Pijama Surf

El poder del pensamiento negativo

El pensamiento negativo como camino a la felicidad podría ser una alternativa para aquellos escépticos del pensamiento positivo y sus clichés.

Por: pijamasurf - 11/12/2012 a las 13:12:47

Vivimos en una sociedad que privilegia el pensamiento positivo, hasta el punto de adherirle propiedades mágicas. Por una parte parece que la mente humana es muy sugestiva, y como una especie de placebo psíquico, es capaz de transformarse con el poder de la intención o la imaginación. Por otro lado también es cierto que existe uns búsqueda del principio de placer y un rechazo de todo aquello que produce dolor, que cuesta más trabajo o que es relacionado con la oscuridad. 

Para algunas personas esta disposición al pensamiento positivo sin tener una conciencia crítica de cómo es que funciona, si acaso es que funciona,  es visto como un signo de pensamiento poco desarrollado e infantiloide. Un ejemplo de esto son las personas que hacen un esfuerzo por aparentar estar alegres en las fiestas navideñas, cuando en realidad no sienten esa felicidad –sólo porque se les ha dicho que deben “pensar positivo”.

Oliver Burkeman sostiene en esu libro The Antidote: Happiness for People Who Can’t Stand Positive Thinking que el pensamiento positivo no es en ninguna medida el único camino a la felicidad o al bienestar.  Brukeman hace referencia a que desde hace 6 décadas Norman Vincent Peale con su libro The Power of Positive Thinking ya estaba repartiendo esta dosis ideológica no necesariamente con grandes resultados.

Burkeman plantea que en vez de proyectar hacia el porvenir el deseo de que todo esté bien, pensar sobriamente sobre los peores escenarios posibles puede ayudar a despojar al futuro de su efecto de ansiedad. Tanto la filosofía antigua como la psicología moderna contemplan métodos contraintuitvos que podrían llamarse el “camino negativo a la felicidad”. Según Burkeman esto ayuda a explicar porque ciudadanos de países con ecomonías más inseguras reportan muchas veces mayor índice de felicidad que los de países más ricos o por lo que algunas personas exitosas en los negocios rechazan la idea de fijar metas –como crítica a Brukeman, podemos decir que ciertamente también existen muchas personas exitosas que usan claras metas en su plan de negocios o que algunas personas de países latinoamericanos, por ejemplo, que reportan una felicidad que no refleja su estado económico, se caracterizan por pensar positivamente, más que por una análisis crítico de las situaciones.

Uno de los ejemplos citados es el de Seneca, el estoico, quien recomendaba a las personas que temían perder su riqueza vivir algunos días como si estuvieran contentos con la más mísera cantidad de dinero, vestido y alimentos, mientras se dicen “¿esta es la condición que temía?”? Esto en vez de imaginarse como un hombre rico viviendo suntuosos festines. Los estoicos llamaban a su técnica “la premeditación de los males”. Según la psicóloga Julie Norem, la tercera parte de las personas utiliza esta técnica, también conocida com “permisividad defensiva”. El pensamiento positivo, en contraste, puede provocar la idea de que si las cosas no suceden como un piensa o proyecta, entonces será terrible, creando un margen mayor de pérdida.

En el caso empresarial existen ejemplos de que un método orientado totalmente a los resultados puede tener muchos aspectos fallidos. Por una parte , cuando se presiona a lograr una meta,  cuestiones éticas suelen pasar a segundo plano, lo que a la larga acaba causando problemas para la armonía y el bienestar general de una empresa. O, en otro caso, cuando se llega a la meta se da por satisfecho y no se busca seguir adelante.

Una de las cuestiones más interesantes de esta perspectiva es la importancia de saber lidiar con situaciones de incertidumbre sin fantasear en que todo va salir bien con sólo pensar en ello. Esto es ser capaz de observar e integrar lo negativo también. Según Brukeman la virtud del “camino negativo” es que se acerca más al realismo: el futuro después de todo es incierto y los sucesos suelen ser distintos a lo que queríamos. Esto nos ayuda a estar en un estado receptivo para los sorpresas que vienen y a adapatarnos a los cambios. El cúlmen del pensamiento negativo, es, como Steve Jobs dijera, “acordarte de que vas a morir es la mejor forma de evitar la trampa de que tienes algo que perder” (o en la filosofía de Carlos Castaneda: la muerte es el mejor aliado). Y es que incluso el pensador más positivo no puede alterar el hecho de que va a morir.

¿Qué pensar de la postura de Burkeman? Si somos ecuánimes, podemos creer que es una interesante perespectiva que puede funcionar, tal vez como en algunos deportes funciona un estilo precavido y realista, cuando se enfrentan a rivales más poderosos –como lo es el tiempo y el caos. Así como en ocasiones funciona un estilo más ofensivo, atacar y enviar los proyectiles previamente a ser atacados. Es tal vez una cuestión de estilos; no hay duda que el  pensamiento positivo, como el placebo, funciona, pero la crítica feroz, un pesimismo ilustrado, cognitivamente riguroso también puede proporcionar una ventaja

[Wall Street Journal]


Comentarios

  1. Enemigo Imaginario dice:

    El pensamiento positivo no es amoroso, tanto positivismo es estupido, sin negativismo no hay equilibrio, sin equilibrio no hay amor.

  2. Hortensia dice:

    Muy interesante, la verdad es que por experiencia propia me ha dado resultados en un par de ocasiones. Pensar que es lo peor que puede pasar y resulta que no fue tan malo.

  3. jose mendez dice:

    las leyes de murphy dicen que si algo puede salir mal, saldrá mal.. así que es mejor asegurarnos de los detalles.. otra cosa el articulo se enfoca mucho a lo económico a mi parecer.. da la impresión de que con una mente positiva terminaras siendo mas desdichado y no siempre es el caso..

  4. blobló dice:

    qué loco…yo desarrollé esta idea cuando era chiquita jaja.cada vez que pensaba que me iba a ir bien me iba mal, y el problema es que nunca tuve estómago para soportar la desilusión. empecé a imaginarme cuando me levantaba que iba a ser un día horrible, y la vida me sorprendía gratamente, porque, claro, las cosas NUNCA salen como uno las piensa. me parece que funciona para gente con trastornos de ansiedad severos como moi;decidir que no hay nada que perder a mi me permite vivir las cosas con más tranquilidad que cuando le pongo expectativas.

  5. Alvaro dice:

    El miedo a la libertad, de quienes necesitan la sensacion de seguridad.

  6. roberto dice:

    el pensamiento negativo en sí me parece más relacionado con la depresión, el miedo y la parálisis. creo que no puede conducir a nada concreto, y nada ene ste artículo me hace pensar lo contrario. algo muy diferente es de pensamiento crítico, donde se consideran ambos lados en la misma balanza: la ceguera da igual si es positiva o negativa, hay que evitar el no ser capaces de discernir. contemplar ambas partes, desmenuzarlas, entenderlas para, por un lado perder el miedo a lo que pueda salir mal, para poder prever acciones en contra, y por otro, intuir mejor qué camino elegir entre el abanico de posibles acciones ante un problema.claro que es solo otra opinión; dicho esto, me parece genial poner este tipo de discusiones sobre la mesa.

  7. simon420 dice:

    mas que el pensamiento negativo es el instinto de supervivencia

  8. virgi dice:

    “el camino negativo a la felicidad” …increíble que por primera vez me encuentro leyendo algo con lo cual me identifico, mi forma de pensar siempre fue esa y hasta creía con esos clichés del pensamiento positivo que tenía algun desorden psicológico pero veo que no…

    • virgi dice:

      Solo un comentario Pijama Surf, seria bueno darle mas una leía antes de publicar que por ahí se escapan unos pequeños errocillos..:)

  9. Isabel dice:

    Los hechos pueden ser positivos o negativos y los seres humanos afortunadamente podemos distinguir los unos de los otros. Metafísicamente los hechos son los hechos, y la realidad existe independientemente de que la persona la perciba, por medio de la consciencia somos capaces de reconocer el hecho y asumir la realidad a través de la razón mediante ciertas reglas- la lógica. Pensar solo en positivo nos conduciría a mutilar el proceso. Creo que es tan importante pensar en positivo como en negativo para obtener una respuesta razonada y lógica.

  10. Estefanía dice:

    Lo que mucha gente no entiende es que pensar positivo no es ignorar las situaciones malas o los miedos, etc, ni aparentar estar feliz cuando uno no lo está. Es simplemente evitar “darse palo” (como decimos los colombianos), aceptar tranquilamente las cosas de nosotros y de otros que no se pueden cambiar, visualizar lo que queremos, alentarnos mentalmente, estar pendientes de los pensamientos negativos recurrentes que pasan por nuestra mente y tratar de transformarlos en positivos, observar y no juzgar nuestros sentimientos, aprender de los “fracasos”, o simplemente pensar que todo está bien y que todo (lo que deba darse) se da a su debido tiempo. En resumen, confiar.



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