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Feliz cumpleaños, Kurt Cobain: sus diarios, sus apuntes y sus consejos de vida

Arte

Por: pijamasurf - 02/20/2013

El 20 de febrero Kurt Cobain celebraba su cumpleaños; aquí, a manera de homenaje, una muestra de sus cuadernos personales.

Kurt Cobain en un un concierto de Nirvana en Vancouver, 1991. Fotografía de Charles Peterson

Hay personas cuya fascinación por el abismo genera a su vez una suerte de fuerza centrífuga que atrae a otros que son como ellos, un clan secreto de subversivos cuya rebeldía oscila entre la negación y la acción (auto)destructiva, entre el preferiría no hacerlo y el suicidio, con alternativas entre ambos puntos del espectro que se convierten, a pesar de todo, en obra que trasciende y pervive.

Uno de estos especímenes es Kurt Cobain, el enfant terrible del grunge que en la década de los 90 se erigió como uno de los íconos de la marginalidad, un músico de trayectoria dispar que sin embargo mantuvo la constante de, paradójicamente, hacer de su pulsión negativa la fuente de su creatividad.

De seguir vivo, este 20 de febrero Kurt Cobain hubiera cumplido 50 años, una cifra que se adivina improbable para esos elegidos de los dioses que mueren jóvenes, esos que, como Aquiles en la Ilíada, parecen haber preferido una vida corta pero trascendente a una longeva pero inane.

Para celebrar la efeméride, el sitio Brain Pickings y su editora Maria Popova han compartido una selección de los cuadernos personales de Cobain, fragmentos de sus diarios, apuntes, ocurrencias y, en general, expresiones por medio del lenguaje escrito y gráfico de una subjetividad contradictoria y atribulada.

Aquí algunas líneas escogidas al azar caprichoso de la lectura displicente, acaso la única con que Cobain hubiera querido que se leyeran sus cuadernos (sin que, quizá, creyera que esto último fuera posible).

 

“Sí la puntuación, estaba muy drogado cuando aprendía esas cosas.”

 

“Me gusta quejarme y no hacer nada por hacer mejor las cosas. Me gusta culpar a la generación de mis padres por acercarse tanto al cambio social y rendirse poco después de unos pocos esfuerzos exitosos”

 

“Me gustaría abortar a Cristo”

 

“La censura es MUY estadounidense”

 

“Los 80s tardíos:

“Este es un ejemplo subliminal de una sociedad que ha triunfado en joderse a sí misma en un valor rancio de codicia”

 

“El rey de las palabras es todo”

 

“Yo solo puedo coger y cantar”

 

“¿Alguna vez te has preocupado tanto que quieres matar tus gérmenes?”

 

“¿Quiénes serán el rey y la reina de los parias?”

 

“He perdido mi cabeza muchas veces, y mi

“cartera muchas más”

 

En los términos más simples:

1. No violes

2. No seas prejuicioso

3. No seas sexista

4, Ama a tus hijos

5. Ama tu barrio

6. Ámate a ti mismo

No dejes que tus opiniones obstruyan la lista anterior

 

[Brain Pickings]

¿Proust rockstar? Inesperada fotografía del escritor tocando air guitar con una raqueta

Arte

Por: pijamasurf - 02/20/2013

Inesperada fotografía de un joven Marcel Proust en una postura que poco tiene que ver con el concepto generalizado que tenemos de este gran escritor francés.

¿Cuál es la imagen que tenemos de Proust? ¿La primera impresión que, como si se tratara de una asociación/proyección libre, emerge en nuestra mente cuando pensamos en este escritor francés? ¿Quizá la de un hombre remojando un pedazo de pan suave en una taza de té? ¿La del cuarentón enfermizo, encamado y envuelto en edredones y sábanas, preso de la doble fiebre del cuerpo y dela escritura, perseguido por la enfermedad y por la histérica ambición de consumar una obra? ¿El snob que se burló delos snobs? ¿El pseudoaristócrata que cautivó a los aristócratas? ¿El homosexual que disimuló su preferencia? ¿Cuál es esa primera imagen que tenemos de Proust?

Probablemente no la de esta fotografía, en la que se ve a un joven Marcel de aproximadamente 20 años (la imagen es de 1891) en una postura un tanto inusual: de rodillas, la sonrisa entre desafiante y orgullosa, seductora incluso, y sostenido entre sus manos una raqueta al tiempo que, con la derecha, parece pulsarla como si se tratase de una guitarra, en esa simulación que coloquialmente se conoce como “air guitar” y que distingue sobre todo a los fanáticos de ciertos músicos que, cuando suena alguna de sus tonadas favoritas, imitan al ídolo y su habilidad con el instrumento.

El enigma, claro, de ser esta suposición cierta (aunque en última instancia la veracidad sea lo menos importante), es en quién estaba pensando Proust al ejecutar esta air guitar. ¿En un compositor popular o uno de altos vuelos?

Sirva esta imagen también como pretexto para compartir esta edición de Ensayos literarios de Marcel Proust, una compilación sumamente adecuada para iniciarse en la obra del autor, en sus temas predilectos y su estilo característico, pequeñas ondas de un estanque que Proust ampliaría después en la monumental, indefinible, À la recherche du temps perdu.

También en Pijama Surf: Marcel Proust: una vida de escritor; documental subtitulado sobre el gran escritor francés.

[The Atlantic]