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Todos tenemos un gemelo: fotógrafo retrata a personas sin relación entre sí pero idénticas físicamente

Arte

Por: pijamasurf - 12/17/2012

Existe una creencia fantástica que asegura que todos tenemos un gemelo, un doble, un doppelgänger que es físicamente idéntico a nosotros aunque no tenga, en lo absoluto, el mismo origen biológico. 

Con esta idea en mente, el fotógrafo canadiense François Brunelle, que actualmente reside en la provincia de Québec, realizó una serie de retratos verdaderamente sorprendentes, reuniendo a dos personas totalmente desconocidas, extrañas entre sí y que, sin embargo, contra todo pronóstico, guardan una semejanza física increíble, como si de verdad se tratara de dos hermanos nacidos de la misma madre, pero separados al momento de nacer, destinados a vivir lejos uno de otro.

Ésta, claro, es una fabulación, que vuelve todavía más asombroso el trabajo de Brunelle. El fotógrafo, por cierto, es un gran entusiasta del rostro humano, y desde joven ha sido un motivo de interés que lo ha animado a emprender diversos estudios a este respecto.

Al principio Brunelle confió sólo en la casualidad del encuentro, en personas ya conocidas en quienes había descubierto un parecido con otra. Después, cuando los medios de comunicación comenzaron a difundir su proyecto, los contactos comenzaron a llegar solos e incluso actualmente Brunelle continúa recibiendo sugerencias para sus fotografías.

Quizá, en el fondo, todo esto no sea sino un asunto de probabilidades: la naturaleza no tiene tantos fenotipos de dónde escoger y, al final, termina por repetir algunos.

También en Pijama Surf: Retratos mutantes: padres e hijos en un mismo cuerpo.

[Daily Mail]

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¿El fin del mundo es eterno o incierto? Mayas marcaron el fin del 13 Baktún para el 23 de diciembre de 2012

Arte

Por: pijamasurf - 12/17/2012

Asegura especialista en la cultura maya antigua que el fin del 13 Baktún —periodo de 144 mil días en el calendario maya antiguo— en realidad está fechado para el 23 de diciembre de 2012, no el 21, día este que se eligió más bien por fines comerciales.

 

El 21 de diciembre llegó y, para sorpresa o confirmación de muchos, el mundo continúa como si nada. Las interpretaciones, erróneas, de que la civilización maya había pronosticado una fecha de catástrofes y destrucción, cayeron por su propio sinsentido, aunque, como regularmente sucede con este tipo de conocimiento remoto, parece haber resquicios donde pueden colarse interpretaciones que disculpen el equívoco.

"No hay indicación de ningún fenómeno apocalíptico. Los mayas con estas interpretaciones se hubieran muerto de la risa o se hubieran indignado, ya que su calendario era de larga duración, de largo aliento, y no termina”, declaró en entrevista Guillermo Bernal, investigador de la Universidad Nacional de México especializado en la cultura maya.

Según el académico, el fin de un baktún —el periodo del calendario que comprende 144 mil días— significa solo el cambio de un ciclo, y además, como si esto no fuera suficiente, la verdadera fecha en que los antiguos mayas señalaron el último día del 13 Baktún fue el 23 de diciembre, no el 21.

Al parecer el error se debe a una correspondencia que los investigadores Joseph Goodman, Juan Martínez Hernández y Eric Sidney Thomson intentaron hacer del calendario maya con el gregoriano. “En esas correlaciones hicieron un cambio de dos días”, declaró Bernal, quien además hace notar que, en el ámbito académico, el 23 de diciembre es la fecha que se maneja como término del baktún, no el 21, que al parecer fue elegida más por fines comerciales (y por la facilidad de identificarla con el solsticio de invierno).

[CNN]