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Mujer padece rara enfermedad en la que le crecen uñas en vez de vello en la piel (FOTOS)

Salud

Por: pijamasurf - 08/15/2012

Después de haber gastado miles de dólares tratando de hallar la cura a su extraña enfermedad, Shanyna Isom lucha día a día por sobrellevar su vida "normalmente".

El mundo médico quedó desconcertado tras conocer la condición de Shanyna Isom, una mujer de 28 años que en el 2009 sufrió una reacción alérgica provocada por un tratamiento para el asma, a partir de entonces todo empeoró: su cuerpo sustituyó el vello cutáneo por algo similar a las uñas. Desafortunadamente, los médicos no saben cómo ayudarla ni de dónde proviene su enfermedad.

El costo tratamiento ha deja en bancarrota a su familia, que ha gastado cerca de  200 mil dólares en medicamentos y consultas.

Shanyna Isom vive en Memphis y fue en su primer año de universidad que esta pesadilla comenzó. A partir de entonces, su piel poco a poco comenzó a cubrirse de una especie de uñas, de pequeñas piezas orgánicas rígidas. Los médicos le han realizado decenas de estudios sin aún encontrar una respuesta que los lleve a la cura.

Debido a su mala situación económica, una fundación ha sido creada para recibir apoyo en su lucha contra este misterioso y peculiar padecimiento. 

 

[Daily Mail]

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Internet está transformando la manera en que buscamos información en nuestro cerebro

Salud

Por: pijamasurf - 08/15/2012

Daniel Wegner, psicólogo de la Universidad de Harvard, llevó a cabo un experimento para explorar la manera en que buscamos información en nuestro cerebro cuando tenemos que responder una pregunta, sugiriendo transformaciones que, por nuestro uso cotidiano de Internet, están ocurriendo en nuestra mente.

Recientemente, Daniel Wegner, psicólogo de la Universidad de Harvard, condujo una serie de experimentos en que exploró el impacto que Internet ha tenido en el funcionamiento de nuestro cerebro, particularmente en los mecanismos que ponemos en marcha cuando respondemos a una pregunta y, por ende, buscamos información que conocemos previamente y que en cierto modo tenemos almacenada.

La prueba consistió en pedir a un grupo de voluntarios que respondieran una serie de preguntas, algunas sencillas y otras complicadas, utilizando un sistema en el que determinados colores indicaban si para contestar la persona había pensando antes en recurrir a la Red.

“Después de la tanda de preguntas difíciles, efectivamente parece que tenemos computadoras en nuestra mente: muchos se volvieron especialmente lentos para nombrar los colores de palabras relacionadas con computadoras. Cuando nos enfrentamos a preguntas difíciles, no buscamos en nuestra mente: lo primero que pensamos es en Internet”.

La importancia de esta evidencia es, entre otras cosas, que demuestra un cambio notable en las prácticas con las que por mucho tiempo el ser humano, al menos en Occidente, se ha relacionado con el conocimiento generado tanto individual como colectivamente. Por Internet, por ejemplo, la vieja idea del erudito, del memorioso, del que tiene siempre al alcance por recursos propios el dato que contesta a la pregunta y completa la información.

También podría hablarse, con cierta actitud conservadora y quizá hasta un tanto moralina, de cierta pereza intelectual provocada por nuestro uso cotidiano de Internet.

Sin embargo, el experimento de Wegner también sugiere cierta expansión de nuestra mente como quizá no se había dado desde hacia mucho tiempo.

Cuando estamos conectados —nos explica Orion Jones en el sitio Big Think— estamos vincualdos esencialmente a una vasta mente colmenar, conocida en psicología como sistema de memoria transactiva, que nos permite acceder al conocimiento colectivo de cualquiera y de todos. Algunos temen que nuestra tendencia de volvernos una sociedad súper-conectada, súper-informada, nos dejará como individuos tontos e indefensos sin un dispositivo móvil pero, como usualmente sucede, es probable que los Luddites sean dejados atrás.

Jones hace referencia a un grupo de obreros ingleses que, a inicios del siglo XIX, destruían las máquinas como medida de protesta, sin que por ello consiguieran retrasar la marcha de la Revolución Industrial.

(Ilustración de Daniel Bejar)

[Big Think]