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Descubren espectacular templo maya dedicado al Sol Nocturno, en El Zotz, Guatemala

Por: pijamasurf - 07/21/2012

El templo dedicado al Dios del Sol Nocturno ha maravillado no solo por su imponente estética sino que podría también jugar un papél de gran relevancia para el estudio de esta cultura.

hallazgo templo maya en el zotz, guatemala

A diferencia de otras culturas mesoamericanas, por ejemplo la Azteca, los Mayas se caracterizaron por generar una especie de red de ciudades y centros ceremoniales que, al estar esparcidas, ocupaban una vasta extensión de Tierra. Por está razón hoy encontramos vestigios de esta lúcida cultura en el territorio que actualmente corresponde al sur de México, pero también en Guatemala y Belice.

Este cúmulo de centros urbanos mayas, en combinación con las características geográficas de la región que ocuparon (intensos parajes selváticos) constituye una verdadera delicia para los arqueólogos, ya que siguen concretándose espectaculares descubrimientos aún varias décadas después de que comenzaron los trabajos de ubicación de antiguos centros de esta cultura. 

Apenas en 2010 los arqueólogos localizaron una pirámide de aproximadamente 15 metros de altura, incluídos los vestigios de un palacio real en la cima. El hallazgo fue realizado en un lugar conocido como El Zotz, uno de los múltiples reinos que formaban parte de la 'galaxia' maya y que, a pesar de ser relativamente pequeño, aparentemente se esmeró por asegurarse un lugar importante en la historia. Y precisamente en este mismo sitio se acaba de anunciar un magno descubrimiento. Se trata de un espectacular templo dedicado al Dios del Sol Nocturno. Las labores fueron encabezadas por el arqueólogo de la Universidad de Brown, Stephen Houston.

"Es un ejemplo de como el sol se habría insertado en la propia identidad de los reyes y las dinastías sue les seguirían" afirmó Houston en un comunicado de prensa. Al igual que en otras culturas, por ejemplo la egipcia, los mayas divinizaban a sus soberanos –un recurso que algunos historiadores atribuyen a un complejo sistema de legitimación de la realeza. 

La razón por la que se la atribuye una enorme relevancia a este suceso se debe a dos particularidades. Por un lado tenemos la magnífica estética del templo: sus costados están recubiertos con estucos de 1.5 metros mostrando el rostro de la deidad –lo cual se traduce en piezas de exuberante estética y sofisticada manufactura. Además, hace unos 1,600 años el edificio estaba completamente recubierto con pintura roja, por lo cual se erigía como una imponente estructura visible a kilómetros de distancia. Por otro lado, se considera que este templo es un masivo arcón de información en torno al lazo que asociaba a los reyes mayas con las divinidades –lo anterior se debe en buena medida a la inusual conservación del recinto (un espacio que desborda fidelidad a su pasado). Al respecto, Simon Martin, uno de los más destacados estudiosos de la cultura maya, consideró el descubrimiento de las máscaras que adornan el templo como algo "único y de enorme valor" pues ayudaran a verificar diversas teorías. 

La aparición de este templo dedicado al Sol Nocturno es el más importante hallazgo en lo que va del año, algo particularmente significativo si tomamos en cuenta el enorme reflector que el 2012 implica para el tema maya debido a la popular atribución de que esta cultura pronosticó el fin del mundo precisamente el próximo 21 de diciembre. Por cierto una interpretación ampliamente cuestionada por los más prestigiados mayistas, y proporcionalmente capitalizada por diversas industrias, desde Hollywood hasta agencias de viajes y gobiernos locales.  

Pero más allá de especulaciones apocalípticas, o de debates en torno al probable fin del mundo, lo cierto es que la Maya se reafirma como una cultura exquisita que, afortunadamente, parece que aún guarda espectaculares sorpresas para nosotros. 

 

Si brillantes científicos creían en fenómenos paranormales ¿por qué nosotros no?

Por: pijamasurf - 07/21/2012

¿Por qué la Ciencia debe estar peleada con los fenómenos paranormales? Estos científicos proponían la existencia de fuerzas alternas que aún no se habían estudiado y que nos podían ayudar a entender el Universo.

Se supone que los científicos deben mantener una actitud seria, se supone que no deben creer en fenómenos paranormales (también llamados “psi”). Una encuesta en 1991 entre los miembros de la Academia Nacional de Ciencias reveló que sólo el 4% creía en la Percepción Extrasensorial, aunque un 10% pensó que era un tema de estudio interesante. ¿Será que en verdad no creen o que, por defender una reputación seria, se afirman escépticos?

A lo largo de la historia, han existido notables científicos que sí creían en fenómenos que no podían ser explicados. Por ejemplo, Jung creía en la sincronicidad, que consiste en dos o más eventos que parecen coincidencias, pero que tienen una conexión  acausal subyacente. Según Jung, la ciencia convencional no los puede explicar, pues pertenecen tanto a planos mentales como físicos.

Freud también creía en fenómenos como la telepatía. El sueño, según él, creaba condiciones favorables para enviar y recibir mensajes. Creía además que se podía comunicar con su hija, Anna, y un colega, Sandor Ferenczi, telepáticamente, sin embargo, disuadió a éste de reportar las experiencias. Su interés lo expresó más en una esfera privada que en la pública. Con el tiempo, sin embargo, se inclinó a desestimar fenómenos paranormales, de ahí que se distanciara, entre otras cosas, de Carl Jung.

El premio Nobel, Wolfgang Pauli también creía en la sincronicidad, pensaba que eran producto de los hilos con los que se entreteje la Naturaleza. Creía también en postular un orden cósmico en el que los objetos materiales estén sujetos a sus imágenes internas.

Otro físico, Freeman Dyson afirmaba que los fenómenos paranormales existían pero que yacían fuera de los límites de la ciencia y que nadie había podido estudiarlos porque generalmente ocurren bajo condiciones de gran emoción y estrés, lo que los hace incompatibles con procedimientos científicos.

Brian Josephson, premio Nobel en 1973, afirma que la telepatía existe y que la física cuántica puede ayudarnos a entender sus propiedades básicas.

Podemos nombrar a muchos otros científicos que han abierto su mente a psi. Quedémonos con estas palabras de Alan Turing: “La idea de que nuestros cuerpos se mueven de acuerdo a las leyes de la física, junto con otras aún no descubiertas, pero de alguna forma similares, sería un primer paso para creer”. Después de todo, ¿por qué no abrirse al hecho de que existen muchísimos aspectos de la vida que la ciencia aún no ha descubierto?

[Scientific American]