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Cuando cae la noche, el mundo come comida chatarra (INFOGRÁFICO)

Por: pijamasurf - 05/30/2012

Inforgráfico realizado por Massive Health revela que, conforme avanza el día, las decisiones saludables de consumir alimentos benéficos son desplazadas por la comida chatarra, que al amparo de la noche parece ser la predilecta de los comensales.

En años recientes las campañas en contra de la llamada “comida chatarra” se han incrementado notablemente, y según parece con resultados que algunos podrían considerar positivos y favorables: aunque muchísimas personas en el mundo siguen consumiendo ese tipo de alimentos y la industria que los produce obtiene todavía cuantiosas ganancias, una buena parte de la población se ha interesado por introducir en su vida alternativas más sanas de alimentación. ¿O no?

Si atendemos estos infográficos pareciera que, en términos generales, la comida sana ha ganado terreno frente a la chatarra solo cuando el sol está en lo alto, cuando es de día y, es de suponerse, nos importa el juicio de los otros a propósito de lo que comemos. Sin embargo, cuando cae la noche, cuando al abrigo de la oscuridad nos permitimos comportamientos que de otro modo consideraríamos, por decir lo menos, impropios, entonces la comida chatarra recupera al comensal perdido.

Las imágenes fueron realizadas por Massive Health (una compañía que fabrica productos enfocados al mejoramiento de la salud humana) a partir de 7.68 millones de reportes individuales sobre hábitos alimenticios que abarcaron un periodo de 5 meses.

Su disposición, por otra parte, simula un solo día: 24 horas en que se observa cómo las decisiones sanas de alimentación (en verde) poco a poco van siendo relegadas por las perjudiciales (en rojo), como si estas se mantuvieran agazapadas en las sombras hasta esperar el momento justo de saltar cuando la guardia de los buenos hábitos se encuentre baja.

[Co.Design]

Cuando las palabras no bastan: dibujos y pinturas de grandes escritores (IMÁGENES)

Arte

Por: pijamasurf - 05/30/2012

Dueños de un gran talento para la literatura, grandes escritores como Kafka, Proust, Goethe o Kerouac, tuvieron en cierto momento la inquietud, la curiosidad o la distracción para aventurarse en el campo totalmente desconocido e indómito de los trazos y la pintura.

(De los cuadernos de Kafka)

 

 

Pasa con cierta frecuencia que un talento oculta los otros que pudiera tener una persona, sobre todo cuando este se desarrolla a niveles que destacan y distinguen a su poseedor. En el caso de los escritores, por ejemplo, su genio convertido en literatura termina opacando habilidades que posiblemente tuvieron para otras disciplinas: en este caso, por ejemplo, la pintura.

Se trate de pinturas de grandes ambiciones —como las de Goethe o las de Víctor Hugo— o de garabatos más o menos elaborados y probablemente hechos en un momento de distracción o de ocio —como los de Proust y Kafka— esta muestra mínima da cuenta de la capacidad que grandes escritores tuvieron para la pluma, el lápiz o el pincel, quizá también de la necesidad sentida por expresare más allá de su recurso predilecto pero también el más cómodo —las palabras— y ensayar otras técnicas, aventurarse en un medio desconocido, inexplorado, indómito en comparación con la servidumbre impuesta al lenguaje escrito.

 

"La Tumba de Trout", Kurt Vonnegut (2005)

 

"Times Square, 1944", Zelda Fitzgerald (1945)

 

“Dr. Sax”, Jack Kerouac (1952)

  

"Autorretrato", Flannery O’Connor (1953)

 

“Mt. Chocorua”, e. e. cummings (1938)

 

"Ciudad junto a un lago", Víctor Hugo (1850)

 

“Chin Chin”, de la serie Insomnia de Henry Miller (1965)

 

(sin título), Herman Hesse (1917)

 

(Dibujo a tinta), Marcel Proust (1910)

 

"Viajeros con paisaje", Goethe (1787)

 

"Maria Nys Huxley en la siesta", Aldous Huxley (1920)

[Melville House]