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Mujeres que tragan el semen de sus parejas tienen 40% menos probabilidades de contraer cáncer de mama

Por: pijamasurf - 06/19/2012

Investigadores de la de la Universidad Estatal de Carolina del Norte promueven la felación, con posterior consumo de semen, como una práctica benéfica para la salud.

sexo oral cancer

Históricamente la felación ha sido una práctica que, no obstante su gran popularidad, se ha envuelto en el tabú del moralismo en diversas culturas. Y este fenómeno se intensifica cuando se trata de la posibilidad que tiene la mujer de consumir el semen de su pareja. Sin embargo, un grupo de investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte advierte que aquellas mujeres que lo hacen tienen  un 40% menos de probabilidades de desarrollar un cáncer.

“Yo animo a todas las mujeres del mundo a que practiquen la felación y que ésta, se convierta en la rutina más importante de su vida diaria” declara la doctora Helena Shifteer, quien encabezó la investigación. Pero el ánimo pro-felatio de esta científica va más allá, pues confiesa con evidente orgullo que ella siempre opta por tragarse la semilla de su marido, ritual que procura practicar al menos dos veces por semana para consolidar sus beneficios. 

Hasta ahora era bien sabido que el semen contiene propiedades altamente nutritivas pues contiene vitaminas C y B12, así como calcio, magnesio, fósforo, potasio y zinc. Por si no fuese suficiente, este arquetípica sustancia también es rica proteínas, sodio, colesterol y azúcares. Pero este estudio le atribuye al semen propiedades saludables que hasta ahora la ciencia había expuesto de manera tan tajante. Incluso ya en Pijama Surf habíamos hecho referencia a dicha investigación, sin embargo no estaba claro que la reducción de riesgo era tan notable (40%).

El estudio incluyó a 15,000 mujeres que regularmente practican sexo oral con sus parejas y que ingieren el fluído post-eyaculatorio. Las voluntarias probaron tener una propensión significativamente menor a contraer cáncer de mama que aquellas que no se entregan a esta práctica. Y, para fortuna de sus parejas, este acto debe de practicarse con regularidad si en que desean obtenerse estos tangibles beneficios. 

Muere Carlos Fuentes, el gran novelista mexicano

Por: pijamasurf - 06/19/2012

Muere este 15 de mayo Carlos Fuentes, uno de los iconos más representativos de la literatura mexicana e hispánica, una voz crítica siempre atenta a la realidad de su tiempo.

Este 15 de mayo la literatura mexicana e hispánica han perdido a uno de sus autores más emblemáticos y talentosos: el mexicano Carlos Fuentes.

Nacido en Panamá en 1928 por causa del oficio diplomático de su padre, Fuentes tuvo desde pequeño una singular formación que además de llevarlo a varios países —Brasil, Estados Unidos, entre otros— le hizo convivir con algunas de las figuras más importantes tanto de su tiempo como de generaciones anteriores. Se cuenta incluso que todavía niño, Fuentes convivió con otro de los grandes nombres de las letras mexicanas, Alfonso Reyes.

En su madurez, el escritor concibió uno de los proyectos literarios más ambiciosos de nuestras letras, teniendo una primera cúspide en su célebre La región más transparente, un retrato exhaustivo de la ciudad de México, de la idiosincracia y las raíces más profundas y atávicas de la cultura nacional, un relato de amplio alcance que lo hermana con la mejor tradición de las grandes novelas urbanas:  Manhattan TransferBerlin Alexanderplatz, las obras de Faulkner y otras, sin olvidar, claro, la vasta herencia de las letras hispánicas que, en Fuentes, era un territorio familiar, acogedor en grado sumo.

Reconocido con algunos de los premios más importantes del mundo cultural —el Cervantes, el Asturias, la Legión de Honor, incontables doctorados honoris causa— Fuentes perteneció además a esta generación de intelectuales que no temían involucrarse en la realidad de su tiempo, en asuntos políticos y de urgencia social. Gracias a la amplitud de horizontes y criterio que poseía, el escritor era capaz de ofrecer exámenes puntuales, corrosivos a veces, siempre críticos de los asuntos públicos de países que conocía sobradamente: México en primer lugar, pero también España, Francia, Estados Unidos, América Latina en su totalidad.

Fuentes edificó así una obra polifacética que lo mismo fue de la narrativa al ensayo, de la literatura a la política, el guión cinematográfico, la improvisación inteligente. Una voz siempre atendible que aun sin estar plenamente de acuerdo con lo que declaraba, es innegable que lo hacía desde una claridad argumentativa difícilmente comparable.

Amigo de Cortázar y de García Márquez, íntimo de Paz aunque distanciado después por razones poco claras, cercano a políticos de renombre, Fuentes es ahora solo motivo de evocación y, por supuesto, de lectura imprescindible. 

Sin duda alguna, Carlos Fuentes descansa ahora en la región más transparente del aire.