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Físicos consiguen la primera teletransportación de un objeto macroscópico

Ciencia

Por: pijamasurf - 11/20/2012

Científicos de la universidad china de Hefei consiguen la la primera teletransportación de dos objetos de tamaño macroscópico en una distancia a escala macroscópica, utilizando el fenómeno de enlazamiento cuántico en que una partícula recibe la información de otra sin importar la distancia que medie entre ellas.

La teletransportación es un proceso que poco a poco va perfeccionándose cada vez más, con la esperanza de que un día se convierta en una realidad cotidiana del mundo físico

Recientemente, un grupo de investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hefei, en China, consiguieron la primera teletransportación documentada de un objeto macroscópico al llevar información cuántica de un conjunto de átomos a otro situado a 150 metros de distancia.

La teletransportación cuántica es un fenómeno sumamente inestable debido a la fragilidad propia de los qubits, o bits cuánticos, que pueden ser destruidos con suma facilidad. Sin embargo, apoyados en un fenómeno conocido como “enlace” (entanglement), en el que dos objetos cuánticos comparten la misma existencia y, por lo tanto, no importa qué tan lejanos se encuentren uno de otro, un acción de medición en una partícula influye instantáneamente a la otra, al menos teóricamente es posible plantear la transmisión de información de un punto del espacio a otro sin que esta transite por el espacio que separa ambos puntos.

Los físicos chinos, dirigidos por Xiao-Hui Bao, utilizaron átomos de rubidio en su experimento y, siguiendo el mismo principio, transportaron información cuántica entre dos átomos separados en 150 metros, apoyados en fotones enlazados.

"Esto es interesante como la primera teletransportación de dos objetos de tamaño macroscópico en una distancia a escala macroscópica", escribe el equipo de investigación en el artículo donde se publicaron los resultados.

Xiao-Hui y su equipo buscan incrementar la probabilidad de éxito en cada evento de teletransportación, incrementando la cantidad de tiempo que el conjunto de átomos puede almacenar la información antes de perderla (actualmente este periodo dura solo 100 microsegundos) y crear una cadena de átomos que demuestre mejor el potencia de esta técnica de ruteo cuántico.

El principal ámbito en que este desarrollo podría tener aplicación es en el llamado Internet cuántico, en el cual la información podría transmitirse de un punto a otro sin ser destruida en el proceso.

[MIT Technology Review]

El fin del anonimato y la privacidad: vigilarnos y recolectar información personal es más barato y fácil que nunca

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 11/20/2012

La reciente destitución del general David Petraeus como director de la CIA, a causa de un escándalo amoroso, revela la facilidad con que los gobiernos nacionales pueden vigilar a ciudadanos comunes, lo barato que resulta recolectar información personal ahora que nuestras vidas están siempre conectadas y activadas.

Hace unas semanas el mundo se conmocionó por la destitución de David Petraeus como director de la CIA, siendo el motivo de su cese dos episodios de infidelidad marital: uno de ellos con Paula Broadwell, quien tenía contacto frecuente con el militar por estar escribiendo su biografía, y el segundo con Jill Kelley, quien de alguna manera reveló el affaire al buscar ayuda en el FBI por las amenazas que había recibido por parte de Broadwell.

El hecho, por supuesto, no es menor, y admite numerosas lecturas. Una de ellas, casi desde la óptica literaria, podría referirse a la fragilidad que el poder adquiere cuando se involucra con las pasiones humanas: cómo basta un instante de debilidad (¿pero es debilidad aceptar lo que realmente somos y rendirnos ante esas potencias?) para que todo lo construido social y civilizadamente se derrumbe.

Sin embargo, quizá con mayor seriedad o actualidad, el incidente también puso de manifiesto la visibilidad cada vez más creciente que tienen nuestras acciones personales en el ámbito público, la facilidad con que los gobiernos nacionales —pero también cualquiera con los recursos adecuados— pueden rastrear lo que un individuo común hace y deja de hacer, los lugares que visita y frecuenta, las relaciones que establece en su cotidianeidad. ¿Cómo? Utilizando tarjetas de crédito, perteneciendo al mundo digital a través del correo electrónico y las redes sociales, y otros recursos que si bien, en el discurso positivo, nos dicen que nos mantienen conectados con el mundo, también poseen una cara oscura desde donde entidades de propósitos poco claros trabajan para aprovechar en su beneficio dicha información, datos que acaso ingenuamente vaciamos todos los días en ese contacto desinteresado y aparentemente inocente.

Kevin Kelly, fundador de la revista Wired, escribe, glosando el affaire Petraeus:

Esta debacle confirma algo sobre los cual expertos en privacidad han estado alertando desde hace años: la vigilancia del gobierno en ciudadanos ordinarios es ahora más barata y sencilla que nunca. Sin necesidad de acudir antes con un juez, el gobierno puede reunir vastas cantidades de información sobre nosotros con el mínimo gasto de fuerza humana. Solíamos contar con una cierta cantidad de protección privada simplemente porque invadir nuestra privacidad era trabajo duro. Ese ya no es el caso. Nuestras vidas siempre encendidas, conectadas a Internet, activadas por medio del teléfono, son una puerta abierta al Big Brother.

[boing boing]