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¿Quién se benefició con la muerte de Aaron Swartz? Las hipótesis sobre su posible asesinato

AlterCultura

Por: pijamasurf - 01/14/2013

A pesar del dictamen oficial, muchas personas cuestionan el supuesto suicidio de Aaron Swartz y analizan la posibilidad de que su muerte no haya sido por mano propia y, por el contrario, hayan intervenido en esta otras entidades.

Este fin de semana esta especie de mundo paralelo que es Internet se conmocionó por la muerte de Aaron Swartz, un joven estadounidense de apenas 26 años a quien se le consideraba uno de los personajes más visionarios de las últimas décadas y, por supuesto, una promesa de innovación para los años próximos. Entre otros logros, a Swartz se le reconoce por haber participado en el desarrollo de la tecnología RSS, de los sitios Reddit y Open Library y del concepto Creative Commons, entre otros varios proyectos. Asimismo, el joven era un entusiasta activista de la libertad al interior de Internet que leyes como SOPA y PIPA intentaban limitar.

El sábado pasado, sin embargo, Swartz fue encontrado muerto en su apartamento en Crown Heights, Brooklyn, según la policía local como resultado de un suicidio.

Esta hipótesis, sin embargo, ha sido ampliamente cuestionada tanto por familiares, como por amigos y simpatizantes del joven, por la importancia que tenía Swartz dentro del mundo de Internet pero, sobre todo, por su potencial en la oposición a los grandes poderes, tanto públicos como privados, que todos los días buscan maneras para reducir el margen de libertad que hasta ahora se tiene en la red.

De entrada, hay quien señala que por sus opiniones, pero sobre todo por sus acciones, Swartz era un objetivo claro del sistema, una persona peligrosa para la estabilidad del status quo —favorable por definición a una minoría privilegiada y poderosa.

En este video, por ejemplo, Swartz abunda sobre el potencial de libertad que se encuentra en las estructuras mismas de Internet, cómo es más o menos sencillo que una persona con una computadora puede convertirse en un agente autónomo de generación y distribución de contenido, una de las expresiones más completas que se hayan tenido en mucho tiempo del concepto de “libertad de expresión”:

 

En este sentido cabe preguntarse si hay algún beneficiado con la muerte de Swartz, si alguna empresa, corporación, líder u organización política recoge algún tipo de provecho de que el joven programador ya no pueda hacer nada en este mundo.

Se habla, por ejemplo, de las grandes compañías de entretenimiento, en especial de las que están agrupadas en torno a la MPAA (Asociación Estadounidense de Películas, por su siglas en inglés) y de su actual CEO y ex senador Christopher Dodd, ambos con antecedentes de prácticas casi mafiosas de intimidación y amenazas hacia sus enemigos.

En otro aspecto, varios analistas en Estados Unidos han notado un incremento en las muertes de personas que cuestionan tanto al gobierno como el establishment y que, además, por su labor o su capacidad intelectual, tienen un poder de convocatoria nada desdeñable y podrían suscitar realmente un cambio positivo y de amplio alcance.

Hace un tiempo, por ejemplo, un colega de Swartz, Ilya Zhitomirskiy, co-fundador de Diaspora*, una red social de tecnología descentralziada y gratuita que se presentó como el “asesino de Facebook”, supuestamente también se suicidó, a pesar de su juventud y su futuro también brillante.

John Noveske, ´conocido fabricante de rifles, murió en un accidente automovilístico apenas unos días después de haber posteado un análisis detallado sobre el hecho de que todos los participantes recientes de tiroteos en escuelas estuvieron tomando medicamentos psiquiátricos.

Alex Jones, uno de los bloggers más populares, también presentador de radio y crítico frecuente de la política estadounidense, estuvo a punto de ser baleado por matones que lo acosaron en Nueva York un día que fue invitado a hablar para CNN.

Por último cabría recalar en los antecedentes psicológicos de Swartz, si de verdad la finanza millonaria que enfrentaba (con posibilidad de cárcel) por haber descargado más de 4 millones de artículos académicos de JSTOR desde la red del MIT era motivo suficiente para que se diera muerte a sí mismo, si su estado emocional reciente de verdad tendía hacia conductas como esta.

Como dato adicional reproducimos la advertencia que hace Mike Adams en el sitio Natural News, dedicada a activistas de todo tipo que, en muchos casos, son personas que no siempre tienen ese grado de desconfianza que beneficia la seguridad personal. Como aconseja Adam, aprender técnicas de autodefensa, mirar y moverse por los entornos cotidianos con mayor perspectiva táctica, dejar de usar tarjetas de crédito o teléfonos celulares (por la localización inmediata de una persona que estos brindan), podría sin duda significar la diferencia entre vivir o, según la frase del columnista, “ser suicidado”.

[Natural News]

Desde EBN, el colectivo que hackeó el espectro radioeléctrico creando una de las más sofisticadas críticas sociomediáticas en los noventa, a Everything Terrible, el video mashup se ha convertido en una de las mejores armas de arte contestatario: la irreverencia que despierta en el centro de una telaraña electrónica

La tecnología alteró la forma en la que podemos procesar, fragmentar y pegar la realidad. Del collage y el pastiche llegamos al mashup. Cócteles de mermelada magnetofónica que derivan en licuados digitales de la Galaxia YouTube. Los grandes artistas de nuestra época ya no son sólo los creadores de propuestas originales producidas del vacío cuántico, son los sintetizadores del desbordante río de datos de la logósfera, son los tricksters que revuelven las piezas del puzzle --la baraja repleta de comodínes-- de forma que este deletrea un nombre alterno del mundo... El DJ asciende al templo, de pilares de televisiones descompuestas, y se convierte en el chamán, en el director de realidades. Si llegamos al fin de la historia, nuestra labor es repensarla, encontrar hilos luminosos sueltos, inyectar caballos de fuerza al after-party perenne en el que habitamos. El mundo se ha acabado, pero quedan infinitos mundos en la mirada que lo observa a través de un espejo --y lo altera y recrea, con el proyector holográfico de la retrocausalidad que ahora ofrece una nueva ceremonia, una nueva premier. Nos encontramos en el cuarto de máquinas, que es el cuarto de juguetes, en el Edit Room, desarmando el edificio supremo de plastilina, el castillo de Kafka, el sueño hecho de fractales de gummy-bears.

El colectivo que prefiguró la naturaleza editable de la realidad y del arte post-histórico, desde la cultura electrónica, fue Emergency Broadcast Network (EBN), hackers de la ondas radioeléctricas antes del Internet. Antes de que millones de personas mezclarán clips de YouTube para crear cómicos, patéticos, conmovedores, irritantes y a veces artísticos mashups, este ecléctico equipo de músicos, programadores, DJs, diseñadores y editores de video desarrolló un estilo subversivo que les permitía decir cualquier cosa que quisieran usando las voces de las cabezas parlantes de la TV --una biblioteca borgiana electrónica a disposición. La crítica de la guerra, del consumo y el control mental de los medios tomó su cauce más divertido y efectivo: usando justamente los clips del establishment, su propia voz, el vértigo de la generación MTV, para plantar explosivos de TNT en el centro del espacio mediático. Para en una voz burlona, que era la voz distorsionada del conductor de CNN, del televangelista o del presidente, anunciar que todo esto es una simulación y que era el tiempo de disfrutar la caída del telón: "get my kicks before the whole shithouse goes up in flames".

EBN es uno de los más claros ejemplos de lo que el teórico Douglas Rushkoff llama "media virus", la utilización magnificante de los conductos mediáticos para propagar un meme, un mensaje vivo, gen cultural que altera el organismo que lo hospeda. Su influencia es tan grande como el abismo proporcional a su fama --aunque es cierto que sus edits y animaciones análogas llegaron a los premios MTV y al mainstream a través de grupos de rock.  Un sistema biolectrónico de consumo de información, un circuito de desprogramación mental a través de la reprogramación, llevando las ideas de Tim Leary o de Robert Anton Wilson al videoespacio en una traducción nunca literal, siempre lúdica, haciendo de la yuxtaposición de Eisenstein montaje psicodélico. Honor a quien honor merece, Emergency Broadcast System, esa ráfaga de contracultura encendida por el fuego catódico de la conciencia de medios, debe de ser recordado como uno de los proyectos artísticos más novedosos e influyentes de nuestra era.

Saltamos ahora a uno de las más logrados herederos de la videovisión de EBN, Everything is Terrible, en la misma tónica, con el mismo humor, desenmarañando el paisajes mediático contemporáneo para reconfigurarlo en una sinfonía pop zombie de crítica cultural. Una poética de la teoría de la conspiración. Dios ha muerto, pero la sagrada escritura sigue brillando en el reverso de la caja de cereal.

En el seno de la familia americana, en el centro y fogón de la realidad posmoderna:  la sala de estar donde como un altar brilla la TV, discurre el drama cósmico-cómico contemporáneo. El low-fi, el garage, el 8bit y el spoof coinciden en un espacio meméticto transmediático que saca la lengua a la cámara.

 

Twitter del autor: @alepholo