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El “efecto del ganador”: Nada contribuye a tu propio éxito como tu éxito previo

La neuroquímica del triunfo: ganar una competencia inserta a un individuo en un circuito de recompensas positivas en el que le es posible navegar la cresta de su propia testosterona hacia una seguidilla de éxitos

Por: pijamasurf - 01/11/2012 a las 16:11:50

El éxito es un circuito virtuoso. Neural y experiencial.  Un hombre que ha ganado antes una mesa de póker se puede sentar a una mesa de póker y ganar solo bluffeando. Pero si tú nuncas has ganado y bluffeas difícilmente te creerán. La vida es dura para los que ha sido dura; fácil para aquellos a los que ha sido fácil. 

En su libro The Hour Between Dog and Wolf: Risk Taking, Gut Feelings and the Biology of Boom and Bust, John Coates explora el llamado “efecto del ganador” desde la relación que tiene la química del cuerpo y la toma de riesgos. Este efecto opera a manera de una osmosis que auto-refuerza las dos hormonas fundamentales en el éxito y el fracaso, la testosterona –u “hormona de las burbujas financieras”– y el cortisol –”la homona de los arrrestos económicos”. En los corredores de bolsa –así como en los atletas– la testosterona se eleva pronunciadamente durante la prosperidad financiera, lo que induce una euforia relacionada con la toma de riesgo, proveyendo un loop de retroalimentación positiva en el que el éxito mismo se traduce en una ventaja competitiva. En contraste, la hormona del estrés, el cortisol,  se eleva durante una crisis financiera: altos niveles sostenidos de cortisol hacen que los corredores de bolsa sean más tímidos y generen una aversión a tomar riegsos, lo cual los hace menos competitivos. Coates explica:

Biólogos estudiando animales en el campo han notado que el animal que ha ganado en una pelea o compitiendo por el territorio tiene más probabilidad de ganar en su siguiente competencia. Este fenómeno ha sido observado en un gran número de especies. Un descubrimiento así sugiere que el mero acto de ganar contribuye a ganar posteriormente.

Para llegar a esta conclusión los científicos descartaron otros factores como la ventaja física de un animal –sus recursos metabólicos, musculares y cardiovasculares– y controlaron sus motivaciones –su hambre, por ejemplo– y de todas formas se econtró un efecto del ganador.

Esto parece tener que ver con que si bien los niveles de testosterona suben durante una confrontación, incrementando la velocidad de reacción, la agudez visual, la perseverancia y quitando el temor, cuando la pelea termina el animal que vence emerge con aún mayores niveles de testosterona mientras el perdedor tiene que lidiar con una baja hormonal. Coates refuerza:

La vida para el ganador es más gloriosa. Entra al siguiente nivel de competencia con niveles de testosterona ya elevados, y este puesto a tono androgénico le otorga una ventaja que aumenta sus posibilidades de volver a ganar. A través de este proceso, un animal puede seguir un loop de retroalimentación positiva, en el que la victoria lleva a niveles más altos de testosterona que a su ven llevan a subsecuentes victorias.

Este efecto seguramente puede extenderse de las peleas entre animales  y la compraventa de acciones a conductas sexuales y deportivas –y en general a todo tipo de pruebas. La testoserona se vuelve un coeficiente químico de nuestra confianza personal.

¿Cómo irrumpir en este círculo testosterónico de ganancia si no se ha ganado antes? Aquí seguramente interviene la disciplina y una especie de efecto placebo generado a través de la imaginación, la capacidad de un individuo de sobreponerse a sus experiencias negativas para imaginarse positivamente hasta el punto de detonar una descarga neuroquímica. No es algo que parece fácil, pero en la medida en la que se pueda asegurar pequeños triunfos la testosterona podrá activar un circuito  positivo de recompensa… y después ya sólo quedan las mieles de dejarse ir.

[Brain Pickings]

 


Comentarios

  1. Oliver Lis dice:

    Suena a superchería eso de que el cortisol sea la hormona del fracaso, y si fuera la testosterona la que determina el éxito, las mujeres difícilmente llegarían a él. El cortisol se libera con el miedo (adrenalina), ante cualquier amenaza y la testosterona no la procesan por genética los homosexuales, y se convierte en estradiol. Para información del autor, los homosexuales como que se están volviendo los dueños del mundo. Desde mi punto de vista psicológico, este artículo es una guarrada; creo que el éxito es también un asunto muy subjetivo. Pero claro, desde esa subjetividad, que hay cadenas de aciertos y de desaciertos…fíjate en la ley de Murphy.

  2. Mak dice:

    No creo que ésto sea una basura, basta con ver que la mayoría de los comentarios no están de acuerdo, (seguramente por que hablan a partir de lo que ha sido de su propia vida) y eso es una muestra de que no es tan descabellado. Porque quién le quiere atribuir su propio éxito a una serie de eventos que comenzaron con una posible casualidad? Nadie! Es mucho más reconfortante atribuírselo a uno mismo al 100% que al 50%, y nadie se escapa de los factores externos, que por lógica deben de haber influido en la desgracia o el éxito de cada persona.

    • Oliver Lis dice:

      Pues hombre, suena a superchería eso de que el cortisol sea la hormona del fracaso, y si fuera la testosterona la que determina el éxito, las mujeres difícilmente llegarían a él. El cortisol se libera con el miedo (adrenalina), ante cualquier amenaza y la testosterona no la procesan por genética los homosexuales, y se convierte en estradiol. Para información del autor, los homosexuales como que se están volviendo los dueños del mundo. Desde mi punto de vista psicológico, este artículo es una guarrada; creo que el éxito es también un asunto muy subjetivo. Pero claro, desde esa subjetividad, que hay cadenas de aciertos y de desaciertos…fíjate en la ley de Murphy.

  3. Aldo dice:

    La realidad de las personas depende de como piensen.

    • Oscar dice:

      pero la mentalidad de las personas se forma a partir de sus vivencias y experiencias y ¿si siempre le ha ido mal o siempre le ha ido excelente?

  4. :) dice:

    La vida es dura para los que ha sido dura; fácil para aquellos a los que ha sido fácil.

    que estupidez!

    Si estas condicionado, puede que te creas esta basura.

  5. Luis Lizana K. dice:

    Un fiasco de artículo.

    La irracional y primitiva lógica de la dualidad del cazar o ser cazado, y si estamos dotados de un complejo cerebro y lenguaje que nos permiten interpretar la percepción de nuestros sentidos, ciertamente no son para escapar de esta dualidad, sino para justificar el por qué nos seguiremos comportando así. Millones de años de evolución para ser lo que somos, lo que escogimos ser.

  6. Jebuzzz dice:

    ¿Y si resumimos en “confianza”?

  7. Yaur dice:

    El uso de la imaginación, la voluntad y la disciplina para romper estos ciclos viciosos funciona, pero en efecto, no es nada fácil

  8. pablo dice:

    “La vida es dura para los que ha sido dura; fácil para aquellos a los que ha sido fácil. ”

    cuanta genialidad



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