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Joven tuitea su primer viaje de LSD en tiempo real; se vuelve (relativamente) famoso

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 09/16/2012

Un usuario de Twitter comparte la crónica de su primer viaje de LSD para la celebración de una creciente lista de seguidores.


Sientes que tienes cosas que decir al mundo, y deseas una copiosa lista de seguidores para que celebren tus chistes o tus devaneos metafísicos, tal vez puedas intentar una pantomima (exo)digital como la de "Brad" (o Gary Debussy). Este usuario de Twitter decidió emprender un viaje de LSD público (su primero), posteando cada detalle interior y exterior de su trip en su timeline.

Usuarios del sitio Storify compartieron deleitados las cavilaciones lisérgicas de "Brad", con el íntimo voyeurismo que también admite la psicodelia. Los tuits de "Brad" ciertamente reflejan un espíritu sensible -- a diferencia de Hofmann, quien escogió una bicicleta como su "joyride", Brad se subió al autobus. El mundo desde una mirada en LSD obtiene cierto resplandor, y cierta nerviosa inquietud.

"Brad" no es el único que le ha sacado jugo a transmitir su primer viaje de LSD: uno de los editores de la revista Vice, quien, por cierto, tiene él mismo un look canino (¿biomimesis pretrip?), decidió comerse su primer ácido en un concurso de belleza y modales de perros en Nueva York (aquí la video crónica).

Así que si quieres llamar la atención al tiempo que experimentas con tu conciencia, como matar dos pájaros en un mismo tiro, seguramente puedes tomar LSD en un lugar impensado y grabarte. Seguramente no será muy original y solamente te llevarás la admiración de los hipsters, pero también es cierto que reírte de ti mismo es una de las cosas más sanas que puedes hacer.

[Dangerous Minds]

 

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Harvard adquiere el archivo de Timothy Leary (y simbólicamente se reconcilia con el maestro)

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 09/16/2012

Como consecuencia de su investigación con psicodélicos, y los beneficios terapéuticos que estos tendrían en enfermedades como el alcoholismo, la Universidad de Harvard cesó a en 1963 Timothy Leary, quien hasta entonces era profesor en la prestigiosa institución; ahora, con la adquisición Biblioteca Ludlow-Santo Domingo de Ginebra, el mayor acervo bibliográfico de y sobre Leary, la universidad parece reconciliarse con el maestro.

Timothy Leary y Richard Alpert (Ram Dass), Harvard, 1961

En la historia de la investigación científica, Timothy Leary ha sido uno de los pocos personajes en atreverse a experimentan rigurosa y públicamente con los psicodélicos y su efecto en el tratamiento de enfermedades como el alcoholismo y otros trastornos mentales, afectando positivamente el comportamiento humano en pos de una posible cura, fuera en sí mismos o con ayuda de psicoterapia.

Leary llevó a cabo estos experimentos en las instalaciones de una de las universidades más prestigiosas del planeta, Harvard, donde fue profesor desde 1959 y hasta 1963, año en que el consejo de la universidad votó su salida por una especie de malentendido surgido en torno a las investigaciones de Leary: aunque oficialmente se dijo que se le despedía por no asistir a sus clases, al parecer la verdadera causa fue un mercado negro que se desarrolló en torno al campus universitario, a raíz las muchas personas que deseaban participar en los experimento en contraste con el reducido cupo de estos. El 6 de mayo de 1963, las autoridades universitarias lo cesaron y Leary continuó sus investigaciones por cuenta propia.

Hace unas semanas, sin embargo, se dio una reconciliación al menos simbólica entre Harvard y su ex profesor, ahora que la universidad adquirió el mayor acervo existente de las obras de y sobre Leary, el cual formaba parte de la Biblioteca Ludlow-Santo Domingo de Ginebra, a su vez proveniente de la colección personal del empresario colombiano Julio Mario Santo Domingo, alguna vez el segundo hombre más rico de Colombia y el 108 del mundo.

“Julio adquirió la Bilioteca Ludlow en 2003, la única colección de su tipo antes de la suya, y solo estaba empezando. Le atraía el ethos de la contracultura Beat y de los sesentas, así como otras culturas y subculturas donde las plantas psicodélicas y las drogas tuvieran un lugar central y frecuentemente definitivo. Creó un museo y una galería de arte además de la biblioteca don decenas de cientos de libros”, declaró al respecto Michael Horowitz, antiguo archivista de Leary.

Entre las joyas bibliográficas que pueden encontrarse en este acervo destacan las fuentes originales en las que se basó la Annotated Bibliography of Timothy Leary (1988), que incluyen cartas, manuscritos, objetos personales y memorabilia, además de otras obras impresas como primeras ediciones de libros, diarios, revistas y otros.

[Timothy Leary Archives]