“Buscamos la felicidad pero sin saber dónde, como los borrachos que buscan su casa: sabiendo confusamente que tienen una”, escribió, famosamente, Voltaire, un apunte que de algún modo hace eco de ese carácter elusivo de la felicidad, esa condición suya a un tiempo fugitiva y fugaz que la hace posible pero también improbable, instantánea y al mismo tiempo con cierta impresión o dejo de eternidad.
Quizá por eso llaman tanto la atención estudios como el realizado hace poco por la firma mercadológica GfK Custom Research, la cual ha rankeado a las 10 ciudades más felices del mundo, un título ambicioso que sin duda merece mirarse con cuidado para saber qué idea de felicidad se encuentra de fondo.
El estudio consistió, en términos generales, en una encuesta llevada a cabo entre 10 mil personas de 29 países, y tomó en cuenta sobre todo la cantidad y cualidad de atracciones que la metrópoli ofrece a sus residentes, divididas estas en 5 categorías: Exteriores, Centros Culturales, Centros Comerciales, Espectáculos y Entretenimiento en general. Así, el top resultante fue el siguiente:
10. Buenos Aires
9. París
8. Roma
7. San Francisco
6. Madrid
5. Melbourne
4. Ámsterdam
3. Barcelona
2. Sydney
1. Rio de Janeiro
Según los datos que se resumen en este infográfico:
Partiendo de que cualquier lista con los 10 o los 100 mejores o peores exponentes de determinado ámbito es, casi siempre y por definición, cuestionable, quizá mucho más cuando se trata de situaciones totalmente subjetivas y multivariables como las emociones humanas. No se trata, únicamente, de decir que no hay un concepto de felicidad bajo el cual toda la humanidad pueda cobijarse, sino también de preguntarnos qué tanto tiene que ver con la felicidad el número de, digamos, centros comerciales que haya en la ciudad donde vivimos. O, visto desde el otro extremo, el número de salas de concierto que programen habitualmente sinfonías de Beethoven o conciertos de Mozart. ¿Ahí se encuentra la felicidad?
Al final puede ser un asunto probabilístico y de estimulación, pero no mecánico: en dichas u otras ciudades pueden tenerse más elementos que susciten la posibilidad de felicidad —personas amables, calles limpias o tranquilas, transporte eficiente—, pero no menos cierto es que se puede ser feliz incluso en medio de la podredumbre y el desorden. Al respecto, un fragmento de los Diarios de Kafka, que en cierto modo revela el verdadero carácter de la felicidad, por qué a esta se le puede encontrar, sí, en un centro comercial, pero no bajo la forma que otros nos dicen que tiene:
Es perfectamente imaginable que la magnificencia de la vida esté dispuesta, siempre en toda plenitud, alrededor de cada uno, pero cubierta de un velo, en las profundidades, invisible, muy lejos. Sin embargo está ahí, no hostil, no a disgusto, no sorda, viene si uno la llama con la palabra correcta, por su nombre correcto. Es la esencia de la magia, que no crea, sino llama.










¿Bs. As.???. debe ser un chiste, ya con eso arruinaron la poca credibilidad del “estudio”.
Que chistoso que los coffee shop sean los que más destaquen en Amsterdam (y por mucho jaja).
Buenos Aires? Madrid? Rio de Janeiro??? .__.”
Discrepo, sobretodo con Madrid.
me asusta la definicion de “feliz” de estos tipos, claramente son las atracciones…..
Yo creo que aca nos olvidamos que el año pasado premiaron a Colombia por ser el pais mas feliz del mundo, ademas que taambien se encuntran los paises nordico. Y creo tambien que Islandia tiene un buen record de felicidad. Ahora es otra cosa el grado de satisfaccion que tiene la poblacion con respecto al lugar donde vive.
Sinceramente que tonteria, ni siquiera se podria asegurar que Rio en medio de un carnaval y con toda su gente en extasis pudiera catalogarse como una ciudad “feliz” , conozco tanta gente que todo el día rie, baila y no podria decir que son felices, en muchos casos mas parecen mecanismos de defensa, lo mismo podria aplicarse a este estudio, quizas esas ciudades llenas de museos, parques, centros comerciales son solo placebos para gente no muy feliz que digamos.
No tiene nada de malo. Cualquier persona que visita un país nórdico (de esos que tienen los mejores estatus de calidad de vida y educación) se da cuenta de que aún así la gente no vive feliz. Siempre hace frío, la gente no sale de su casa y es muy difícil conocer gente nueva, como lo hacemos todos los días en los países cálidos de Latinoamerica por ejemplo.
Es poco creíble que ciudades españolas sean unas de las ciudades mas “Felices del mundo” ya que otro articulo asegura que despues de la crisis en España hay mas de 200 intentos de suicidio diarios