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El genial rap de Juice Media sobre el descubrimiento del bosón de Higgs y la teología de la física

Arte

Por: pijamasurf - 07/14/2012

Desde Australia llega el nuevo episodio de Rap News: las paradojas del bosón de Higgs, el fuego de Prometeo encendido por la física y los nuevos mitos de la ciencia

Ya hemos escrito un par de veces sobre el brillante noticiero de Juice Media que ataca cuetsiones de actualidad desde un ángulo refrescante, cargado de poesía y una mirada crítica difícil de encontrar en algún otro medio. La comedia es a veces lo que más se acerca a la verdad, explorando una nueva dimensión del entendimiento. En este caos el reportero camaleónico Robert Foser entrevista a Scott Ridley, un científico del CERN que no oculta su entusiasmo para describir el descubrimiento de una partícula meta-microscópica que tiene la cualidad cuasi-divina de otorgar masa a toda la materia.  Y en un laboratorio de 10 mil millones de dólares, debajo de la tierra, en Suiza, los científicos encienden el fuego de Prometeo. Los físicos decodifican el hipertexto del universo, las claves dejadas por la antigua radiación.

Rap News, como nosotros en este artículo, se pregunta si la ciencia moderna, en su intento de penetrar los secretos del cosmos, no está ocupando la misma zona en nuestra mente que el pensamiento religioso: "¿Es el big bang nuestro nuevo mito de creacion?" ¿y la física la nueva teología?

La rapsodia concluye con un verso que evoca la psicología cuántica de Robert Anton Wilson, ¿lo que conocemos es una realidad objetiva o un reflejo de la inquisición de nuestra mente?

[¿Acaso no es fácil de olvidar mientras nuestra odisea continúa desdoblándose que las respuestas que el universo eventualmente elige revelar parecen depender totalmente de las preguntas que hacemos?]

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Clásicos de la literatura de Jane Austen y las hermanas Bronte reescritos para incluir escenas sexuales

Arte

Por: pijamasurf - 07/14/2012

Recatadas novelas clásicas serán subidas de tono para incluir gráficas escenas eróticas --porque siempre quisiste saber los detalles del desempeño sexual (y los cuerpos en los corsés) de tus personajes favoritos de la literatura decimonónica

La moda en la literatura bestseller es 50 Shades of Gray, erotismo o soft porn para mujeres. Esto no ha pasado desapercibido del mundo editorial que busca hacer agosto con esta tendencia --erotizar con pequeñas trucos literarios la imaginación de las mujeres para obtener grandes fajos de dinero.

Al parecer, según razona la editorial Clandestine Classics, cuando lee novelas románticas como  Orgullo y Prejuicio, de  Jane Austen, y Cumbres Borrascosas, de Emily Brontë, el lector moderno sale un tanto decepcionado por la falta de explosivas escenas sexuales. Aparentemente queremos saber qué tal era Elizabeth Bennet en la cama --si le gustaba montar-- o qué tan grande era el pene del Sr. Darcy. Porque antes de leer vimos un videoclip de Rihanna simulando el coito anegada en sudor con una docena de hipertonificados bailarines (dioses griegos  in d' hood)   --o algo así.

Entre las novelas que esta editorial británica transformará, para incluir las escenas picantes, están  también Jane Eyre, Sherlock Holmes (¿tendrán gay sex, después de inhalar un poco de coca, el Inspector Holmes y su querido Watson?) y  20,000  Léguas Submarinas.  Según la editora Claire Siemaszkiewicz no se trata de una distorsión de las originales sino de un añadido (especie de directors-cut) que novelistas probablemente hubieran incluido si la moral sexual hubiera sido más abierta en su época. Incluso llama a estas obras "versiones no censuradas" (porque Jane Austen seguramente hubiera escrito como el Marques de Sade si no hubiera estado limitada por la conservadora sociedad pre-victoriana).

Seguramente algunas personas disfrutarán releer, con cierto placer fetichista, estas novelas subidas de tono, explicitando la tensión sexual que en las originales debe de olfatearse agudamente (y que seguramente es más excitante para una libido un poco más refinada). Incluso aunque los editores de Clandestine Classic no hayan logrado mimetizar el estilo de los escritores y las escenas parezcan ridículas (o quizás ese sea este el gran atractivo). Habiendo pasado al dominio público cualquiera puede jugar e incluso copular con estos textos. Y no es que pensemos que sea una herejía, solo que, como sucede actualmente, la mayoría de las veces los  textos que se generan son muchos más estimulantes para las personas que los escriben que para los lectores. Quizás una de las escenas de esta nueva literatura clásica porno-fantástica debería de ser un enorme autofellatio comunal.  Quizás Moby Dick.

[Gawker]