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Ryan Harris logra burlar, gracias a sus conocimientos informáticos, los candados más sofisticados de la red para ofrecer banda ancha a 15 mil personas. Ahora enfrenta cargos en la corte de Estados Unidos.

La palabra “gratis” produce en los seres humanos ciertos sentimientos, un tanto inusitados, un tanto inentendibles, que los llevan a realizar acciones grotescas y desesperadas, incluso se podría hasta llegar a la ilegalidad, como es el caso de The Angel, un geek estadounidense llamado Ryan Harris que, gracias a sus habilidades informáticas, escribió un libro bajo el título Hacking the cable modem en el que se instruye al lector de manera puntual para que obtenga de internet de banda ancha totalmente gratis.

Fueron 15 mil personas las que obtuvieron un paquete informático que les permitió acceder de forma gratuita a la banda ancha, pero lo que probablemente no sepan es que aquél que les dio la dicha de poder tener internet gratis, enfrenta un proceso en el que podría alcanzar los 20 años de prisión y pagar una multa de 250 mil dólares por los delitos de conspiración, intrusión computacional y fraude.

El gobierno de los Estados Unidos posee leyes que ponen en duda la naturaleza de las mismas: ¿es delito que un pordiosero robe por hambre? Lo mismo sucede con este Robin Hood de la informática, un hombre que, sin afectar intereses, más allá de los económicos por parte de las compañías, ofrece banda ancha a los que por diversas circunstancias no pueden acceder a ella: La avaricia del capitalismo vs la necesidad de la población. 

[Ars Technica]

En una acción unilateral que contraviene la voluntad de la ciudadanía, el gobierno mexicano de Felipe Calderón firma en Japón la iniciativa ACTA, que tras la fachada del combate a la piratería busca censurar el libre tráfico de contenidos en Internet.

La noche de ayer la indignación comenzó a crecer en las redes sociales y otros medios de información por el anuncio dado a conocer de que el Poder Ejecutivo de México, encabezado por Felipe Calderón, decidió por su cuenta firmar la iniciativa ACTA, que tras la fachada del combate a la piratería y la protección de la propiedad intelectual, busca censurar el libre tráfico de contenidos en Internet.

Esto sucedió por medio del embajador de México en Japón, Claude Heller, quien en representación del gobierno federal dio su beneplácito a la medida, contraviniendo la voluntad ciudadana, la del Senado de la República y la de otras instancias federales que en los últimos meses trabajaron conjuntamente para evitar que ACTA entrara en vigor en territorio mexicano. La noticia también sorprende porque apenas esta semana el Parlamento europeo, con una votación arrolladora de 478 contra 39, enterró para siempre el proyecto de ley para toda Europa (curiosamente, el comunicado oficial del Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual asegura que la Unión Europea sí aprobó ACTA).

La firma tuvo lugar en Japón porque este país es el depositario del acuerdo, el cual, por otra parte, necesita de la anuencia de seis países para ser aprobado: México es ahora el quinto de estos, junto con Estados Unidos, Australia, Marruecos y el propio Japón.

La reacción, por supuesto, no se ha hecho esperar, y ya se habla incluso de "terrorismo cibernético" y otras acciones de protesta contra esta decisión del gobierno mexicano, que además de afectar la libertad en Internet, también viola la garantía constitucional de presunción de inocencia.

La iniciativa todavía espera la aprobación del Congreso mexicano.

Con información de IBTimes