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Bacteria hace que insectos se coman su propio cerebro y mueran dolorosamente

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 09/06/2012

Wolbachia es el nombre de una bacteria particularmente letal que, cuando el sistema inmune del organismo huésped sobrerreaciona, provoca que este destruya su propio cerebro, llevándolo a una muerte dolorosa.

La bacteriadebe ser uno de los huéspedes más fatales que pueda albergar un ser vivo, pues el comportamiento que desarrolla una vez que se aloja en un ser vivo —insectos, especialmente— cae sobre este una especie de sentencia última o proceso de autodestrucción que lo condena a morir por consumir su propio cerebro.

Cuando la Wolbachia infecta a los insectos y otros artrópodos, comienza por obstruir la capacidad reproductiva de los machos, y en el caso de las hembras, su supervivencia asegura la transmisión del genoma del patógeno a las generaciones siguientes. Además de los órganos sexuales, la bacteria también tiene especial predilección por el sistema nervioso central para fijar ahí su residencia.

Parte de su peligro se debe a que cuando se hospeda en especies desconocidas, la Wolbachia se vuelve más virulenta de lo que acostumbra, como si exacerbara sus capacidades por encontrarse en un territorio que le es ajeno. Como respuesta, el cuerpo huésped también incrementa la vehemencia de su reacción, sin prever que por la calidad de esta respuesta de algún modo vuelve inevitable su muerte.

¿Por qué? En terminus generales porque el sistema inmune de los seres vivos funciona atacando las células infectadas, destruyéndolas para acabar así con el mal que amenaza el sistema entero. Sin embargo, por el comportamiento singular de la Wolbachia y, sobre todo, las áreas cruciales donde se aloja, significa lanzar ciegamente una especie de ataque suicida: una amplia operación contra el enemigo en la que solo al final, cuando la ruina es inevitable, se descubre que el enemigo se encuentra en la propia base de operaciones.

En pocas palabras, cuando el sistema inmune del cuerpo huésped se lanza contra la bacteria, destruye su propio cerebro, acarreando con esto dolorosos síntomas que desembocan en una muerte poco placentera.

En algunos insectos la evolución los ha llevado a evitar esta fatal sobrerreacción y, mejor, aseguran su supervivencia aprendiendo a vivir con la Wolbachia.

En la imagen, comparación entre un ovario normal y uno infectado de una mosca mosca Drosophila.

[Scientific American]

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Científicos descubren especie de serpiente que concibe siendo virgen

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 09/06/2012

Investigadores descubren especie de serpiente puede reproducirse asexualmente: hembras que siendo vírgenes pueden concebir sin necesidad de un macho, un caso nunca observado antes en estado natural.

Hace unos días, un equipo de investigación dio a conocer el descubrimiento de un par de serpientes que tienen la singular característica de concebir virginalmente, esto es, de no siempre necesitar un macho para procrear y reproducirse.

Se trata de la Agkistrodon contortrix y la Agkistrodon piscivorus (esta última venenosa), nativas del norte de América y del sureste de Estados Unidos, respectivamente, las cuales, según Warren Booth, ecólogo molecular de la Universidad de Tulsa, en Oklahoma, conformarían el primer caso en estado salvaje de partenogénesis facultativa (el proceso de reproducción asexual en que un embrión se desarrolla sin fertilización de por medio).

Antes ya se habían documentado otros en zoológicos, acuarios y, en general, situaciones de cautiverio, en que animales se han visto forzados a reproducirse de esta manera: aves, tiburones, dragones de Komodo; pero nunca hasta ahora en estado natural.

Booth y sus colegas capturaron especímenes de dichas serpientes ya preñadas, para mantenerlas en observación mientras llegaba el día en que parieran. Cuando esto sucedió, la calidad de las crías dio la pauta para intuir si habían sido producto de una reproducción sexual o una asexual. Según el investigador, las provenientes de esta última condición tienen una gran cantidad de fallas, como nacer muertas o pocos ejemplares machos viables.

Con estas señales, el siguiente paso fue analizar la genética de las madres y de su progenie. Para su sorpresa, Booth encontró que en el material genético de las serpientes la contribución del macho era “infinitesimalmente pequeña”, con lo cual se obtuvo la confirmación de que la partenogénesis había ocurrido naturalmente.

Curiosamente, esto no se debe a la ausencia de machos (otro de los prejuicios que se tenían al respecto), pues el entorno donde recogieron a las serpientes examinadas no estaba exento de ellos. Por una razón que todavía se desconoce, estos ejemplares hembras abandonaron a sus parejas potenciales o rechazaron su esperma.

Sin duda un hecho interesante que, además, no deja de tener resonancias más allá de la ciencia, pues involucra tres de los símbolos más recurrentes y fundamentales de la tradición cristiana: la virgen, la concepción (inmaculada, según el dogma) y la serpiente.

[Scientific American]