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El Ojo de Horus es también una compleja ecuación matemática

Por: pijamasurf - 08/08/2012

La unión de lo divino y lo cotidiano: el Ojo de Horus no solo destaca por su arquetípica estética y su relevancia semiótica, sino que era aprovechado también en un plano práctico.

el ojo de horus uno de los simbolos más importantes en egipto

El ocultismo occidental se encuentra empapado de la herencia legada por la tradición mística de Egipto. Ya sea que hablemos del magno arte alquímico, del camino donde convergen la cruz y la rosa, del intrigante código masónico, o del dorado amanecer que acaricia el árbol más sagrado, lo cierto es que invariablemente terminaremos remitiéndonos, con tan solo profundizar un poco, a antecedentes impresos en el misticismo egipcio.  

Entre el interminable tapiz de símbolos que dan vida al sagrado hermetismo de esta cultura, existe uno de particular relevancia: el ojo de Horus. Deidad de los cielos, representada por un halcón peregrino, Horus es uno de los dioses de mayor importancia dentro de la mitología egipcia. Y su ojo terminaría por encarnar uno de los más poderosos talismanes, al estar asociado con la restauración, la salud, y la protección. 

La importancia de este símbolo ha motivado a lo largo de siglos su análisis minucioso, gracias a lo cual investigadores han confirmado que más allá de su jerarquía semiótica, y de su arquetípica estética, el Ojo de Horus también contiene una sofisticada ecuación matemática que se utilizaba, entre otras cosas, para expresar fracciones de volumen. En el ojo podemos observar un sistema de notación lineal, en donde la esquina interior representa un medio, el iris un cuarto, la ceja un octavo, la esquina exterior 1/16, mientras que los ornamentos debajo del ojo continuaban la secuencia 1/32, 1/64, etc. Combinados permitían medir la cantidad de granos que se intercambiaban cotidianamente. Pero las bondades pragmáticas de este ícono no terminaban ahí, ya que su estructura pictográmica también era aprovechada como un ábaco, permitiendo agrupar unidades y distinguir diversos planos de cantidades. 

Lo que resulta más interesante de esta descodificación del Ojo de Horus, es que en este símbolo confluyen exquisitamente los planos de lo místico y de lo pragmático. Lo cual a la vez sugiere que la sociedad egipcia de hace milenios vivía envuelta en un equilibrio de religiosidad y funcionalidad, es decir, no existía una franca distinción entre la vida cotidiana y el plano espiritual (como bien decía G.K. Chesterton, "deja que tu religiosidad se asemeje más a un affair amoroso que a una teoría"). Y en este sentido el Ojo de Horus se convierte en una valiosa lección para la sociedad contemporánea: desde el comercio hasta el sexo, pasando por la ciencia, las relaciones humanas, o el contacto con la naturaleza... todo es sagrado.  

 

¿Qué tanto se masturban en realidad hombres y mujeres?

Por: pijamasurf - 08/08/2012

Estudio estadístico realizado en Estados Unidos intenta disipar el tabú y el pudor que frecuentemente rodean las prácticas sexuales y ofrece una estimación fehaciente sobre la frecuencia de masturbación entre hombres y mujeres,

El confinamiento de la sexualidad manifiesta al secreto y la intimidad es una de las imposiciones más características de la modernidad occidental, una que obliga a que el sexo y sus actividades se realicen únicamente en la oscuridad de la alcoba personal.

Paralelamente a esta medida disciplinaria tácita, fluye otras corriente que se encargan o de fortalecerla o de minarla. Una, por ejemplo, haciendo del comportamiento sexual un objeto de estudio científico. Otra, un objeto de chistes y bromas que carcoman el pudor hipócrita en torno a la sexualidad.

De la primera tenemos como ejemplo un estudio estadístico realizado en Estados Unidos para conocer la incidencia real que la práctica de la masturbación tiene en dicho país. Esto confiando en la veracidad de la respuesta de quienes participaron en la investigación.

Así, según los sociólogos de la Universidad de Chicago que coordinaron el estudio, únicamente 4 de cada 10 mujeres (38%) se masturbaron durante el año anterior a las entrevistas, mientras que en los hombres la proporción fue de 6 de cada 10 (61%).

La muestra comprendió a 3,116 estadounidenses de entre 18 y 60 años de edad, 1,769 mujeres y 1,347 hombres, quienes respondieron a la pregunta específica “En promedio, ¿con qué frecuencia se masturbó usted durante los pasados 12 meses?”. Y si bien estos datos se recogieron en entrevistas cara a cara, lo cual pudo intimidar a los entrevistas y sesgar la información obtenida, los números se corresponden con otros estudios previos similares.

Entre estos, por cierto, alguno afirma que los hombres se masturban sobre todo entre la adolescencia y la edad adulta, y difícilmente se detienen hasta los 50 años; en las mujeres, este llamado placer solitario es más frecuente entre los 20 y los 39 años, siendo mínimo entre los 18 y los 20 y después de los 40.

* A propósito, mayo es el Mes de la Masturbación, así que esta podría ser buena razón para proyectar un incremento en los niveles de recurrencia en esta práctica. Pero si la moral es lo tuyo, entonces mejor te recomendamos revisar este Manual para Evitar la Tentación de Masturbarse.

[Psychology Today]