenales que no podrían ser papa por sus vínculos con la pederastía, entre ellos Norberto Rivera

Sociedad

Por: pijamasurf - 03/12/2013

Asociación de víctimas de abuso sexual por parte de sacerdotes católicos da a conocer una “lista negra” de cardenales electores que han estado relacionados con casos de pederastía, por lo cual no tienen derecho moral a ocupar la posición de papa.

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Este día inició el cónclave entre los cardenales electores de los que saldrá, en unos cuantos días o semanas, el papa que sucederá a Benedicto XVI, quien en una decisión más o menos inesperada anunció su renuncia hace unos días.

En esta situación, la Red de Supervivientes de Personas que sufrieron Abusos por Sacerdotes (SNAP) dio a conocer una “lista negra” de 12 cardenales que si bien, potencialmente, podrían convertirse en el nuevo Sumo Pontífice, por razones morales deberían de tener impedida esta posibilidad, pues se encuentran relacionados de algún modo con los crímenes de pederastía que en años recientes han escandalizado a la Iglesia Católica.

Según la organización, se trata de los prelados Oscar Rodríguez Maradiaga, de Honduras, Timothy Dolan, Donald Wuerl y Sean O'Malley (de Nueva York, Washington y Boston, respectivamente), el argentino Leonardo Sandri, Angelo Scola (Milán), Tarcisio Bertone, George Pell (Australia), Dominik Duka (República Checa), Marc Ouellet (Canadá), Peter Turkson (Ghana) y el mexicano Norberto Rivera.

Según datos recabados por SNAP, estos sacerdotes enfrentaron con indolencia, no con el rigor que requería el caso, abusos sexuales de los que se enteraron durante sus administraciones en sus respectivas diócesis.

En distintas circunstancias y por distintos métodos, todos estos cardenales incurrieron en omisión o franca protección para sacerdotes involucrados en casos de abuso sexual, en particular contra niños. Algunos como Dolan dieron miles de dólares a estos religiosos para que desaparecieran de su diócesis, o Maradiaga, quien púlicamente afirmó que él mismo “iría con mucho gusto a la cárcel antes que hacer daño a mis sacerdotes, ya que yo no soy un policía".

En el caso de Norberto Rivera, son conocidas las acusaciones recibidas en años recientes sobre la salvaguarda ofrecida a sacerdotes pederastas, siendo el caso de Nicolás Aguilar el más documentado al respecto, ocurrido cuando Rivera era obispo de Tehuacán, Puebla.

Y si bien el gesto de esta organización que lucha por el castigo de los religiosos involucrados en casos de pederastía parece más bien simbólico, al menos sirve para saber que, al menos como probabilidad, un cardenal de esta lista podría llegar a ser Papa —con las consecuencias que ello implicaría.

También en Pijama Surf: La congregación de esclavas religiosas del Padre Maciel.

Con información de Milenio

Nexos con la dictadura y oposición a la homosexualidad: ¿Quién es Jorge Bergoglio, el nuevo papa Francisco I?

Sociedad

Por: pijamasurf - 03/12/2013

"Humano, demasiado humano": esa podría ser también la divisa de Francisco I, el nuevo papa que cuando era todavía el cardenal Jorge Bergoglio estuvo implicado en una cuestionable connivencia con el regímen dictatorial de Videla, uno de los más sanguinarios y crueles en la historia de Argentina, además de otras actitudes que revelan la conservadora decisión de El Vaticano.

papa

El Vaticano ha sorprendido al mundo con la elección de Jorge Mario Bergoglio como sucesor de Benedicto XVI en el llamado Trono de San Pedro, la posición de papa que representa la cúspide de la jerarquía católica.

El resultado final del cónclave cardenalicio fue inesperado porque esta es la primera ocasión en que se elige a un papa del “Nuevo Mundo”, interrumpiéndose así la continuidad europea y de alguna manera, quizá, reconociendo la importancia vital que América ha tenido para El Vaticano, sin la cual es posible que este no hubiera sobrevivido los últimos quinientos años.

Asimismo, la pertenencia de Bergoglio a la Compañía de Jesús —una orden históricamente progresista, intelectual, lindante incluso con cierta heterodoxia—  o su apelativo de Francisco I (se dice que en alusión a San Francisco de Asís), se miró al inicio como una suerte de nueva etapa dentro de la sucesión papal.

Sin embargo, apenas se supo de esta elección, han comenzado a surgir datos que revelan el lado oscuro del prelado argentino, en algunos casos una aquelarre franca contra el nuevo pontífice y en otros solo un esfuerzo por equilibrar la información, por mostrar que, después de todo, el conservadurismo de El Vaticano es su principal recurso de supervivencia.

De entrada Bergoglio, como usualmente ha sucedido con las élites del poder en los países latinoamericano, tuvo una relación sólida con los regímenes dictatoriales de Argentina, especialmente el de Jorge Rafael Videla, bajo la premisa de que no apoyar a los gobiernos militares conduciría a un gobierno de inclinación marxista, corriente de pensamiento proscrita en la época por El Vaticano mismo

Según Horacio Verbitsky, periodista que desde hace varios años ha documentado los actos moral, ética o jurídicamente cuestionables del jerarca, Bergoglio omitió un par de frases comprometedoras en la transcripción de una reunión que miembros del episcopado argentino sostuvieron con la Junta Militar de Videla, durante la cual dichos sacerdotes se arrogaron la capacidad de fijar la posición de la Iglesia católica en Argentina frente al gobierno, la cual no fue sino de cooperación absoluta. “De ninguna manera pretendemos plantear una posición de crítica a la acción de gobierno [dado que] un fracaso llevaría, con mucha probabilidad, al marxismo”, sostuvieron entonces los prelados, encabezados por Bergoglio.

Esto, por desgracia, puede ser que no sea del todo sorprendente, pues en América Latina la complicidad entre las cúpulas religiosas y las políticas ha sido cosa corriente, pues en buena medida ambas comparten el mismo tipo de poder, aquel que se fundamenta en el sometimiento de las masas, en la alienación como factor imprescindible de su existencia. Sin embargo, que sea común no significa que sea aceptable.

Por otro lado, dicha conveniencia entre Bergoglio y los dictadores argentinos, en especial Jorge Rafael Videla, se manifestó en acciones concretas que incluso llegaron a acusaciones de dos sacerdotes, Francisco Jalics y Orlandio Yorio, ambos pertenecientes a la Compañía de Jesús que en cierto momento comenzaron a defender con vehemencia los derechos de los pobres, una actitud que, paradójicamente, no es bien vista dentro de la Iglesia Católica, por lo cual dichos curas perdieron su licencia religiosa por decisión de Bergoglio, para justo inmediatamente después ser aprehendidos y torturados por personal de la Escuela Mecánica de la Armada. A Bergoglio se le acusó en este caso de delatar y prácticamente entregar a ambos sacerdotes.

También a esta época pertenecen las imputaciones hechas por las Madres de Mayo (el conocido grupo que lucha por el esclarecimiento de casos de personas desaparecidas durante la dictadura) sobre cierto nivel de participación de Bergoglio en el robo de niños nacidos en prisiones argentinas y sobre el cual, según se acusó hace algún tiempo, el cardenal tenía que ser presentado para que declarase al respecto, pues posee información sobre estos crímenes que ha evitado revelar a las autoridades argentinas.

Por último, no es menos importante la oposición indoblegable que hace un par de años Bergoglio manifestó hacia las uniones civiles entre homosexuales aprobadas por el gobierno de Cristina Kirchner, llamando incluso a, sic, una “guerra santa contra el matrimonio gay”.

Así, recurriendo a la frase de Nietzsche, parece claro no solo que Francisco I es “humano, demasiado humano”, y a pesar de todos los supuestos símbolos que lo rodean —ser argentino, ser jesuita, haber elegido el nombre de un santo humilde y que según la leyenda recibió el encargo divino de limpiar la podredumbre de la Iglesia, San Francisco de Asís—, tal parece que su pontificado dista mucho de la transformación renovadora que algunos quisieran para la Iglesia Católica, cuyo poder e influencia bien podría ser un factor decisivo, de quererlo y ejecutarlo, en la transformación del mundo mismo, en su tránsito hacia una realidad menos desigual, más justa, trabajar realmente por la implantación del Reino de los Cielos en este mundo.

También en Internet: Recordando con ira: Jorge Bergoglio en la dictadura argentina, de Horacio Verbitsky