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Adolescente de 16 años resuelve problema matemático que permaneció 350 años sin solución

Ciencia

Por: pijamasurf - 05/29/2012

Shouryya Ray, un adolescente de 16 años que desde los 6 comenzó a estudiar cálculo a instancias de su padre, resolvió un problema matemático con el que nadie había podido desde Newton.

En las matemáticas no son pocos los casos en que ciertos individuos idean problemas que ni ellos ni las generaciones posteriores pueden resolver. Así, por poner el ejemplo más sintético, con los llamados “Problemas del Milenio”, 6 de 7 rompecabezas matemáticos que todavía ahora siguen sin solución.

Y sin embargo sucede, parafraseando a Galileo. Nace y se forma una persona capaz de resolver lo que cientos no pudieron en épocas pasadas, lo cual es todavía más sorprendente (o no) cuando este paladín de los números, las fórmulas y pensamiento complejo es admirablemente joven.

Este es el caso de Shouryya Ray, un joven de 16 años y de origen indio que, estudiando en Alemania, resolvió un problema matemático con 350 años de antigüedad legado nada menos que por Sir Isaac Newton.

Luego de escuchar de sus maestros en Dresden que la teoría de dos partículas dinámicas de Newton no tenía solución, Shouryya crackeó el planteamiento e hizo posible calcular el vuelo de un objeto arrojado y predecir cómo este impacta y rebota contra una superficie.

“Simplemente me pregunté, ‘¿Por qué no?’ No podía creer que eso no pudiera ser la solución”, declaró el joven estudiante a la prensa alemana.

Subhashis Ray, padre de Shouryya, es asistente de investigación en la Universidad Técnica de Friburgo y enseñó calculó integral y diferencial a su hijo cuando este contaba ya con 6 años.

[Discovery]

Los ancianos huelen mejor que los jóvenes o los adultos, revela estudio

Ciencia

Por: pijamasurf - 05/29/2012

Contrario al prejuicio general, estudio revela que los ancianos huelen mucho mejor que varios grupos de edad, entre ellos los jóvenes y los adultos; por otro lado, los hombres huelen peor que las mujeres (al menos hasta que todos envejecemos).

Existe contra las personas ancianas el prejuicio del mal olor. Sea por descuido en su higiene personal o por procesos fisiológicos propios de su avanzada edad, continuamente se achacan aromas desagradables entre los viejos.

Sin embargo esta podría ser una falsa impresión, al menos si se atiende el estudio realizado por Johan Lundstrom, un neuropsicólogo del Centro Monell de Sensaciones Químicas de Philadelphia, quien además tuvo una inspiración casi proustiana al ofrecer una plática en una casa de retiro de esta ciudad estadounidense y descubrir que el olor ahí aspirado era idéntico al que percibió cuando, siendo un niño en Suecia, su madre lo llevaba a la casa de retiro donde trabajaba. Lundstrom asegura que de en cierta forma se sentía atrapado a ese déjà vu odorífero, por lo cual decidió efectuar este estudio.

Lundstrom llevó a su laboratorio a 41 voluntarios de entre 20 y 95 años, pidiéndoles que pasaran 5 noches durmiendo con playeras que en las axilas tenían almohadillas de algodón. Durante el día las camisetas se guardaban en congeladores para prevenir la formación de bacterias, lo cual alteraría el resultado del experimento. Asimismo, antes de dormir cada participante debía bañarse con jabón y champú libre de olor, además de que la ropa de cama igualmente se lavaba con detergente igualmente neutro en aroma. Por último se les pidió que evitaran los alimentos condimentados, lo cual afecta la secreción de las glándulas sudoríparas.

Pasadas las cinco noches, el equipo de investigación cortó los algodones de las axilas y las metió en frascos especiales, mezclándolas además con varias muestras de personas de edades similares.

La siguiente fase del estudio fue reclutar otro grupo de 41 personas, quienes olieron los frascos y los calificaron según se respirara un aroma agradable o desagradable.

Sorprendentemente, el grupo de edad de entre 75 y 95 años fue en términos generales el mejor evaluado, sus olores menos intensos y mucho más placenteros que los jóvenes y los adultos. El olor más penetrante y desagradable provino de los hombres entre 45 y 55 años.

El mejor de todos los olores fue el de las mujeres de este mismo rango. En promedio, los hombres huelen peor que las mujeres pero, según los investigadores, esta diferencia desaparece con el envejecimiento.

Así que ya lo sabes: antes de señalar el mal olor de alguien, quizá valga la pena oler tus propias axilas.

[LA Times]