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¿A qué suena una Aurora Boreal? (Sinestesia celestial: escuchando luces en el cielo)

Por: Javier Barros Del Villar - 05/28/2012

Entre la audio-hipnósis y la sinestesia celestial, el proyecto Natural Radio nos comparte el sonido de auroras boreales registradas al norte de Canadá y en Alaska.

 mosaico fotos imagenes auroras boreales

"La música es la aritmética de los sonidos,

al igual que la óptica es la geometría de la luz"

Claude Debussy

Las auroras boreales son un fenómeno meteorológico que generalmente asociamos con una sublime exquisitez óptica. Sin embargo, esta vez me toca presentarles una especie de oximoron sensorial durante el cual nos acercaremos a estos fantasmas policromáticos del cielo desde una perspectiva sonora. Entre la hipnósis sónica y el mantra fotónico, el sonido de las auoras registrado en diversas provincias de Canadá sugiere la apertura de portales hacia poéticos destinos –entre los que no podríamos descartar una ilusoria estetica divina o la locura fonética del canto de las sirenas.  

Las auoras boreales emergen particularmente en altas latitudes a partir del choque entre partículas energéticamente cargadas y átomos de la termósfera. Estas partículas se originan ya sea en la magnetósfera, los vientos solares, o la propia Tierra, y son conducidas hacia la atmósfera a través de los campos magnéticos de nuestro planeta. El nombre de este fenómeno se debe a Aurora, la diosa romana del amanecer, mientras que en la mitología escandinava se asocian a las Valkryor, vírgenes guerreras ataviadas con armaduras que al galopar sobre sus fastuosos corceles van despidiendo chispas que iluminan la bóveda celeste. 

A continuación escucharemos un audio grabado en 1996 por Stephen P. McGreevy, dentro del proyecto Natural Radio, que transmite el sonido de una aurora boreal registrada en Manitoba, Canadá. La grabación se realizó utilizando un equipo McGreevy WR-3, con un receptor WR-4b E-Field VLF, y una antena vertical de tres metros.

El procedimiento de grabación consiste básicamente en captar las ondas electromagnéticas de radio que permanentemente está emitiendo la Tierra –particularmente durante una tormenta, la presencia de una aurora, o a lo largo del campo electromagnético de nuestro planeta. Sin embargo, a diferencia de las ondas de sonido que corresponden a la vibración de una molécula de aire y por ello las podemos captar directamente con nuestros oídos, las ondas de radio en la naturaleza surgen de la vibración de ondas electromagnéticas que, a pesar de transmitirse en la misma frecuencia que el sonido, no pueden percibirse sin ser convertidas por un receptor ELF-VLF. 

Según McGreevy esta grabación, la cual considera como una de sus favoritas y que corresponde a la aurora de la siguiente fotografía, respresenta una hipnótica secuencia coral. En lo personal el sonido documentado me remite a una inquieta efervescencia que advierte la gestación de un suceso relevante, quizá de una epifanía o un clímax estético –como un amanecer viéndose al espejo, percibiendo su alma invertida (as above, so below). Resulta increíble la armonica complejidad de sonidos que, atravesando orgía de texturas sonoras, termina por desdoblarse en ecos orquestados de acuerdo a una confusa y casi impenetrable perfección. 

 The Northern Lights over northern Manitoba

Manitoba, Ca. 30 de Agosto, 1996, 1652 UTC 

 

La siguiente es una grabación registrada un año antes en Alaska. Una vez más nos encontramos con texturas aparentemente caóticas –aunque seguramente tienen acceso a un orden tan sofisticado que no podemos acceder razonando lo que nuestros oídos captan. Un exuberante poema que la Tierra se recita así misma, tal vez una especie de mantra micro-sensorial que mapea un estado de animo geológico... 

Fairbanks, Alaska. 1995

Twitter del autor: @paradoxeparadis  

 

Gemidos sexuales de las mujeres ligados a complacer a su pareja, y no a su orgasmo

Por: pijamasurf - 05/28/2012

Más que por su propio placer, las mujeres gimen para complacer a su pareja durante el acto sexual, según revela un estudio realizado por investigadores de una universidad británica.

La versión difundida de que si una mujer que no hace gran cantidad de ruido —jadeos, gemidos, mugidos— no está disfrutando del sexo y que estos pueden ser usados para sondear si ha llegado al orgasmo, parece estar equivocada, sugiere un reciente estudio científico. Según investigadores de la Universidad Central de Lancashire, las "vocalizaciones copulatorias" de una mujer son más frecuentes antes de su clímax y durante el de su pareja que durante su propio orgasmo.

El descubrimiento se realizó analizando a 71 mujeres con un promedio de 22 años, lo cual hace pensar que esta tendencia podría variar en mujeres más maduras que no piensen tanto en ajustarse a una versión idealizada —o programada culturalmente— del sexo.

El propósito del estudio era determinar si las expresiones vocales de las mujeres son detonadas por el orgasmo o si ocurren de manera independiente.

Las mujeres que participaron en el estudio señalaron que tenían más probabilidad de vocalizar durante el orgasmo o el acercamiento al clímax de su pareja. Esta discrepancia se debe a que  "las mujeres están manipulando el comportamiento masculino para su beneficio", según los autores del estudio.

Esta manipulación sonora y gestual del placer de sus parejas para llevarlos al orgasmo puede ocurrir consciente o inconscientemente. Es posible que algunas mujeres estén influenciadas por la versión idealizada del sexo donde una cópula placentera debe de ir acompañada de una serie de sonidos que funcionan como señales tangibles de ese placer. O, de manera inconsciente y evolutiva, tal vez las vocalizaciones copulatorias sirven para incrementar la posibilidad de que el hombre tenga un orgasmo y de esta manera aumentar la posibilidad de las mujeres de quedar embarazadas.

En un sentido estrictamente biológico el amor y el placer son los trucos que usa la evolución para hacernos propagar información genética.

[Daily Mail]