*

X

1 de cada 3 dueños de smartphones preferían dejar el sexo antes que su teléfono (INFOGRÁFICO)

Buena Vida

Por: pijamasurf - 11/22/2012

Sorprendentemente, la tiranía de los gadgets en la vida contemporánea ha transformado algunos de nuestros hábitos hasta lo increíble, haciéndonos renunciar a bienes que se creerían invaluables —como el sexo o una buena noche de sueño.

La tiranía de los gadgets es una de las más indoblegables de la vida contemporánea. Su presencia casi ubicua, en todo tiempo y lugar, los ha convertido en una suerte de intermediarios entre la vida personal y la real, entre el individuo y el mundo en el que vive, una aduana por la cual parece obligado pasar todas las relaciones que se establecen en la cotidianeidad.

En este infográfico, dado a conocer por el sitio OnlinePsychologyDegree.net, se resume esa amplitud con que los smartphones, tablets y laptops cubren la vida de una persona, partiendo de una de las estadísticas más sorprendentes al respecto: 1 de cada 3 dueños de smartphones preferiría dejar el sexo antes que su dispositivo móvil.

Después de saber esto, ya no sonará extraño que, por ejemplo, 9 de cada 10 personas entre 18 y 29 años duerman junto con su teléfono, lo cual trastorna sutil pero definitivamente los patrones de sueño de quienes incurren en este gesto solo en apariencia inocente.

Información que sin duda vale la pena tomar en cuenta para reflexionar en torno al lugar que damos a la tecnología en nuestra rutinas diarias y las implicaciones que esto conlleva.

[TAXI]

Mujer en Suecia arrestada por usar huesos humanos como juguetes sexuales

Sociedad

Por: pijamasurf - 11/22/2012

Sospechando un asesinato, policía sueca acude al apartamento de una mujer que guardaba varios huesos humanos, sin embargo, se descubre después que partes del esqueleto fueron usadas como juguetes sexuales.

En Suecia, el pasado septiembre, la policía acudió al domicilio de una mujer de 37 años que, se sospechaba, había cometido un asesinato, pues conservaba en su hogar distintos huesos de un esqueleto humano, además de varios cuchillos cuya presencia no hicieron sino aumentar el recelo de las autoridades.

Hace unos días, sin embargo, esta acusación fue desechada cuando se descubrió que la mujer no había matado a nadie, pero, en cambio, había hecho con la osamenta algo que de todos modos merece la acción judicial por “perturbar la paz de los muertos” ("brott mot griftesfriden"). ¿Su crimen? Usar los huesos como juguetes sexuales.

La evidencia que soporta este caso se encontró sobre todo en un disco compacto etiquetado como “Mi necrofilia” y “Mi primera experiencia”, con una buena cantidad de archivos grabados en él.

Asimismo, se le practicó un examen psicológico que, no obstante, no reveló ningún tipo de enfermedad en el sentido jurídico del término. Ella por su parte declaró que colecciona huesos con la misma actitud de hobby de quien colecciona estampillas.

[io9]