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La religión, con su dogma, su interpretación de lo sagrado y su deseo de poder, lleva al ser humano a creer y realizar actos sumamente extaños.

La religión consiste básicamente en una serie de prácticas y conocimientos orientados a reconectar al ser humano con la divinidad.  Evidentemente, aunque se dice que en el fondo todas las religiones son o llegan a lo mismo, existen numerosas maneras de entender qué es esa divinidad y cómo se logra religar con ella (algunas de ellas sumamente estrafalarias, como veremos). Se dice también que existen tantos dioses como personas, porque cada quien concibe a la divinidad, dentro de su propio universo mental, de manera diferente a cómo lo concibe cualquier otra persona y como dijera John Lennon, "Dios es un concepto".  "Dios es un concepto" es una afirmación irrefutable en el sentido de que el ser humano sólo puede utilizar el lenguaje para comunicarse, o para comunicar lo que cree saber de Dios --por lo tanto está constreñido por los límites del lenguaje (que es esencialmente conceptual). Dios probablemente sea algo más (o todo), pero aquello que es no lo podemos comunicar, está dentro de esa región del silencio, más allá del lenguaje,  donde yace lo místico.

La sociedad moderna, a la luz de los genocidios perpetrados por los nazis, o las atrocidades y los genocidios cometidos por la Iglesia Católica, los judíos, los musulmanes (o casi cualquier otra religión, particularmente los grande monoteísmos)  ha llegado a considerar a la religión como un fanatismo que suele enajenar a las personas o anestesiar su intelecto (la famosa frase de Marx sobre la religión como el opio del pueblo viene a colación), haciendo que cometan todo tipo de actos violentos e irracionales en el nombre de un dios que difícilmente conocen, que es sobre todo un programa mental que se ha viralizado en su cerebro.

La siguiente lista de extrañas creencias religiosas, compilada originalmente por el sitio Alternet --de tendencia atea--, es una muestra de las creencias más radicales y extrañas que han apilado las religiones. Muchas de estas no sonarán simplemente ridículas  (y cómicas) o hasta enfermizas, pero habría que situarlas en su contexto, entiendo que muchos de los conocimientos religiosos han perdido su significado simbólico original con el tiempo o al ser utilizados para controlar a la sociedad más que para conectarla con lo sagrado. Habría que recordar esto al leer la lista. Por otra parte, siendo justos, habría que recordar que las  grandes religiones también tienen creencias cuasi universales que a la mayoría nos resultarán esclarecedoras o inspiradoras, como es amar al prójimo y hacer a los demás lo que quisiéramos que nos hicieran a nosotros (o su equivalente de la ley del karma), por citar solo un ejemplo. A continuación compartimos algunos elementos de la lista de Alternet, la cual ciertamente no es exhaustiva pero sirve de ejemplo, añadiendo algunos comentarios, intentando contextualizar algunos de estas creencias. 

1. El prepucio de Jesucristo ascendió al cielo y se convirtió en uno de los anillos de Saturno.

La circuncisión de Jesús, supuestamente realizada a los 8 días de nacido, ha generado agitado debate teológico. Hasta 21 iglesias medievales manifestaron haber estado en posesión de este pedazo del sagrado glande Cristo. Para la monja austriaca Agnes Blannbekin el epitelio penil de Jesus se convirtió en una obesión. Agnes reportó sentir de súbito, mientras realizaba la Fiesta de la Circunsición un 1 de enero, "el prepucio del Señor en su lengua" el cual se tragó  "con gran dulzura unas 100 veces". Después de este revelador texto, las escrituras de Blannbekin se volvieron anatema en la Iglesia.

Pero aún más estrafalaria es la especulación del teólogo del siglo 17 Leo Allatius, quien en su ensayo De Praeputio Domini Nostri Jesu Christi Diatriba, expuso su teoría de que el sagrado prepucio "ascendió al cielo al mismo tiempo que Jesús, y pudo haberse convertido en los anillos de Saturno". Lo cual hace de este planeta una especie de glande cósmico, guardián del tiempo.

Fuente:  Mattelaer, JJ, et al. (2007). "The Circumcision of Jesus Christ". The Journal of Urology.

2. Una raza de gigantes caminó por la Tierra en el pasado, resultado de la cópula entre semidioses y las hijas del hombre. Vivieron en la misma época que los dragones.

Esto aparece en la Biblia, en el Génesis, son los llamado Nephelim. Gigantes que tienen sexo con mujeres hermosas o son el resultado del sexo entre dioses y seres humanos pueden encontrarse en diferente mitologías --casi podríamos pensar que son parte de un arquetipo o de una interpretación simbólica de algo misterioso que pudo haber ocurrido en tiempos prebabilónicos. 

En el libro de Enoch se habla de estos Nephelim en términos de identidad con los ángeles caídos, particularmente con los egregoroi, "los observadores". En la Torah se habla de que los Nephelim son descendientes de Anak. 

La teoría de los antigus extraterrestres ha conectado a los Nephelim con los Annunaki, los dioses sumerios, hijos de Anu, "los que vienen del cielo", supuestamente seres celestes que intervinieron en la evolución de la humanidad. Sin duda, una teoría radical, pero tal vez no más extraña que la popularmente sostenida de que  extraterrestres reptileanos han infiltrado nuestros gobiernos y mandatarios como Obama o la Reina Isabel, en realidad son reptiles espaciales con trajes de humanos (ya lo decían los Sex Pistols: "she ain't no human being").

3. Los cerdos están poseídos por espíritus malignos

El evangelio de Mateo(8: 28-32) se habla de un exorcismo en el cual Jesús expulsó los demonios de dos hombres depositándolos en un grupo de cerdos que se alimentaba alrededor en la región de Gadarenes. Los cerdos luego se suicidaron colectivamente, pero para algunas personas religiosas aún viven bajo la influencia de espíritus malignos.

Quizás no esta de más decir que la Biblia en muchos casos utiliza parábolas y símbolos para transmitir un conomiciento, el cual en ocasiones no es fácil de penetrar, menos aún desde lo literal.

4. Un burro que habla y regaña a un profeta.

Esta es la historia de Balaam, que aparece en el Libro de los Números, quien desviándose del camino deseado por el Señor, montando su burro, se topa con el Ángel de Dios. El burro percibe al Ángel, pero no el profeta. Ante la cerrazón de Balaam, el Ángel posee al burro y habla a través de este animal, para reconvenirlo.

La creencia de que los animales pueden comunicarse con los seres humanos, ser vehículos de espíritus está extendida en numerosas culturas, particualrmente en el chamanismo. Es un poco la forma grotesca en la que sucede en este caso lo que la hace motivo de burla o sorpresa.

5. Un hombre justo, que vive bajo la ley divina, determina el acceso de su esposa al paraíso.

Esta es una interpretación de la creencia mormona de que es el hombre el que abre la puerta del cielo a las mujeres. Para algunos esto significa una inherente discriminación sexual --pero quizás admite una lectura, aunque algo desgastada, del hierosgamos de la alquimia: es el hombre el que abre la puerta de la divinidad  a la mujer, pero es también la mujer la que divinza al hombre, ya que a ambos les falta la polaridad que el otro tiene: la conjunción de los opuestos, el fuego y el agua; es el acto alquímico por excelencia.

6. Tener tez oscura es un castigo por desobedecer a Dios

Otra creencia mormona, evidentemente de tintes racistas. Equivalente a la historia de Caín, los lamanitas llevan el estigma en su color de piel de la desobediencia.

7. Un profeta viajó entre dos ciudades en un caballo volador miniatura con cara de mujer y cola de pavorreal.

El Buraq es este corcel vehículo divino, ligado al rayo, que transportó a Mahoma de la Meca a Jerusalén. Evidentemente su forma híbrida debe leerse como un símbolo y no literalmente, quizás también dentro de un contexto alquímico.  En la religión cristiana tenemos la visión de Ezequiel, quien observó una carroza luminosa en el cielo (que para algunos en la reinterpretación ufológica se trataba de un OVNI)  que estaba compuesta por la forma de un hombre, un león, un toro y un águila. Animales que simbolizarían a los evangelistas y referencia también a los 4 elementos.

8. Dios prohíbe que los perros o gatos reciban transfusiones de sangre o que se utilicen fertilizantes que tengan sangre.

Los Testigos de Jehovah creen que la Biblia dice que no se debe ingerir sangre, por lo que prohíben todo tipo de transfusiones incluso para sus mascotas, aunque esto signifique una muerte prematura.

9. Ropa interior sagrada protege a los creyentes de la contaminación y para algunos del fuego y hasta de balas. 

La variación mormona del calzón de castidad es bastante divertida.  Siguiendo las revelaciones de su líder Joseph Smith, los mormones someten a su ropa interior a todo tipo de tratamientos y purificaciones. No dejan que nunca toque el piso e inscriben en ellos símbolos masónicos aprendidos por Smith.

De nuevo tenemos aquí una variación o corrupción de la sexualidad sagrada.

Fuente: https://awaypoint.wordpress.com/2012/07/06/are-mormon-underwear-magic-between-the-sheets/

10. Cuando algunos ritos son realizados de manera correcta, el pan se convierte en carne y el vino en sangre.

Otra simplificación del rito crístico de la comunión, de la transubstanciación, que de nuevo parece ser más una metáfora alquímica que algo literal. Aunque algunas personas creen en esto como algo que literalmente ocurre cada vez que un sacerdote parte la hostia. 

11. Seres supernaturales invisibles se revelan en objetos mundanos como el tocino o un cheeto.

Fruto de la pareidolia y la cultura pop, numerosas personas encuentran a su divinidad predilecta en objetos del mundo cotidiano (Jesús, por ejemplo, ha aparecido en el ano de un perro o en un sartén). Algunos incluso idolatran estas supuestas teofanías --o las venden en eBay.

12. Al final de los tiempos, los elegidos serán reunidos en Jackson County, Missouri.

Joseph Smith, líder de los mormones, creía que Jackson County era Zion o el lugar donde había sido el paraíso.

13. Los creyentes pueden beber veneno o ser mordidos por serpientes sin lastimarse.

Según el evangelio de Marcos la fe propicia una transferencia de los poderes divinos de Jesús.  

14. Derramar agua sagrada en un bebé puede ahorrarle eones de sufrimiento, si este muriera prematuramente.

El bautizo cristiano imbuye propiedades mágicas, aunque en realidad obedece simplemente a un contexto de baño lustral (que quizás pueda ser interpretado como una forma de evitar la posesión demoniaca). El bautismo también simboliza la muerte, al ir debajo del agua, para renacer (sin pecados). Representa también en el agua la vida --que en su pureza llena de una especie de inmortalidad.

15. Zangolotear a un pollo sobre tu cabeza borra los pecados.

 Algunos judíos celebran la fiesta del kaparot en la que mueven un pollo sobre su cabeza como un mecanismo de purificación.

16. Un hombre divino subió una montaña y vio todo la Tierra desde ahí.

Cuando Jesús fue tentado en el desierto, según Mateo, el diablo le enseñó todo el reino del mundo, desde una montaña, una especie de visión holográfica o Aleph del poder mundano, un deseo al que Jesús no sucumbió. De nuevo más una historia simbólica que algo literal. 

En el Popul Vuh se habla de que en una de las creaciones existieron hombres longividentes que podían observar el mundo entero desde cualquier parte. Una forma de clarividencia.

17. Colocar un vaso suciode leche y un plato que tenía un sandwich de roast beef en la misma lavadora de trastes puede contaminar tu alma.

Los judíos consideran que los platos que han tocado lácteos no deben tocar platos que han tocado carne.

18. Existirá una vida después de la muerte en la que 144 mil personas vivirán eternamente en el paraíso.

El 144 mil es un número que aparece en diferentes momentos de la Biblia,  particularmente Revelaciones. Es considerado un número sagrado ya que es un múltiplo de 12 (las 12 tribus de Israel). También aparece en la cuenta de lo mayas, 144 mil días son equivalentes a un baktun.

Los testigos de Jehova llevan esto a la creencia de que sólo 144 mil serán los elegidos para cenar con Dios en el paraíso.

19.  Cada ser humano contiene numerosos espíritus extraterrestres que estuvieron atrapados en volcanes por bombas de hidrógeno.

Esta es una de la creencias que se revelan a los miembros avanzados, que generalmente ya han pagado cientos de miles de dólares, dentro de la Cienciología. El dios extraterrestre Xenu, buscando erradicar la sobrepoblación de su planeta, envió a millones de seres a la Tierra, donde  permanecieron en bases de volcanes hasta que se estalló una bomba de hidrógeno. Lamentablemente para nosotros, estos seres tenían almas, llamadas thetans, que han tomado refugio en nosotros a la manera de implantes.

20. Un ser supremo tiene especial interés en lo que haces con tu pene.

Esto es común a casi todas las religiones que se desprenden de los grandes monoteísmos. Por alguna razón a la divinidad le importa de sobremanera la forma en la que nos comportamos sexualmente. Y no hacer lo que Él considera apropiado es merecedor del castigo y el repudio social.

Esto parece obedecer a que la religión en el poder descubrió que la sexualidad era un mecanismo de control, con el que se podía mantener a raya a las personas (mental y energéticamente). O en todo caso, como una perversión o una pérdida de conocimiento tántricos comunes a diversas religiones (a los misterios). El sexo siendo la puerta que tiene el cuerpo a lo sagrado, a la unión con lo divino. Es conveniente tener (o hacer creer que se tiene) la única copia de esa llave que abre hacia lo divino.

 Twitter del autor: @alepholo

¿Está la mente confinada al cerebro? (un texto de Rupert Sheldrake)

Por: pijamasurf - 10/23/2012

El biólogo Rupert Sheldrake propone en su nuevo libro Science Set Free experimentos para comprobar que la mente se extiende fuera del cerebro.

Uno de les temas recurrentes en Pijama Surf en los últimos meses es la teoría de la mente o de la conciencia extendida (o distribuida). ¿Está la mente limitada al reino del cerebro? O ¿se extiende y participa en el mundo? Esta fundamental disyuntiva entre mente y materia está en el centro de la historia de la filosofía. Nuevas teorías científicas, que a fin de cuentas se desdoblan de la filosofía vedántica, sugieren que la mente está distribuida en el mundo y que el acto de percibir es un proceso dinámico y coparticipativo entre el observador y lo observado, ligados por un campo incluyente.

El biólogo Rupert Sheldrake ha estudiado por más de tres décadas la percepción humana desde una teoría de campos. En su nuevo libro Science Set Free, Sheldrake explora los dogmas de la ciencia y propone experimentos para romper con los paradigmas que anquilosan el conocimiento y la evolución humana. Uno de ellos es medir científicamente los campos de la mente, como algo que existe fuera del cerebro y puede ser detectable. Una de las formas con las que ha tomado esta iniciativa es en experimentos midiendo "la sensación de estar siendo observado". ¿Si las personas pueden sentir, más allá del error estadístico, que alguien las está observando, cuando no tienen forma de saberlo por medios ordinarios, que no dice esto de la mente? ¿Acaso no se extiende por el mundo material?

A continuación traducimos un extracto del libro Science Set Free, publicado en el sitio Reality Sandwich

 

El materialismo es una doctrina en la que sólo la materia es real. De aquí que las mentes estén dentro de los cerebros, y la actividad mental no es más que actividad cerebral. Esta asunción entra en conflicto con nuestra propia experiencia. Cuando observamos un mirlo, vemos un mirlo; no experimentamos complejos cambios eléctricos en nuestro cerebro. Pero la mayoría de nosotros aceptamos la teoría de la mente-dentro-del-cerebro antes de que pudieramos cuestionarla. La tomamos por descontado desde niños porque parecía estar fundamentada por toda la autoridad de a ciencia y el sistema educativo. En su estudio del desarrollo intelectual de los niños, el psicólogo suizo Jean Piaget encontró que antes de los diez u once años, los niños europeos eran como personas “primitivas”. No sabía que la mente estaba confinada a la cabeza; pensaban que se extendían al mundo alrededor de ellos. Pero al cumplir diez  u once años, la mayoría había asimilado lo que Piaget llamaba la visión “correcta”: “Las imágenes y los pensamientos se sitúan en la cabeza”…

 

Imágenes fuera de los cuerpos

No todos los filósofos y psicólogos creen en la teoría de la-mente-en-el-cerebro, y a lo largo de los años una minoría ha reconocido que  puede que nuestras percepciones  se ubiquen donde parecen estar, en el mundo exterior, fuera de nuestras cabezas, y no sean representaciones dentro de nuestros cerebros. En 1904, William James escribió:“Toda la filosofía de la percepción desde Demócrito en adelante ha sido una larga discusión sobre la paradoja de que lo que es evidentemente  una realidad debería de estar en dos lugares al mismo tiempo, tanto en el espacio externo y en la mente de una persona. Las teorías ‘representativas’ de la percepción evitan la paradoja lógica, pero por otro lado violan el sentido vivencial del lector que no sabe de una imagen mental que interviene sino que parece observar la habitación y el libro inmediatamente como existen físicamente”. O como expresó Alfred North Whitehead en 1925, “las sensaciones son proyectadas por la mente para vestir cuerpos apropiados en la naturaleza exterior”.

Un reciente expositor de la teoría de la mente extendida es el psicólogo Max Velmans. En su libro Understanding Consciousness (2000) , propone un “modelo reflexivo” de a mente, el cual ilustra con esta discusión de un sujeto observando a un gato:

“De acuerdo a los reduccionistas parece que existe un gato fenomenológico ‘en la mente de S’, pero esto en realidad no es más que un estado en su cerebro. De acuerdo al modelo reflexivo, cuando S ve al gato, su única experiencia visual del gato es el gato que ve afuera en el mundo. Si se le pregunta que señale a este gato fenomenológico (su ‘experiencia de gato’), ella no debería de señalar su cerebro sino al gato como es percibido, afuera en el espacio más allá de la superficie del cuerpo”. Velman sugiere que esta imagen podría ser un “tipo de ‘holograma proyectado’ neuralmente’. Un holograma proyectado tiene la interesante cualidad de que la imagen tridimensional que codifica es percibida como estando afuera en el espacio, enfrente de su superficie bidimensional”. Pero Vleman siempre fue ambiguo sobre la naturaleza de esta proyección. Un holograma después de todo es un fenómeno de campo. Lo llamó “psico-lógico” en vez de “físico” y al final dijo que no sabía como ocurría, y pero añadió, “no entender del todo cómo es que sucede no altera el hecho de que sucede”. Yo sugiero que esta proyección externa de imágenes visuales es tanto psicológica como física. Ocurre a través de nuestros campos de percepción. Estos son psicológicos, en el sentido que subyacen a nuestras percepciones conscientes, y también físicos y naturales en el sentido de que existen fuera de nuestro cerebro y tienen efectos detectables.  La percepción humana no es la única que se extiende a través de la vista y el olfato. Otros animales ven cosas a través de campos proyectados más allá de la superficie de sus cuerpos, y ven cosas a través de campos auditivos proyectados. Somos como esos otros animales. Los sentidos no son estáticos. Los ojos se mueven en el acto de observar algo, y todas nuestra cabezas y cuerpos se mueven en nuestros ambientes. Al movernos, nuestros campos preceptúales cambian. Los campos preceptúales no están separados de nuestros cuerpos, sino que los incluyen. Podemos ver nuestras propia superficie exterior, nuestra piel, nuestro pelo, cabello y ropa. Estamos dentro de nuestros campos de visión y acción. Nuestra conciencia del espacio tridimensional incluye nuestros propios cuerpos dentro de ella, y nuestros movimientos e intenciones en relación con lo que nos rodea. Como otros animales, no percibimos pasivamente, somos conductores activos, y nuestras percepciones y conductas están estrechamente ligadas. Algunos neurocientíficos y filósofos están de acuerdo en que las percepciones dependen en la estrecha conexión entre la percepción y la actividad, vinculando a un animal o persona al medio ambiente. Una escuela de pensamiento sostiene un acercamiento “enactivo”, “encarnado” o “sensorimotor”. Las percepciones no están representadas en un modelo de mundo dentro de la cabeza, sino se presentan o despliegan como resultado de la interacción entre el organismo y su medio ambiente. Como Francisco Varela y sus colegas han expresado, “la percepción y la acción han evolucionado juntas… la percepción es siempre actividad guiada perceptualmente”. Como el filósofo Arva Noë lo puso, “Estamos fuera nuestra cabeza. Estamos en el mundo y somos del mundo. Somos patrones de involucramiento activo con fronteras fluidas y componentes cambiantes. Estamos distribuidos”.  El psicólogo Kevin O’Regan, un materialista convencido prefiere este acercamiento a la teoría de la mente-en-el-cerebro precisamente porque quiere expulsar toda la magia del cerebro. No acepta que la visión está en el cerebro, porque esto “te pondría en la situación terrible de tener que postular un mecanismo mágico que le otorga al córtex visual la visión, y al córtex auditivo el oír”. Henri Bergson se anticipó a los acercamientos enactivos y sensorimotores hace más de un siglo. Enfatizó que la percepción está dirigida hacia la acción. A través de la percepción, “Los objetos que rodean mi cuerpo reflejan su posible acción en él”. Las imágenes no están dentro del cerebro:

“La verdad es que el punto P, los rayos que emite, los elementos nerviosos y la retina afectados, forman un todo; que el punto luminoso P es parte de este todo; y que en realidad es en P, y no en otro lugar, que la imagen de P se forma y es percibida”. Mi propia interpretación es que la visión ocurre dentro de campos de percepción extendidos, los cuales están dentro del cerebro y se extienden fuera de él. La visión está enraizada en la actividad del cerebro, pero no limitada al interior de la cabeza. Como Velmans, sugiero que la formación de estos campos depende de cambios en varias regiones del cerebro mientras la visión ocurre, influida por expectativas, intenciones y memorias.  Estas son un tipo de campo mórfico y, como otros campos mórficos, conectan las partes dentro de los todos, y tienen una memoria inherente otorgada por la resonancia mórfica de campos similares en el pasado. Cuando veo a una persona o a un animal, mi campo perceptual interactúa con el campo de la persona o animal que estoy viendo, permitiendo que mi mirada los detecte. Nuestras experiencias ciertamente sugieren que nuestras mentes se extienden más allá de nuestros cerebros. Vemos y oímos cosas en el espacio fuera de nosotros. Pero existe un fuerte tabú en contra de todo aquello que sugiera que ver y oír están involucrados en un tipo de proyección externa. Esta cuestión no puede ser resuelta con argumentos teóricos solamente o habría habido más progreso en el último siglo –o incluso en los últimos 2,500 años. Estoy convencido de que el camino hacia delante es tratar a los campos de la mente como una hipótesis científicamente comprobable y no como una teoría filosófica. Cuando estoy viendo algo, mis campos preceptúales visten” lo que veo. Mi mente toca lo que veo. De esta forma incluso podría afectar a una persona solo viéndola. ¿Si veo a una persona desde atrás cuando no pede ver u oír, y no sabe que estoy ahí, puede sentir mi mirada?