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¿Qué tan ateo o qué tan creyente eres? El test Dawkins te lo dice

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/11/2012

Richard Dawkins, uno de los más lúcidos polemistas científicos de la actualidad, nos ofrece una interesante guía para saber en qué punto del espectro fervoroso nos encontramos, qué tan ateo o qué tan creyente es cada uno.

Richard Dawkins es uno de los escritores científicos contemporáneos más conocidos, un polemista consumado que con base en los descubrimientos más recientes (en genética, en biología evolutiva y en algunas otras disciplinas) gusta de derruir viejas ideas que están ancladas en nada más que suposiciones y creencias que al final se descubren erróneamente heredadas.

Incursionando en el asunto de la fe, sin duda uno de los más interesantes para casi cualquier investigador, Dawkins escribió un libro de título The God Delusion, El espejismo de Dios, en el cual examina la religión desde una óptica científica, enumerando todos los elementos que a su juicio prueban fehacientemente que Dios no existe y que la creencia organizada y colectiva en esta entidad podría equipararse a un delirio, además de mostrar los pros y los contras de ser creyente o ser ateo.

En dicho libro Dawkins elabora una práctica guía para identificar en qué lugar del espectro confesional se encuentra uno mismo. 7 puntos de un arco que va de un extremo a otro de la creencia fervorosa: en un lado Dios y en el otro su ausencia (en medio la tibieza del agnosticismo):

1. Teísta convencido: No cuestiono la existencia de Dios: SÉ que existe.

2. Teísta de facto: No puedo saberlo con certeza, pero creo firmemente en Dios y vivo mi vida suponiendo que Él está ahí.

3. Teísta débil: No estoy muy seguro, pero estoy inclinado a creer en Dios.

4. Agnóstico puro: La existencia o la inexistencia de Dios son exactamente igual de probables.

5. Ateísta débil: No sé si Dios exista, pero me inclino a ser escéptico.

6. Ateísta de facto: No lo puedo saber con certeza, pero creo que Dios es muy improbable y vivo mi vida suponiendo que Él no está ahí.

7. Ateísta convencido: Estoy cien por ciento seguro de que Dios no existe.

Un ejercicio interesante de mapeo espiritual y mental sobre la que durante mucho tiempo ha sido una de las preocupaciones fundamentales del género humano.

[big think]

Por primera vez desde la Gran Depresión, más inmigrantes mexicanos están saliendo de EEUU

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/11/2012

Factores de carácter económico y demográfico han generado uno de los fenómenos migratorios más inusuales de los últimos tiempos, pues actualmente salen más mexicanos de los que entran a Estados Unidos.

Estados Unidos ha sido desde su fundación un país de inmigrantes, con políticas a lo largo de su historia han oscilado entre la apertura más o menos amplia a extranjeros que ingresan a su territorio y, por otro lado, otras francamente violentas contra nacionalidades específicas.

Asimismo, muchos de estos flujos migratorios se explican, sobre todo desde la segunda mitad del siglo XX, por la bonanza económica del país, un punto casi mítico en el que millones de personas en todo el mundo siguen viendo un terreno fértil para el cumplimiento de sus sueños-

Sin embargo, esta situación se ha modificado drásticamente a raíz de las más recientes crisis financieras, al grado de que se ha registrado un fenómeno migratorio hasta ahora inédito.

De acuerdo con estimaciones del Pew Hispanic Center, por primera vez desde la Gran Depresión hay más mexicanos saliendo de Estados Unidos que ingresando, un patrón que podría marcar el fin de esta nacionalidad como la minoría inmigrante más populosa en la Unión Americana.

Así, entre 2005 y 2010, 1.4 millones de mexicanos dejaron los Estados Unidos. En contraste, entre 1995 y 2000, se mudaron al país 3 millones, pero entre 2005 y 2010 solo 1.5 millones, en una tendencia que va claramente a la baja. Igualmente se sabe que la población de origen mexicano nacida en territorio estadounidense se incrementó desde 1970 hasta alcanzar su punto máximo con 12.6 millones de personas en 2007, cayendo desde entonces a los 12 millones.

Otros datos aseguran que los mexicanos indocumentados pasaron de 7 millones en 2007 a 6.1 millones en 2011, mientras que los legalmente establecidos se incrementaron ligeramente: de 5.6 millones en 2007 a 5.8 millones en 2011.

El estudio propone como posibles explicaciones no solo factores de índole económica como la poca generación de empleos en Estados Unidos, especialmente en el ámbito de la construcción, uno de los cotos más importantes para la población inmigrante mexicana, sino también otros de carácter demográfico como el descenso de la natalidad en México y también otros como el incremento en las deportaciones y el reforzamiento de las medidas de seguridad en la frontera sur del país.

Según algunos analistas, este fenómeno podría tener incluso en el corto plazo consecuencias políticas de consideración, sobre todo en cuanto a la formulación de políticas públicas se refiere y a la importancia que los partidos Demócrata y Republicano conceden a la población electoral relacionada con las minorías migratorias.

[Washington Post]