Pijama Surf

El manifiesto de Aaron Swartz a favor de la libertad de información y en contra del derecho de autor

El manifiesto del recientemente fallecido Aaron Swartz en el que declara su postura a favor del derecho a copiar y distribuir información científica y llama a crear una red de activismo.

Por: pijamasurf - 16/01/2013 a las 15:01:47

El recientemente fallecido desarrollador y hacktivista Aaron Swartz abrazó la causa de liberar el conocimiento científico de la humanidad. Swartz estaba siendo incriminado por utilizar la red de MIT para subir a Internet cientos de miles de publicaciones científicas y hacerlas disponibles gratuitamente. Esto y la minuciosa vigilancia de agencias de inteligencia estadounidenses, según allegados, llevó a Swartz al suicidio (algunos incluso teorizan que pudo haber sido asesinado). 

Swartz, quien desde la adolescencia fue uno de los arquitectos de la Red, antes de la efervesencia de WikiLeaks, ya había formulado un manifiesto a favor de la libertad de la información, afirmando el derecho a copiar y distribuir archivos que sean del interés público, como es el caso de los trabajo científicos que han sido cooptados por una élite. La ciencia, según la visión  de Swartz, es patrimonio de la humanidad y debe ser accesible gratuitamente a cualquier persona: por derecho y para fomentar la innovación.

Comaprtimos aquí la traducción del manifiesto de Swartz con el cual lanzó el movimiento de Guerrilla Open Access. Aquí pueden consultar el original.

La información es poder. Pero como todo poder, hay aquellos que quieren quedarse con él. Todo el legado cultural y científico del mundo, publicado por siglos en diarios y libros, está siendo digitalizado y almacenado por un puño de corporaciones. ¿Quieres leer los trabajos con los resultados más importantes de la ciencia? Tendrás que enviar grandes cantidades a editoriales como Reed Elsevier.

Existen personas luchando para cambiar esto. El Open Access Movement ha luchado valientemente para asegurar que los científicos no firmen derechos de autor y en cambio se aseguren que su trabajo sea publicado en Internet, bajo términos que permitan a cualquiera tener acceso a él. Pero incluso en los mejores escenarios, esto sólo aplicará para publicaciones futuras. Todo lo que no ha sido publicado bajo este esquema se ha perdido.

Es un precio demasiado alto para pagar. ¿Forzar a académicos a pagar dinero para leer el trabajo de sus colegas? ¿Escanear bibliotecas enteras pero sólo permitir que la gente de Google los puedan leer? ¿Proveer artículos científicos a una élite de universidades del primer mundo, pero no a los niños del sur del mundo? Esto es indignante e inaceptable.

“Estoy de acuerdo”, muchos dicen, “¿pero qué puedo hacer? Las compañías detentan los derechos de autor, generan enormes cantidades de dinero cobrando accesos, y es perfectamente legal –no hay nada que podamos hacer para detenerlas”. Pero sí hay algo que podemos hacer, algo que ya estamos haciendo: oponernos a ellos.

Aquellos con acceso a los recursos –estudiantes, bibliotecarios y científicos– han recibido un privilegio. Pueden alimentarse de este banquete de conocimiento que el resto del mundo tiene vedado. Pero no deben –moralmente no pueden– mantener este privilegio para sí mismo. Tienen un deber de compartirlo con el mundo. Y tienen una forma: compartir contraseñas con colegas, llenar peticiones de descargas para amigos

[...] Pero toda esta acción ocurre en la oscuridad, oculta en lo subterráneo. Es llamada robo o piratería, como si compartir una riqueza de conocimiento fuera el equivalente a saquear una nave y asesinar a su tripulación. Pero compartir no es inmoral –es un imperativo moral. Sólo aquellos cegados por la ambición impedirían que un amigo hiciera una copia. 

Las grandes corporaciones, desde luego, están cegadas por la ambición. Las leyes con las que operan lo requieren –sus accionistas se amotinarían si fuera de otra forma. Y los políticos que han comprado los apoyan, pasando leyes que las dan poder exclusivo sobre quién puede hacer copias.

No hay justicia en seguir leyes injustas. Es tiempo de aclarar las cosas, en la gran tradición de la desobediencia civil, y declarar nuestra oposición a este robo privado de la cultura pública.

Debemos tomar la información, donde sea que esté almacenada, hacer copias y distribuirlas por el mundo. Debemos de tomar el material que ya no tiene copyright y añadirlo al acrhuvo. Debemos comprar bases de datos secretas y subirlas a la red. Debemos de descargar publicaciones científicas y subirlas a la redes de compartición de archivos.Debemos de luchar por el Guerrilla Open Access.

Con suficientes de nosotros, en todo el mundo, no sólo enviaremos un mensaje fuerte en contra de la privatización del conocimiento –haremos que sea una cosa del pasado. ¿Te unirás a nosotros?

Aaron Swartz, julio 2008, Eremo, Italia


  1. Das Fuhrer dice:

    Es triste que la desidia, el desinteres y el temor de la humanidad este provocando todo tipo de atropellos contra las normas, estatutos y politicas supuestamente formuladas para diferenciar entre un ser humano y un animal. Basta con ver las deficiencias culturales politicas y etnicas del pasado para ver como pensaron los hombres en el futuro y como mejorar la calidad de vida de blancos, negros, amarillos, etc. Ahora nosotros mismos al poner personas sin razon en puestos especificos nos hemos puesto el arma en la cabeza. Debemos corregir toda es abola de nieve que se viene contra la humanidad y debemos crear no una anarquia, si no crear un regimen que vea por el pueblo y para el pueblo. No una izquierda, ni una derecha un central que prospecte y provea bienestar, salud y economia. Pero todo seguira igual si dia a dia solo vivimos para trabajar sin importarnos el daño que provoquemos con nuestras acciones directa e indirectamente, si toleramos un soborno, si toleramos una contaminacion, si toleramos una prensa amarillista y controlada por pocos, si toleramos la egemonia de los canones economicos como los “status” que da comprar algo de marca cuando lo mismo sin el logotipo cuesta 50% menos. La misma salud del ser humano depende de doctores y hospitales caros reservados unicamente para un sector minimo de la sociedad; limitando a mas del 95% de la poblacion mundial total al abandono y atencion por cuenta propia con hospitales mal administrados y muchos de los cuales son insuficientes contra enfermedades tan dificiles de batallar como el cancer, el sida, insuficiencia renal, ceguera, diabetes y muchas mas provocando que el derecho a la salud sea privatizada y accesible solo para quien pueda solventarla. Dia a dia estamos alimentando a ese perro que tarde o temprano nos va a deborar, y cuando eso suceda estaremos tan segregados y distantes unos a otros que ningun idioma o ninguna religion podra permitir exigir nuestro principal derecho de blancos y negros, rojos y amarillos tenemos desde el momento que nacemos y es a la vida.

  2. Jebuschrist dice:

    Quiero platicarles algo. hace unos meses mi hermana era investigadora, y llevó a fotocopiar un material de otra investigadora de la misma universidad a una tienda que se llama algo así como Office de Pot, y la monita de las copias le dijo lo siguiente: Solo te puedo sacar 10 copias por los derechos de autor. Mi hermana lke dijo: Solo sacando copias a éste material se puede cacceder a él, es la única copia que hay en la universidad; y la monita contestó: No puedo fotocopiarte más de 10 páginas, ni aunque venga la misma autora. Entonces me quedó claro que no son derechos de autor, el autor no es dueño de su obra, sino de las editoriales y demás mafias que lucran con el trabajo de creadores e investigadores, en otros contextos a ésta actividad de intermediación abusova se le mllama coyotaje, lenocinio, etc. Es absurdo que sigan existiendo legalmente estos regimenes.