Pijama Surf

La ciencia de la intuición (el oráculo emocional)

La intuición más allá del pensamiento mágico: una función cognitiva, capaz de acceder a una mayor cantidad de información y sintetizarla con una mayor velocidad --accediendo al inconsciente--- que merece un lugar preponerante en la neurociencia moderna.

Por: Alejandro de Pourtales - 22/11/2012 a las 13:11:54

Habitando en la dualidad, como solemos hacerlo al menos en un plano común y corriente, generalmente entre un conjunto de dos factores que se oponen uno de ellos impera propiciando un desequilibrio. El cerebro humano no es la excepción, y en el se escinden permanentente procesos cognitivos dualísticos. El pensamiento racional parece haberse erigido como el predominante en nuestra forma de conocer el mundo, bajo el paradigma positivista, en detrimento de la intuición (o la inteligencia emocional), esa ave rara que la ciencia apenas considera dentro de su catálogo. Y si bien ambas formas por momentos se entrelazan y difuminan, es indudable que la razón está ligada a un modelo que se ha establecido en el poder por cientos de años –aquel que simbólicamente se asocia con el aspecto masculino. Sin necesariamente preferir uno sobre otro, en el espíritu de equilibrar o simplemente de explorar aquello que nos es menos conocido, es quizás el tiempo para reafirmar la intuición.

La intuición, palabra que significa conocer desde dentro, se ha visto históricamente discriminada como un tipo de percepción extrasensorial o una fantasía cognitiva. Sin embargo, actualmente la neurociencia y la neurofilosofía han trazado diferentes mapas para incluir a la intuición (y al conocimiento emocional), revelando una serie de particularidades que permiten conocer de formas que la razón difícilmente podría alcanzar.

En su libro  Answers for Aristotle: How Science and Philosophy Can Lead Us to A More Meaningful Life, el profesor de filosofía Massimo Pigliucci señala que la intuición “trabaja de manera asociativa: se siente como si no hiciera ningún esfuerzo (aunque utiliza significativamente mayor cantidad de poder cerebral), y es veloz. El pensamiento racional, al contrario, es analítico, requiere esfuerzo, y es lento”. Advierte, sin embargo, que no siempre usamos la intuición, pese a esta aparente ventaja, ya que, contrario a lo que se cree, no es infalible, es a veces solo una primera impresión de un fenómeno.

Pigliucci también explica que las personas no son intuitivas en general, sino solamente en ciertos aspectos (por ejemplo jugando ajedrez o en diagnosticar una enfermedad); podrían estar totalmente perdidos en otras cuestiones. “Las intuiciones se mejoran con la práctica –especialmente con mucha práctica –ya que en el fondo la intuición es la habilidad de una persona de detectar ciertos patrones recurrentes; entre más estamos expuestos a un dominio de actividad particular más nos familiarizamos con los patrones relevantes (gráficas médicas, posiciones de piezas de ajedrez), y más rápido nuestros cerebros generan soluciones heurísticas para el problema que enfrentamos en ese dominio”.

Desarollar esta capacidad intuitiva, teoriza Pigliucci hace la diferencia entre un experto que se desempeña a un nivel sobresaliente en cualquier campo (medicina, leyes, tenis). Lo bueno es que la intuición es algo que cualquier persona puede desarrollar. Y un primer paso es tener dentro de la memoria una gran cantidad  de información sobre un tema o una disciplina.

Investigadores de Columbia acuñaron el término “efecto de oráculo emocional”, para describir la efectividad prediciendo el futuro de personas informadas que se basaron en sus emociones. La investigación cubrió distintos campos en los que los participantes hicieron predicciones de temas que iban desde el nominado a la presidencia del partido demócrata (en el 2008), el éxito en la taquilla de diferentes películas, el ganador de American Idol, el ganador de un partido de futbol americano, el índice de valores del Dow Jones o incluso el clima. Los resultados mostraron consistentemente que aquellos que confiaron en sus sentimientos tuvieron mejores resultados.

Los investigadores creen que este “oráculo” emocional funciona como una síntesis intuitiva del conocimiento acumulado de un tema. Esta síntesis es más veloz y más completa que lo que podríamos resumir usando la razón conscientemente. Según el profesor Michael Tuan Pham:

Cuando confiamos en nuestros sentimientos, lo que se siente “bien” o “mal” resume todo el conocimiento e información que hemos adquirido consciente e inconscientemente del mundo que nos rodea. Es este conocimiento acumulado, el cual nuestros sentimientos resumen para nosotros, lo que nos permite hacer mejores predicciones. En cierto sentido, nuestros sentimientos nos dan acceso a una ventana privilegiada de conocimiento e información –una ventana de la cual una forma más analítica de razonar nos bloquea.

Este “oráculo emocional” sólo funciona, señalan los investigadores para las personas que tienen conocimientos sobre los temas que predicen. Lo cual sugiere que la intuición es la extensión del conocimiento inconsciente que logra sintetizarse en un pensamiento a través de un mecanismo en el que suelen intervenir las emociones. Esto nos indicaría que tenemos en la mente inconsciente una gran cantidad de información que  no sabemos emplear u organizar, pero que de poder activarla de manera coherente podríamos operar con una mayor eficiencia, hasta el punto de que tanta información podría hacerse pasar por precognición. Al parecer la clave para hacer consciente toda esta información que subyace el umbral cognitivo son las emociones, sentir más que pensar, de alguna forma esto desbloquea un amplio caudal de información constreñida por la rigidez fragmentaria de la razón. 

[Technoccult]

Twitter del autor: @alepholo

 


Comentarios

  1. Igor dice:

    Desarrollar Intuición para llegar a la telepatia ?

  2. Andrea dice:

    Intuición, gracia, revelación, iluminación, zatori, samadi, continuo indiferenciado, Divina Nada, Dios. Fundamentalmente diferentes de la percepción y del conocimiento sensibles, así como también diferentes de la verdad y del conocimiento racional y lógico matemático.

  3. Andrea dice:

    “Conocimiento suprarracional y suprasensible y verdad ideativa es la forma de conocimiento, de verdad y de apariencia de la infinidad múltiple. Es obtenida por directa, ,, , por o por el de los budistas, por el de los Yogi, siendo todos la verdad y los credos religiosos respecto al mundo suprasensible y suprarracional; revelados por los sabios, profetas, oráculos. Las afirmaciones de los verdaderos místicos acerca de la auténtica realidad o del , o de la , de la Supraesencia o del Tao, o del Nirvana, o del Jen, o Chit o , o <>, verdades y símbolos de lo inefable de lo invisible.”

  4. silvia dice:

    nunca habia entrado en pijama surf,y me resulta muy interesante

  5. jfelmar dice:

    Asociar la intuición con una explicación (neuro)científica, implica insertarla en las mismas categorías analíticas y hasta racionales, que se estaban intentado soslayar. Nuevamente se sobrepone a través de una explicación, como dice al principio del artículo, la razón a las emociones.

  6. Reverendo jfk Tadeo dice:

    Sigo recomendado “una historia de la consciencia” de morris berman. No tengo nada contra jung, pero berman lo pone, en mi opinión, en un contexto mucho más amplio.

  7. Christian Bronstein dice:

    Interesantisimo. Estos nuevos modelos del conocimiento/percepción intuitiva se encuentran en total consonancia con la función intuitiva que concibió Jung.

  8. El artículo es muy interesante, aunque creo que no está de más recalcar el ángulo que toma Casilda Rodrigañez con respecto a la categoría “inteligencia emocional” que utilizáis:

    «Hoy (…) se está desarrollando una psicología que nos aleja de la recuperación de la sexualidad, al desarrollar una ‘alfabetización emocional’ que en lugar de buscar la liberación del deseo, la reconexión con la pulsatilidad corporal y el derretimiento de la coraza, lo que hace es adaptar las emociones al orden social; en definitiva, que lo que hoy se llama educación emocional o inteligencia emocional es un eufemismo de la sublimación descrita por la sexología científica del siglo pasado. La resignación ya no se propicia en nombre de unos mandamientos divinos, o de la supremacía de un alma espiritual sobre el cuerpo, sino en nombre del pragmatismo: hay que funcionar en este mundo.No obstante, esto no evita el malestar ni el sufrimiento humano. (…) La ‘inteligencia emocional’ no es más que un eufemismo de la ‘nadificación’ de los sentimientos para conseguir que la voluntad vaya en contra de la autorregulación del cuerpo, lo cual, en muchos casos, de ningún otro modo sería posible».

    Este sesgo se observa además en el artículo cuando se limita la intuición al cerebro, dejando de lado los procesos corporales. Mientras que es cierto que el cerebro regula en gran parte las emociones, no tiene el control absoluto sobre éstas ni esta influencia se ejerce de forma unilateral –aquí hay un estupendo artículo que trata sobre el papel del cuerpo en la cognición. Mientras que es cierto que el cerebro tiene influencia en el estado emocional –por ejemplo, la práctica meditativa influye sobre la amígdala–, esta influencia ni es completa ni es tampoco unidireccional –véase por ejemplo el fascinante caso de la coherencia corazón-cerebro (PDF).

    Por cierto que el qigong parece ser una herramienta super-potente para el desarrollo de la intuición, o al menos eso es lo que cuenta el Dr. Yan Xin en “Secrets and benefits of internal Qigong cultivation” (puede bajarse una copia aquí). En el libro se cuenta como puede usarse el “estado qigong” para influir en el inconsciente de los niños a la hora de enseñarles cosas –por lo cuenta el libro Yan xin fue capaz de hacer conferencias en las que emitía Qi (algunas veces curando incluso a asistentes) y él mismo achaca a este Qi emitido al hecho de que sus clases tuvieran las calificaciones más altas de las facultades de medicina en China.



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