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Si vas a renunciar a tu trabajo, hazlo con estilo: mira el ejemplo de Faulkner

Arte

Por: pijamasurf - 10/08/2012

"Maldito sea si me pongo a las órdenes y la disposición del primer hideputa itinerante con dos centavos para invertir en una estampilla postal", escribió el joven William Faulkner para renunciar a su trabajo como administrador de correos que, de todos modos, distaba mucho de cumplir cabalmente.

Hacia 1921, William Faulkner, entonces con 24 años, comenzó a trabajar en la oficina postal de la Universidad de Mississippi como administrador de correos, puesto en el que continuamente era sorprendido leyendo, escribiendo, ignorando, perdiendo o francamente desechando las cartas que llegaban a sus manos, desdeñando a compañeros y clientes por igual, jugando bridge en horarios laborales, llegando tarde y yéndose temprano y algunas otras conductas con las que parecía empeñado en llegar al muro del antihonor de los empleados postales.

Sorprendentemente, el joven Faulkner se mantuvo en este trabajo durante 3 años, hasta septiembre de 1924 (cerca del día de su cumpleaños 27, pero lejos todavía de Soldiers' Pay, su primera novela, publicada en 1926), hasta que después de una inspección se vio forzado a renunciar.

Pero, antes de irse, el futuro nobel dejó a sus superiores una singular misiva que, como los adjetivos que caracterizan su estilo literario, parece la puntilla que penetra en el hueco exacto de una situación que de otra forma quedaría ambigua y sin fijar. Aquí la traducción del documento, del cual, en vista de su brevedad, ofrecemos también el original en inglés, tomado del sitio Letters of Note.

[Octubre, 1924]

Mientras viva en el sistema capitalista sé que mi vida estará influenciada por las demandas de la gente adinerada. Pero maldito sea si me pongo a las órdenes y la disposición del primer hideputa itinerante con dos centavos para invertir en una estampilla postal.

Esta, señor, es mi renuncia

(Rúbrica)

 

[October, 1924]

As long as I live under the capitalistic system, I expect to have my life influenced by the demands of moneyed people. But I will be damned if I propose to be at the beck and call of every itinerant scoundrel who has two cents to invest in a postage stamp.

This, sir, is my resignation.

(Signed)

[Letters of Note]

Groucho Marx pasó todo un verano comiendo marihuana sin darse cuenta de que lo hacía

Arte

Por: pijamasurf - 10/08/2012

Como parte de los "esfuerzos de la guerra" que la población estadounidense realizó en la década de los 40 se encontraba el "Jardín de la Victoria", un huerto personal para plantar alimentos propios; en él, sin embargo, Groucho Marx encontró una "planta curiosa" que masticó durante todo el verano hasta descubrir que era marihuana.

Groucho Marx es sin duda uno de las figuras más distinguidas de la comedia cinematográfica, un actor que consiguió forjar un personaje que se identifica de inmediato: sus cejas pobladas, sus lentes redondos, el bigote y el puro que parecen uno y lo mismo.

Pero no todo en tercero de los hermanos Marx fue figurar delante de las cámaras. Su ingenio y su sentido del humor también se expresó por medio de la escritura. Groucho es autor de historias, cuentos y aforismos que gracias a Internet han encontrado una enorme resonancia.

En esta ocasión recuperamos una carta que el comediante envió en 1943 a tropas de Estados Unidos destacadas en Surinam, como gesto de solidaridad. Lo interesante es que en ella Groucho relata un equívoco que vivió con la marihuana y con la autonomía alimenticia, la cual consumió durante un mes “sin darse cuenta” de que lo hacía. ¿A qué se deberá esta somnolencia matutina?, se preguntaba. 

Groucho Marx

Agosto 18, 1943

Querido Cabo Darrow:

Usted me preguntó si tendría un mensaje para los soldados en la jungla. Podría enviarlo, pero solo sería como una limosna [1]. Imagino que es difícil mantenerse despierto en esas islas solitarias sin leer mensajes de mí.

No quiero preocuparlos muchos sobre el regreso del 4-Fs a casa —la verdad, hemos estado privados de algunas cosas, pero nada de importancia. Ya casi no conseguimos carne —las carnicerías no tienen nada más que clientes. Por fortuna, no necesito de las tiendas para mis vegetales. La última primavera fui lo suficientemente inteligente para plantar un jardín de la victoria [2]. A partir de entonces, he cultivado una familia de topos, suficientes caracoles para mantener un restaurante pre-francés en pie durante un siglo y una planta de aspecto curioso de la que he estado comiendo todo el verano bajo la impresión de que era un vegetal. Sin embargo, en las últimas semanas tuve dificultad para permanecer despierto y esta mañana descubrí que he estado comiendo marihuana todo el mes de julio.

De cualquier manera, los extrañamos a todos ustedes, muchachos (tengo un hijo en la Guardia Costera), y deseamos que todos regresen levantando polvo y niños. Hacemos lo poco que podemos para apoyar el esfuerzo de la guerra —compramos bonos, campos de servicio y transmisores de onda corta para nuestros soldados en los frentes extranjeros. Conducimos con cuidado, no tomamos vacaciones y, en general, hacemos lo que podemos. Dios sabe que es bien poco. Todos sabemos que ustedes, muchachos, está haciendo el trabajo de verdad.

Para cerrar, todo lo que puede decir es buena suerte, Dios los bendiga a todos y pronto a casa. Recuerden: Estados Unidos está muy vacío sin ustedes.

Suyo,

(Rúbrica, ‘Groucho’)

 

Notas:

[1] “it would be collect and would only run into money”

[2] “Los Jardines de la victoria, también llamados jardines de la guerra o jardines de alimentos para la defensa, fueron jardines de vegetales, frutas y hierbas plantados en residencias privadas en Estados Unidos, Canadá, y el Reino Unido durante la Primera Guerra Mundial y Segunda Guerra Mundial para reducir la presión que ejercía el esfuerzo de la guerra en el suministro de comida para la población. Adicionalmente a ayudar en forma indirecta el esfuerzo para la guerra, también eran considerados un "potenciador de la moral" civil— en cuanto a que los jardineros podían sentirse útiles mediante su contribución y reconocidos por los productos que aportaban” (Cf. http://es.wikipedia.org/wiki/Jard%C3%ADn_de_la_victoria).

Aquí la famosa escena del espejo de Duck Soup (1933):

 

[Dangerous Minds]