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Estudio confirma los múltiples benficios medicinales de la marihuana

Por: pijamasurf - 02/28/2013

Consumir marihuana puede beneficiar la salud. Entre otras cosas, previene el cáncer y el Alzheimer.

El Cannabidiol (CBD) es la sustancia no psicoactiva de la planta de cannabis que ayuda a combatir varias enfermedades, y más importante, impide el crecimiento de células cancerígenas, reduce las posibilidades de ataques cardiacos y de diabetes. También, es un efectivo antipsicótico en el tratamiento de la esquizofrenia.

La marihuana en su estado crudo, podría ser un elemento esencial en la dieta diaria, ya que es un poderoso antioxidante y antiinflamatorio. Según los especialistas, los mayores beneficios se obtienen  de su ingesta.

El clínico de cannabis, Dr. William Courtney, recomienda beber 4-8 onzas de la flor cruda y el jugo de cualquier planta de Hemp, 5 mg de Cannabidiol (CBD) por kg del peso corporal, una ensalada de germinado de marihuana y 50 mg de THC tomados en 5 dosis diarias.

La primera investigación que muestra las propiedades anti tumor de la marihuana fue presentada en Los Ángeles en 2007, demostrando que el THC puede activar los caminos biológicos que detienen la división de las células de cáncer o bloquean el desarrollo de los vasos sanguíneos que “alimentan” a los tumores.

El cannabis es una droga Clase B y es ilegal en la mayoría de los estados de Estados UNids. “Si el cannabis fuera descubierto en la selva amazónica hoy, la gente pediría que sus beneficios se aprovecharan al máximo. Desafortunadamente, la marihuana tiene una larga y no tan larga historia de ser perseguida.” dijo Donald L. Abrams, médico Jefe de Hematología del San Francisco General Hospital y profesor de medicina en la Universidad de California. El Dr. Abrams es investigador de las aplicaciones médicas del cannabis.

En 2009 Zach Klein, un graduado Tel Aviv University del Departamento de Cine y Televisión, dirigió el documental Prescribed Grass. A partir de su experiencia con el filme se interesó en el desarrollo de la investigación científica con base en el cannabis y ahora, como experto de las políticas alrededor de la marihuana medicinal, dirige su propia investigación.

Klein y sus investigadores examinaron el impacto de un tratamiento de marihuana en 19 residentes del asilo Hadarim, en Israel, que tenían entre 69 y 101 años. Los pacientes consumieron marihuana en polvo, aceite, vapor o fumando 3 veces al día en el transcurso de 1 año para aliviar dolores, falta de apetito, calambres y temblorina.

Los resultados fueron notorios; los participantes ganaron peso, aliviaron sus dolores y sobre todo, mejoraron sus habilidades de comunicación y de humor y redujeron notablemente su consumo de medicinas como antipsicóticos, tratamiento de Parkinson, estabilizadores de humor y analgésicos.

La marihuana también tiene impacto a nivel neurológico. Uno de las causas del Alzheimer es la inflamación acetylcholinesterasa, que es la aceleración de la actividad sináptica que mata las terminales nerviosas en el cerebro. El cannabis interactúa con receptores de CB1 en el cerebro para inhibir la inflamación. El sistema cannabinoide endógeno activa los lazos entre las terminales nerviosas en el cerebro y provee de un revestimiento que protege de la “quema” causada por la inflamación, lo previene de la disminución de actividad cerebral que está asociada con la pérdida de la memoria y la confusión.

Las investigaciones de Klein continúan, esto debería ser un paso adelante hacia la legalización de su uso medicinal. Cuando el documental de Klein se estrenó en 2009, los permisos para el uso médico de la marihuana aumentaron de 400 a 11,000.

[Waking Times]

 

Algoritmo predice tu futura ubicación a partir de la actividad de tu teléfono móvil

Por: Javier Barros Del Villar - 02/28/2013

La predicción del futuro ya no es motivo exclusivamente de celebración sino que, lamentablemente, también emerge como una amenaza puntual para el bienestar de la sociedad contemporánea.

Desde hace tiempo sabemos que en la actualidad generamos, cada uno de nosotros, una cantidad inimaginable de información. Prácticamente cada acción que llevamos a cabo queda registrada –ya sea en nuestra computadora, nuestro teléfono móvil, las bases de datos de las tarjetas bancarias, etc–. A través del diseño de algoritmos que permitan procesar eficazmente esta data, se pueden determinar con tenebrosa precisión, patrones de comportamiento, inercias conductuales, gustos, relaciones sociales, e incluso las futuras acciones de una persona.

Desafortunadamente los primeros en acceder a dichos algoritmos son gobiernos y corporaciones que aprovechan las mieles del análisis de información para alimentar sus respectivas agendas. Sin embargo, desde una perspectiva neutral, debemos aceptar que el fenómeno en sí es completamente fascinante. La posibilidad de completar, a partir de un ensamble de porciones de data, una secuencia de sucesos, incluyendo aquellos que aún no suceden, materializa en cierta medida un añejo sueño de la humanidad: predecir el futuro. 

Recientemente The Economist publicó un artículo donde se menciona el trabajo del físico Chaoming Song, autor de un modelo matemático que predice tu ubicación futura a partir de la actividad que realizas en tu teléfono móvil y tu actividad en la Red. El trabajo de este investigador de la Universidad del Noreste, en Boston, parte de la ciencia exacta para explicar dinámicas socioculturales, y en este caso su esfuerzo le ha llevado a diseñar este algoritmo que raramente baja de un increíble promedio de 80% de efectividad –el experimento incluyó cincuenta mil casos–. El modelo de Song lleva a cabo una integración matemática de la actividad en-línea que realiza una persona a través de su móvil y predice, con un 93% de precisión, en que sitio se encuentra esta –mismo ejercicio que permitiría determinar su próxima ubicación–.

Mapear la movilidad futura de una sociedad a partir de su actividad digital representa solo una manifestación más de lo que la algoritmización de la realidad contemporánea puede proveer. El análisis matemático de la social data podría pronto resultar en una habilidad predictiva que evidentemente, como mencionamos antes, denota un doble filo. Por ejemplo, hace casi dos años reseñábamos los servicios de una oscura agencia, cuyo principal inversionista es la CIA, dedicada al pronóstico futurista a través del análisis noticioso, Recorded Future. Por otro lado tenemos compañías que, como los mayores depositarios de data social que existen, y me refiero particularmente a Google y Facebook, aprovechan la velocidad de sus algoritmos para procesar información, ante la 'lentitud' de nuestras mentes, para explotar sus servicios publicitarios. Además, analizando los bits de comportamiento que les entregamos de forma gratuita y en muchos casos inconsciente a estas compañías, agencias de investigación comercial que adquieren de ellos estas bases de datos pueden predecir futuros patrones de consumo.

Resulta curioso como la potencial consumación de esa épica misión humana por predecir el futuro debe hoy considerarse más como un peligro que como una razón para celebrar. El logro es ciertamente estimulante, pero no deja de ser perturbador el hecho de que lo más probable es que, al menos en un principio, esta tecnología 'pisco-social' vaya a reforzar intereses que poco tienen que ver con un bienestar compartido. Pero en todo caso, y más allá de lamentarnos, parece que es buen momento para imaginar posibles usos benéficos alrededor de estos hasta ahora amenazantes algoritmos. Y mientras esto último ocurre, al menos creo que debiésemos ocuparnos en entender cómo funciona este nuevo tablero de juego y, sobretodo, hacer consciente lo que sucede detrás de los sexy gadgets que acompañan nuestra vida cotidiana.

Twitter del autor: @paradoxeparadis / Javier Barros del Villar