*

X

Robot que improvisa jazz podría arrojar luz sobre la conciencia

Por: pijamasurf - 10/31/2012

Un robot que aprende improvisar dentro del marco de jazz podría revelar algunos de los misterios de cómo se forma la conciencia.

Usar nuestras herramientas para conocernos a nosotros mismos es una forma de externalizar nuestra conciencia –colocando a la naturaleza en el espejo de la tecnología. Esto es lo que están haciendo investigadores de la Universidad de Palermo en conjunto con el Laboratorio Hiroshi Ishiguro, en Japón.

Científicos se encuentran desarrollado el robot Telnoid, el cual está aprendiendo a improvisar jazz, en duetos con un humano. El Telenoid será instruido en conductas imitativas que mimetizan los sonidos de un cantante humano, así como en asociar diferentes partes de la música con estados emocionales.

Una de las definiciones en boga que tiene la neurociencia de la inteligencia es la capacidad de encontrar conexiones entre cosas existentes. Un organismo consciente debe de ser capaz de hacer conexiones nuevas –por ejemplo, frases musicales que resultan en algo nuevo. Es decir, improvisar. Justamente lo que pensamos que los robots no pueden hacer improvisar, la esencia del jazz. La investigación, también está orientada a entender la relación entre la música y la conciencia humana.

Una de las claves es hacer que el robot escuche mucha música, ya que esto es lo que hacen los compositores humanos y esa la información que usan para crear nuevas piezas.

Por el momento los investigadores se debaten en sí deben o no otorgarle a este robot  un cuerpo físico o si debe permanecer como una inteligencia digital. Para fines teatrales seguramente Telenoid podría beneficiarse de un cuerpo, pero en lo meramente práctico no parece ser necesario, así quienes quisieran comprar boletos para ver a un robot cantar en un dueto de jazz seguramente tendrán que esperar alguno años más.

Monos tienen sexo con otros monos de diferente rango social solo cuando nadie los ve

Por: pijamasurf - 10/31/2012

La competencia sexual entre los monos macacos es acérrima (entre ellos hacen hasta lo imposible para impedir la cópula de los demás); pero cuando nadie los ve todo fluye con facilidad

Para los monos macacos la vida sexual  está regulada por la jerarquía social. Los monos alfa hacen hasta lo imposible para que los otros macacos no tengan sexo entre sí ni o con miembros de myor jerarquía (hembras alfa).  El problema de estos monos evidentemente es que viven en la naturaleza y es difícil ocultarse del escrutinio --no existen todavía los hoteles de paso para monos.

Un reciente estudio realizado por la investigadora Anne Overduin de Vries muestra que los macacos evitan tener sexo cuando hay algún otro mono mirándolos --pero rápidamente se aparean cuando no existe otro mono en la costa. 

En su investigación con un grupo de 27 macacos cola larga,  Overduin de Vries descubrió que los macacos machos irrumpen en la cópula de otros machos y que las hembras hacen lo mismo, buscando impedir la cópula de las otras hembras, en franca competencia. Ambos sexos generalmente se reservan el coito si hay alguien cerca.

La razón por la que los monos tienen sexo cuando están solos parece ser bastante simple: esto incremente la posibilidad de que la cópula pueda realizarse. Este hecho por otro lado permite a algunos monos de menor jerarquía social en ocasiones poder copular con hembras alfa. Curiosamente algo similar ocurre en el caso de los humanos --cuando no existe escrutinio social algunas mujeres, que difícilmente dejarían verse junto a un hombre de una clase social menor o de un perfil físico considerado como inferior, llegan a tener sexo con un hombre no-alfa, por así decirlo. 

Todo esto nos hace recordar el libro de mitopoética de Robert Graves, La Diosa Blanca, en el que se señala que para los druidas aquellos animales que no se ocultaban a la hora de copular eran considerados sagrados.

[io9]