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Nuestro destino no se define en jornadas electorales sino en decisiones cotidianas

Por: Javier Barros Del Villar - 07/01/2012

Todos los días son elecciones (el problema es que no nos damos cuenta). El destino de una persona, una sociedad, un país, no se define en una jornada electoral; las elecciones determinantes son las que si viven y se honran cotidianamente.

senderos bifurcados

Aproximadamente cincuenta millones de mexicanos asistieron este domingo a las urnas a consumar el cíclico ritual que la democracia enarbola como su máximo estandarte: las votaciones. Y si bien aún estamos a algunas horas de conocer los resultados finales de éste ejercicio relativamente cívico (ya que sobre él inciden de manera significativa gobiernos, medios, y demás agendas), parece que es buen momento para hacer una reflexión meta-electoral.

La idea de que una porción significativa del destino colectivo está en juego durante este sistema es cuestionada por muchos, desde distintos frentes. ¿En realidad hay diferencia entre izquierdas y derechas, distinciones de fondo que vayan más allá de agendas "superiores"? ¿Qué no son las corporaciones y las clases acaudaladas las que en realidad rigen el rumbo de los países? ¿No son las votaciones un simulacro de libertad para promover la docilidad de las poblaciones ante su inminente y sofisticada esclavitud?

En lo personal creo que literalmente nos jugamos la vida en las elecciones, pero al afirmarlo no me refiero a estas dinámicas institucionalizadas que llaman a los habitantes a "elegir" a sus gobernantes cada cuatro o seis años, en realidad hablo de las miles, quizá millones, de elecciones que firmamos cotidianamente. 

Evidentemente el caudal de decisiones que vas tomando a lo largo de tu vida diseñan, en tiempo real, tu destino. Cada día nos enfrentamos a miles de bifurcaciones, y a pesar de que todas, sin excepción, están hiperconectadas, parece que hay un selecto grupo que determina en mayor medida el proceso de construir  aquellas abstracciones que conocemos como identidad, personalidad, ética personal, etc. Y precisamente la suma de estas votaciones que todos ejercemos diariamente terminan por forjar el presente y el futuro del grupo social al cual pertenecemos.

Imaginemos la siguiente situación. Un tipo se dirige a su urna para ejercer su derecho a elegir al candidato que más apto considera para encabezar un gobierno. En el trayecto decide acelerar su auto para llegar antes y así “economizar” unos minutos de su día. En sintonía con esa misión recientemente auto-asignada decide no respetar la fila de autos que esperan para virar a la izquierda, y ante el reclamo de los demás (que a pesar de que el no lo reconozca, son su "otros yo's") opta por lanzarles un insulto –en algún punto determinado de su auto-percepción, su cerebro reptiliano, esa región que procesa las experiencias primarias, le sugiere que es superior al resto y que merece primitivos privilegios como el que acaba de hacer valido. Eventualmente llega al lugar donde emitirá su voto, cruza una papeleta y la deposita en el lugar indicado. Comprobamos que en quince minutos el hombre hizo dos elecciones "importantes", votó un par de veces, pero en realidad ¿Cuál de los dos tendrá mayor preso?

El segundo de sus votos, aquel que pertenece al ejercicio democrático, contribuirá a definir al próximo gobernante. Este personaje, si bien estará ligado a una u otra filosofía de gobierno (llámese izquierda, derecha, liberal, socialdemócrata, etc), actuará sobre un determinado tablero de juego, y estará sujeto a ciertas agendas que van más allá de toda trinchera política, seguramente incidirá hasta cierto punto en el rumbo futuro de los habitantes sujetos a su gobierno. Por otro lado, el primero de los votos que nuestro virtual protagonista emitió es una decisión que también arrojará múltiples consecuencias. Y si bien su relevancia pudiese considerarse como ínfima en comparación a la del segundo, lo cierto es que tenemos que tomar en cuenta que , a diferencia del voto político, la otra elección no esperará años para replicarse sino que se repetirá cientos de veces cada día.   

Tough Business Choices

Si eres mexicano tal vez hoy acudiste a elegir gobernantes, si eres español lo hiciste hace ocho meses, si naciste en Argentina, hace poco más de un año. Pero en cambio, todos "emitimos votos" de manera casi permanente. Hoy, ayer, hace veinte días o cinco años, optaste por sonreírle a alguien o, en contraste, por despreciarlo. Optaste por dedicar un par de horas a cultivar tu jardín en lugar de inhalar unas líneas de cocaína. Optaste por un gesto de generosidad con la persona de junto, o por alimentar tu miedo a lo desconocido con pensamientos paranoicos. Decidiste enfrentar tus demonios personales a base de disciplina y humildad o  dar rienda suelta a tu inseguridad y proceder a denigrar a aquel que te servía en la mesa. Votaste por respetar al otro yo mientras conducías tu auto, o tal vez preferiste marcar la opción del egoísmo en tu boleta personal y saltar la fila para dar vuelta.

Por cierto, en los siguientes treinta minutos probablemente tendrás que elegir entre dos "candidatos" gastronómicos, un twinkie de fresa o un plato de frutas. En una semana optarás entre cumplir con las responsabilidades que te corresponden en tu vida laboral o simplemente fingir que lo estás haciendo, mientras que en veinte días estarás eligiendo entre salir a caminar para relajarte o, en cambio, "popearte" un Prozac. En un par de meses, tú joven, tendrás que elegir entre jugar el papel activo y crítico que socialmente te corresponde o seguir ansiosamente acumulando kilometraje en clubes nocturnos. ¿La próxima vez que encuentres una cartera tirada intentarás ubicar a su dueño? ¿Cuando debatas con alguien que no comparte tu opinión, te sentirás superior? ¿Cuando tengas la opción de leer un buen libro o ver el noticiero nocturno de un consorcio mediático, que harás? ¿Y el día que tengas que decidir entre enfrentar las consecuencias de tus actos o escabullirte en la hipocresía, que camino tomarás?

Es fácil, y muy cómodo, pensar que al votar por un candidato estás cediendo la máxima cualidad con la que fuimos agraciados, ser arquitectos de nuestro propio futuro. Sin embargo, lo cierto es que el acudir a una urna y marcar una boleta es una de las millones de decisiones que vas sembrando en tu camino. La mayor porción del futuro de México o de cualquier otro país, del futuro de una sociedad, de tu futuro, no se define a partir de una jornada electoral. No existe candidato ni gobernante alguno capaz de determinar el destino de un grupo humano, en realidad cualquier cambio, cualquier transmutación (dicho en el lúcido sentido del alquimista) depende, en primera instancia, de la responsabilidad de cada individuo sobre su propia vida, y en segunda, de la suma de estas voluntades entre miembros de una sociedad. 

Hoy, mañana, y el resto de nuestros días habrán elecciones, la verdadera votación jamás terminará –aquella que en realidad dibuja el horizonte tanto individual como compartido, y que afortunadamente no depende de candidatos, partidos políticos, movilizaciones sindicales, o medios masivos de comunicación. Así que la próxima vez que te pregunten por quién votaste, quizá lo mejor sea guardar silencio y simplemente responder con tu actuar cotidiano.  

Las riendas las tienes tu, las tenemos nosotros. Delegarlas, ignorarlas, u honrarlas es la elección más importante de tu vida (pues florecerá a partir de cada decisión que tomes). El resto son detalles de esa mágica narrativa a la cual llamamos existencia.

 Twitter del autor: @paradoxeparadis / Lucio Montlune

 

 

Inhalar sales de baño te hace cometer crímenes desnudo

Por: pijamasurf - 07/01/2012

Droga de zombies desnudos que realizan todo tipo de extrañas conductas exhibicionistas, los medios estadounidenses promueven la idea de que las sales de baño son responsables de una rara ola criminal

En lo que parece ser un nuevo caso de pánico mediático en torno a una droga --aunado a los extraños efectos todavía poco explorados de esa droga-- medios en Estados Unidos reportan que el consumo de sales de baño está propiciando una ola de crímenes cometidos por personas desnudas. Por una parte esto parece ser el más crudo sensacionalismo: extraños crímenes cometidos desnudos bajo el influjo de una droga cuyos efectos, según los medios, son como los de la cocaína pero también como los del LSD. Ciertamente una forma de vender diarios. Por otro lado existe la posibilidad de que en alguna medida la particularidad de las sales de baños sea un detonador de la conducta criminal desnuda.

Hay dos factores que podrían contribuir a este comportamiento. La sustancia activa de las sales de baño, la mefedrona, supuestamente tiene un efecto que al principio genera un estado enegetizado y promueve la autoconfianza de los consumidores; luego, muchos de ellos reportan un estado de confusión extrema. Muchas personas, también, como su nombre lo indica, estarían inhalando estas sales en el baño, desnudos. El high inicial podría estar haciendo que estas personas busquen aprovechar la seguridad que les provoca, paseando desnudos por su casa y luego tal vez por la calle. Ya en el confuso estupor de la droga, podrían interactuar con otras personas y hasta perpetrar un crimen violento. Sin embargo, esto es mera especulación.

Supuestos especialistas en adicciones en Estados Unidos habían culpado primero al LSD y la cocaína del escabroso caso del canibal desnudo que devoró la cara de otra persona enfrente de la policía en Miami. Luego se dijo que habían sido sales de baño y más tarde que sólo había fumado marihuana. Culpar a las drogas por una conducta criminal es una vieja estrategia utilizada para generar pánico en la población y mover una agenda de crimen y castigo.

El sitio Press Tv reporta los siguientes casos de crímenes desnudos, en los que supuestamente ha tenido que ver el consumo de sales de baño. Otro patrón emerge: no sólo los "salistas" se desnudan y violan las normas de conducta, al parecer desarrollan una veta antropófaga ---o una pasión por el helado. Esto también parece tener con el fébril calor: ocurre en verano y lugares calurosos, Arizona, Texas, Florida. ¿Las sales de baño, la sustancia tutelar del Apocalipsis Zombi? A los siguientes casos, habría que agregar el de hace un año, en el que un hombre desnudo fue hallado en la tina con la cabra de su vecino.

-Junio 5: Broward County, Florida, mujer bloquea el cruce de una calle desnuda.

- Junio 12: Hombre desnudo de Munnsville, Nueva York, golpea a un niño y estrangula a un perro. 

- Junio 14: Hombre semidesnudo amenaza con comerse a la policía en un campo de golf.

- Junio 15: Mujer en Texas choca su auto, se desnuda y come helado.

- Junio 16: Hombre desnudo en Illinois surfea en el techo de su auto.

- Junio 17: Mujer desnuda se pelea con el staff del hospital de Altoona, Pennsylvania.

- Junio 20: Hombre irrumpe a casa en Miami, se desnuda, arroja muebles e intenta comerse a otro hombre. 

- Junio 21: Policía en Phoenix encuentra a hombre en el Lago Tempe Town done había estado nadando desnudo por una hora.

- Junio 23: Mujer desnuda en Utica, Nueva York, intenta comerse a un policía.

 -Junio 26: Hombre desnudo en Canadá encontrado golpeando su cabeza contra una reja.

- Junio 29: Hombre desnudo en Scottsdale, Arizona, roba un coche, causa múltiples accidentes y luego se arrastra sobre el techo del auto y canta. 

- Julio 1: Venice, California, hombre desnudo trata de copular con el aire.

- Julio 4: Hombre sin pantalones choca un camión con una casa en Phoenix.