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Bluestar, una colonia espacial de delfines que programarán supercomputadoras

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 10/24/2012

El descabellado y genial Bluestar, el sueño de Doug Michels de llevar delfines al espacio y crear con ellos un think-thank de alta tecnología, debería de ser retomado.

El visionario arquitecto y prankster Doug Michels dedicó los últimos 25 años de su vida a un proyecto que a muchos les parecerá disparatado y a otros simplemente brillante. Construir una colonia espacial basada en una esfera perfecta de agua rodeada por una dona en la que se instalarían laboratorios para investigar las ideas, el pensamiento puro, libre de las limitantes de la gravedad. Este sería Blue Star, una colonia flotante en la que convivirían delfines y humanos, colaborando en la exploración de los misterios cósmicos.

En el  fascinante video que presentamos aquí, vía Alexis Madrigal de The Atlantic, podemos ver a Doug en un programa de TV japonés explicando su vanguardista visión espacial --la cual excita de sobremanera a las conductoras japonesas.  Esto ocurre al minuto 4 y luego un promo de Bluestar.

Bluestar, en  la visión de Michels --creador del colectivo de arquitectura Ant Farm--, sería el primer think thank del espacio exterior, aprovechando que en gravedad cero nuestra mente funciona mejor, según creía Michels. Su visión fue inspirada por el descubrimiento de que el agua en el espacio flota en esferas perfectas --geometría sagrada sideral-- y de la levitación acústica, por lo que se podrían usar los  sónares de delfines como instumentos de construcción. La idea más radical quizás sea que, confiando en la inteligencia de estos cetáceos, liberada de la presión terrenal, los delfines pudieran utilizar su sónares para programar supercomputadoras. Una versión de Flipper se encuentra con Star Trek.

Los calculos de Michels apuntaban a que en el 2022 se tendría ya la tecnología para construir este desaforado y bello proyecto. Lamentablemente este brillante arquitecto en la tradición de Buckminister Fuller murió en el 2003 cuando intentaba escalar un punto para observar ballenas. Antes de morir, junto con su amigo, el director de TV Joe Cortina, Michels llevó Bluestar a la realidad virtual, creando un juego de video en CD-ROM.

Una de sus obras más famosas fue Media Burn, un a farsa mediática en la que dos conductores de un Cadilac arreglado atropellan una pirámide de televisores.

¿Se realizará algún día el proyecto Bluestar? Tal vez si el director de la NASA empieza a fumar mucha marihuana o si las personas indicadas, con una mente amplia, llegan a las altas esferas de poder. O cuando la colonización espacial este al alcance de la esfera privada, posiblemente algún excéntrico millonario busque llevar a cabo el sueño de Michels. Pero no hay duda de que ver a delfines en una esfera perfecta de agua flotando y jugando con programas informáticos, o levitando objetos con sus rayos de sonido, es algo que haría al mundo un mejor lugar --uno más divertido.

Terremoto de 7.7 grados se genera en lugar donde se realizó reciente experimento de geoingeniería

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 10/24/2012

Aunque parece una coincidencia, no deja de ser llamativo que un fuerte terremoto se haya generado en la costa de la isla Haida Gwaii, lugar donde recientemente se realizó un experimento para alterar el clima

El sábado pasado un terremoto de 7.7 grados, con epicentro a unos metros en el mar de la isla de Haida Gwaii en British Columbia, Canadá, generó alarmas de tsunami en diferentes lugares de la costa del Pacífico. Este terremoto tiene la peculiaridad de ubicarse precisamente en el lugar donde en julio se llevó a cabo uno de los más grandes experimentos de geoingeniería, cuando el millonario estadounidense Russ George arrojó 100 toneladas de hierro en su intento de hackear el cambio climático.

La idea de George era generar una erupción de algas que absorbieran dióxido de carbono y luego se sumergieran a la profundida del océano --una técnica que se conoce como "fertilización del océano". 

El proyecto de George ha sido ampliamente criticado e incluso calificado como ilegal. 

La escritora Naomi Klein escribe en el New York Times sobre los alarmantes peligros de la geoingeniería --que podrían alterar profundamente el balance del ecosistema. Klein se pregunta si el hecho de que, por primera vez en los 20 años en los que ha vacacionado en  British Columbia, a 100 km de Haida Gwaii, observó hace unas semanas, después del experimento de George, unas orcas nadando cerca de la playa tenga que ver con este experimento.

Las 100 toneladas que arrojó George en esta zona no deberían, según lo que se conoce científicamente, de generar un terremoto --al menos no se sabe cómo es que esto pordía ser. Sin embargo, hay algo extraño y ominoso en que un terremoto de esta magnitud se haya generado justamente en ese lugar, más allá de que se encuentra en una zona propensa a los terremotos, a tan solo un par de meses de este experimento. Aunque esto parece una coincidencia, un evento con una causa disconexa al experimento de George, quizás de alguna manera ignota es un mensaje sobre los peligros de la geoingeniería.

[Canadian Awareness]