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¿Por qué las empresas deberían contratar personas introvertidas?

Sociedad

Por: pijamasurf - 06/24/2012

Al discurso laboral dominante de la audacia, la temeridad y el protagonismo, puede oponerse uno que destaca las cualidades de los introvertidos como ventajas en el medio laboral: la persistencia, la cautela y la soledad como fundamentos de un buen desempeño profesional.

Desde hace ya varios años, la retórica laboral y de contrataciones ha privilegiado un perfil psicológico audaz, temerario, propositivo para las personas que desean conseguir un empleo, marginando un poco a aquellos cuya esencia era justamente la opuesta que tanto se pregonaba: tímidos, retraídos, recelosos de los liderazgos y el reconocimiento público.

Con todo, existe una corriente paralela a ese mismo discurso dominante que subraya los rasgos de introversión que redundan en beneficio del entorno laboral, tanto para el introvertido como para la empresa que se sirve de su trabajo.

Recientemente Susan Cain escribió en la revista The Atlantic unos cuantos párrafos donde reseña estas ventajas de los introvertidos. Nos dice, por ejemplo, que un introvertido permitirá a otros desarrollar proyectos propios que tengan una buena probabilidad de consumarse con éxito, esto porque, a diferencia del extrovertido, que busca a toda costa que nadie más que él triunfe, el introvertido no tendrá problemas con compartir el brillo de la gloria. 

Igualmente el introvertido tiene a su favor otras inclinaciones de comportamiento que son consustanciales a su personalidad: la persistencia, la cautela y la soledad.

De la primera, que a veces raya en la obstinación y la tozudez, les obliga a lidiar con un problema y no abandonarlo hasta dar con su solución: "No es que sea más inteligente, es que pasó más tiempo con los problemas".

La segunda les impide tomar riesgos innecesario o sin antes calcular lo mejor posible el costo, atributos que, extra-laboralmente, hacen del introvertido un trabajador seguro (uno que difícilmente se enganchara en problemas de apuestas o sufrirá accidentes de automóvil por conducir ebrio en su fin de semana, etc.). 

En cuanto a la soledad, histórica y estadísticamente, se ha comprobado como una condición imprescindible para el ejercicio y el cultivo de la creatividad: en todas las épocas, en todas las disciplinas. El introvertido, que disfruta a su manera estar solo o, mejor dicho, que encuentra placenteras las actividades que se realizan mejor en soledad, entre las cuales destacan aquellas que se traducen en un mejor desempeño intelectual.

Así, aunque el carácter extrovertido se pone parámetro para empleado y empleador, queda claro que la introversión no desmerece para nada frente a su opuesto. 

"Contraten buenas personas y déjenlas en paz", concluye Cain, rescatando una frase de William McKnight.

[The Atlantic]

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Entre la nostalgia y la modernidad de Kilamba: la nueva ciudad fantasma en África (VIDEO)

Sociedad

Por: pijamasurf - 06/24/2012

Como si se tratase de un broma de mal gusto, en Angola, en la ciudad de Kilamba, se ofrecen apartamentos por precios muy elevados en zonas semivacías donde escasea la comida y la gente.

Algunos experimentos sociales resultan novedosos para la población mundial; otros, simplemente, un desastre. Éste es el caso de Kilamba, una ciudad fantasma localizada a 30 kilómetros de Luanda, la capital angoleña construida por una empresa china llamada China International Trust and Investment Corporation.

Kilamba es una ciudad de 5 mil hectáreas de extensión total que se considera uno de los proyectos más ambiciosos en el continente africano. Sin embargo, todo resultó ser un engaño que terminó en una ciudad semivacía con toques nostálgicos llenos de tristeza. Los precios elevados de las bienes resultan inalcanzables para la población africana de la zona que, generalmente, subsiste con $2 dólares al día.

La publicidad de Kilamba es un timo: en ella se muestra a gente feliz, a familias conviviendo sanamente en un entorno pacífico y confortable, pero la realidad es diametralmente opuesta a estas escenas. Los supuestos habitantes son sólo actores.

Las postales de Kilamba se repiten por toda la ciudad: miles de apartamentos vacíos, algún auto que circula esporádicamente, los vacíos y enormes caminos de asfalto, el hormigón pálido en el que se refleja la soledad de la ciudad. Así es Kilamba.

Sólo existe un lugar para comprar comida, un pequeño supermercado que, debido a la lejanía del lugar, esta desabastecido constantemente. 

La infancia, paradójicamente, al menos para Sebastiao Antonio, un joven de 17 que asiste a la única escuela de Kilamba, asegura que es el lugar ideal para jugar futbol y baloncesto, ya que, a comparación de Luanda, es mucho más tranquila y menos violenta. Aunque asegura que jamás se mudaría a Kilamba por la falta de empleo que impera en la ciudad fantasma. 

Lo mismo sucede con Jack Francisco, quien recientemente comenzó a trabajar barriendo las calles de la ciudad, pero que, debido a los altos costos de manutención, le es imposible vivir en ella. Aun así, asegura que es un lugar seguro y tranquilo.

Un piso en Kilamba oscila entre los 120 mil y 200 mil dólares. Un precio imposible para la mayor parte de los habitantes de Angola. Pero quizá éste no sea el principal problema, lo es el difícil acceso a un crédito hipotecario. 

Un fenómeno que sucede en Dubái, sucede aquí. El contraste entre la población es notablemente marcado. Por una parte están los ricos que pueden costear el estilo de vida Kilambés, mientras el otro sector poblacional sólo trae unos centavos en la bolsa.

Así es Angola, así es Kilamba, así es el contraste social en esta región africana que bien podría ser escenario de un video juego como Silent hill o Resident Evil.

[BBC]