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Cuando el cuerpo ofrece muchas alternativas para llegar a la máxima expresión de placer, el orgasmo, es necesario utilizarlas como medio que conduzca a la salud física y mental.

Las mujeres poseen un enorme arsenal biológico-sexual con el que pueden satisfacer la parte más primitiva del ser humano, la sexual. Su cuerpo, como mera entidad física, es un cúmulo de bellos elementos naturales que están al servicio de quien los posee. La piel, los senos, los pies, inclusive las manos, pueden ser motivo de descubrimiento de una zona que por años pasó desapercibida,  pero que, a pesar de que siempre permaneció ahí, nunca fue debidamente estimulada.

La limitación de los hombres en el campo de la satisfacción sexual es estrecha, pero para las mujeres, su cuerpo es un mapa infinito para descubrir nuevas rutas orgásmicas.

Orgasmo clitorial

Cuando se estimulan las 8 mil terminaciones nerviosas del clítoris, y a su vez éstas estimulan a otras 15 mil del área pélvica, es probable que culmine en un orgasmo. El diminuto pero poderoso órgano se divide en 18 micropartes, dentro y fuera del cuerpo. El clítoris, como tal, es una entrada al palacio del placer.

 Orgasmo vaginal

Sólo el 25% de las mujeres puede alcanzar el orgasmo por esta vía, ¿por qué? Cuando la distancia entre al clítoris y la uretra es más corta entre sí, la estimulación indirecta del clítoris es posible, pero cuando la anatomía no lo permite, resulta imposible.

Orgasmo punto G

Esta área sensitiva se encuentra justo detrás de la pared frontal de la vagina, entre el hueso púbico y el cérvix. Los orgasmos por este medio son tan intensos, que en ocasiones algunas mujeres eyaculan.

Orgasmo punto A

Este orgasmo es posible de alcanzar cuando se estimula de 7 a 10 centímetros de profundidad la pared frontal de la vagina.

Orgasmo del punto profundo

Se puede lograr mediante la estimulación de la pared más profunda posterior de la vagina, justo antes del cérvix.

Orgasmo punto U

Es un regalo de la estimulación de una pequeña zona que contiene tejido eréctil sensible que se sitúa justo encima y en ambos lados de la abertura de la uretra.

Orgasmo de senos

Algunas mujeres lo alcanzan estimulando sus senos.

Orgasmo oral

Se alcanza con una larga sesión de besos o mediante la estimulación oral hacia su pareja.

Orgasmo de piel

Se logra a partir de un suave y ligero contacto con la piel. Puede ser estimulada mediante masajes y suaves soplidos.  

Orgasmo mental

Sólo impactantes escenas con alto contenido erótico, o relatos del mismo tenor, pueden ayudar a que las mujeres sientan placer máximo a través de la mirada. 

[Mamiverse]

Enfermedades olfativas hacen que percibas desagradables olores irreales

Salud

Por: pijamasurf - 07/24/2012

Extraña enfermedad sensorial hace que las personas perciban diversos olores desagradables. La condición puede durar años, como una mujer que vivió años percibiendo un inexistente olor a podrido.

Si por algún motivo inimaginable tuvieses que sacrificar uno de tus 5 cinco sentidos, ¿cuál sería y por qué? Las mayorías echarían por la borda al olfato, pero en realidad no conocen las verdaderas consecuencias de la carencia de este sentido. Stevie Wonder podría dar un buen testimonio de ello, ya que en 1973 el músico lo perdió en un frenético accidente automovilístico.

El cuerpo humano crea mecanismos para alguna carencia, y en el caso de los olores no es una excepción. Se le denomina Fantosmia a la acción de inventar olores, una especie de alucinaciones olfativas, pero también existe otra afección que los médicos suponen se origina desde una lesión cerebral, es la Parosmia, extraña condición que distorsiona el sentido olfativo, a tal grado que una flor puede oler a pescado podrido o un bebé a gasolina.

Algunos científicos asocian este padecimiento a futuros derrames y tumores, sin tener una respuesta exacta a esta condición; otros la asocian con daños en el lóbulo frontal cerebral, a una consecuencia de un severo catarro o a trastornos psicológicos, principalmente.  

 Otro síntoma que caracteriza a la Parosmia es el constante olor de algo en específico: una mujer vivó durante un año con un permanente olor a tierra, sin importar que su olfato percibiera otros aromas; otra vivió 16 años con intermitentes destellos por largos periodos de un olor pútrido.

La situación puede tornarse en algo tan desesperante, que el suicidio no queda exento en los pacientes con esta afección.

Es muy común que las personas con parosmia reduzcan su peso corporal rápidamente: el abrumador olor que los persigue, impide que los alimentos sean un placer, por lo que prefieren abstenerse de comer en pos de no sufrir un terrible asco. 

[io9]