*

X

La gran fantasía de la comida "orgánica" (el mejor negocio de las mega-corporaciones)

Por: Alejandro Martinez Gallardo - 07/09/2012

Las mismas mega-corporaciones de las cuales rehuyen los consumidores de productos orgánicos en realidad controlan esta multimillonaria industria y determinan que ingredientes son admitidos dentro de la todopodersosa etiqueta de "orgánico"

La etiqueta de "orgánico" en un producto, especialmente un alimento, se ha convertido en una fórmula mágica que nos hace sentirnos bien al tiempo que gastamos dinero extra para obtener un bienestar prometido. Sin embargo esta industria, la de la comida orgánica, al menos en su versión de supermercado, se ha convertido en una enorme fantasía cooptada por las grandes corporaciones de las cuales supuestamente huyen las personas que compran productos orgánicos.

En una lógica perversa el negocio parece ser redondo. Primero grandes corporaciones, del llamado Big Food, llenan los alimentos de aditivos, conservadores y demás "químicos" que contaminan la salud de los consumidores; se crea un movimiento de conciencia en torno a estos alimentos y se genera una industria que busca salvaguardar el bienestar del consumidor produciendo alimentos a la vieja usanza, manteniendo un estándar de calidad. Se populariza el término orgánico, un tanto difuso, para significar aquellos productos que no involucran métodos de producción moderna tipificados en el uso de pesticidas, fertilizantes químicos y modificación genética--en general que no dañan a los animales y al entorno en el que lo producen. Una especie de purismo ideológico que alimenta. Los químicos son los enemigos --aunque por supuesto todo organismo es químico naturalmente.

Buscar alimentarse sanamente y romper con la cadena alimenticia que controlan las grandes corporaciones, regresar a los pequeños productores y otorgarle ese valioso coeficiente, perdido en el proceso industrial, de hacer los alimentos con una intención de nutrir ("hecho con amor" es el slogán favorito), parece algo no solamente positivo sino incluso parte de la evolución humana. Sin embargo, ya sea por los invasivos y malignos tentáculos de las grandes corporaciones o por la ingenuidad del consumidor que lo que compra generalmente son ilusiones que satisfacen su producción de dopamina y reafirman cómodamente lo que quiere que sea la realidad, en muchos casos esta moda de alimentarnos de productos orgánicos no es más que un plácido y frívolo (aunque sea bienintencionado) autoengaño. Y ahora son las mismas compañías,  que producen  o producían alimentos casi venenosos, las que promueven los alimentos orgánicos, enarbolando un nuevo mito de comunión edénica a partir del poder inmaculado de la comida no alterada por los procesos industriales de la modernidad: un regreso a natura.

El New York Times publica un interesante artículo sobre la realidad detrás de la gran industria de los alimentos orgánicos, con un valor anual de hasta 30 mil millones de dólares en ese país. El hecho de que los consumidores estén dispuestos a pagar más dinero por un producto orgánico no ha pasado desapercibido para las grandes corporaciones de alimentos que, recurriendo a su varita mágica, el marketing, han logrado --sin que el consumidor lo perciba-- tomar control del mercado e influir en cómo y en qué se etiqueta "orgánico".

Muchas de los grandes nombres de los alimentos orgánicos han sido adquiridos por las grandes corporaciones de alimentos sin que esto llegue al conocimiento del consumidor. Bear Naked, Wholesome & Hearty y Kashi, pertenencen al gigante de los cereales Kellog; Naked Juice es parte de PepsiCo; y detrás de Walnut Acres, Healthy Valley y Spectrum Organics está Heinz, la marca de ketchup cuyo CEO participa en la reuniones Bilderberg. Esto no es todo, Coca-Cola, General Mills, Nestle, Kraft y otras megacorporaciones han "devorado la mayoría de la industria de la comida orgánica en Estados Unidos. Ingredientes puros, producidos localmente en pequeñas granjas familiares, no mucho, que digamos", escribe Stephanie Storm en el New York Times. ¿Comprarías ese jugo de arándano orgánico si supieras que es producido a fin de cuentas por Coca-Cola? ¿Te sabría igual?

 

La junta directiva del National Organic Standards Board ha permitido el uso de ingredientes como el carragenano, un polisacárido derivado de las algas que incluso ha sido vinculado al cáncer, o del inositol sintético, que, como su nombre lo indica, se manufactura usando procesos químicos.

Michael J. Potter, fundador de la compañía pionera de alimentos orgánicos Eden Foods, se niega a poner la etiqueta de orgánico en sus productos, ya que la considera un "fraude".

En la medida en la que las grandes corporaciones han empezado a dominar la junta directiva, que decide los estándares de los alimentos orgánicos, han crecido los ingredientes aprobados por dicha industria. Actualmente existen 250 sustancias "no-orgánica" en la lista; en el 2002 habían solo 77.

En diciembre se estuvo apunto de aprobar la utilización de amonio nonanoate, un herbicida --votaron a favor General Mills, Campvell's Soup, Organic Valley, Whole Foods Market y Earthbound Farms (sólo falta que Monsanto coloque algunos de sus pesticidas en la lista o que sea admitido a la junta directiva y no sería del todo raro que tenga presencia en el mercado bajo una empresa fantasma).

Alexis Baden Mayer, director de la Asociación de Consumidores Orgánicos, advierte: "Entiendo que quedan muy pocas compañías 100% orgánicas. Pero ¿en realidad es necesario añadir a una compañía como General Mills que tiene tanto interés en promover la ingeniería genética, promover la nanotecnología y varias otras cosas que son la antítesis de los principios orgánicos para supuestamente garantizar la diversidad?".

Así las cosas en Estados Unidos, pero seguramente también en muchas partes del mundo en las que se adopta el modelo comercial de este país. Especialmente en los grandes supermercados, donde a veces el mismo producto, sólo con la etiqueta mágica de "orgánico", cuesta casi el doble. Si quieres comer "orgánico" lo mejor que puedes hacer es crecer tu propio alimento o comprarlo a personas conocidas que tengan huertos cerca de donde vives. Aunque claro que puedes seguir comprando comida orgánica en el supermercado y seguramente te sabrá mejor y hará mejor a la salud, bajo el efecto placebo --siempre y cuando esto le gane a la parte de tu cerebro que te dice que estás cayendo en un truco de marketing y acabas de desperdiciar tu dinero.  ¿Qué eliges? y ¿en realidad importa?

Twitter del autor: @alepholo

 

¿Cómo convencer a otras personas de que tienes poderes psíquicos?

Por: pijamasurf - 07/09/2012

Entre tener poderes psíquicos o que los demás crean que los tienes de verdad puede no haber mucha diferencia, y quizá esto último no sea muy difícil de conseguir.

Tener capacidades sobrehumanas es quizá una de las ambiciones más anheladas por cualquiera, nacida temprano en nuestro desarrollo, pues ya desde la infancia fantaseamos con ser invisibles, tener mirada de rayos X, leer la mente, con tener mucha fuerza o ser muy veloces y, en fin, todo ese cúmulo de poderes que otros, sin abandonar su sueño, han sublimado en cómics, películas y todo tipo de narrativas que contribuyen a reproducir estas imaginaciones.

Y si bien nuestra racionalidad nos dicta que tener superpoderes es simplemente imposible, ello no quiere decir que no podamos simular que los tenemos, fingir tan bien que los otros crean cierto algo que fácticamente no existe (de hecho ese habría sido el modus operandi de supuestos brujos como Rasputín, quien basó su prestigio en la fortaleza de su personalidad).

En este sentido, se puede trazar una estrategia para, por lo menos, aparentar que tienes habilidades psíquicas: que puedes leer la mente, predecir el futuro, contactar a los muertos, etc. Aquí una serie de pasos para conseguir esto, inspirados en el post de Esther Inglis-Arkell en el sitio io9.

 

  • Acude donde haya gente vulnerable

El dolor, la pena, el miedo, el sufrimiento, la duda, nos hacen vulnerables, psicológica, sentimentalmente, no hacen sentir menos de lo que somos y, más importante, menos de lo que son otras personas. Si te encuentras en un medio así, aumentan las probabilidades de que los demás te crean dotado con una habilidad única y supranatural —adivinar el porvenir, contactar con seres de otro mundo, etc.

 

  • Desarrolla la lectura objetiva

Con observación, experiencia y buen juicio, descubrirás que todos reaccionamos de manera distinta pero consistente ante determinados estímulos. Se trata de realizar una lectura atenta sobre las personas y las situaciones, descubrir cómo los hábitos se reflejan en nuestro aspectos exterior. Hacer lo que, a decir de Sontag, hacen los melancólicos: tratar al mundo como una vasta colección de objetos que pueden examinarse; y, por otro lado, ejercer esa invención verbal acuñada por Joyce: Sherlockholmesing: mesurar (medir) al mundo siguiendo el ejemplo (las pautas, los métodos) de Sherlock Holmes.

 

  • Utiliza sabiamente la presión

La lectura explicada anteriormente puede beneficiarse de la presión. En las circunstancias adecuadas, hasta el pensamiento más firme, más escéptico, flaquea. Que tus superpoderes surjan de esas grietas abiertas.

 

  • Engaña

Sin la mentira no nos encontraríamos, evolutivamente, en el punto en que nos encontramos. Así que sírvete también de este recurso milenario de supervivencia y predominancia. Pero con cautela, pues la habilidad de mentir podría contarse ella misma entre esos superpoderes que deseas aparentar.

[io9]