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Herbicida de Monsanto puede provocar cambios morfológicos en anfibios

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 04/04/2012

Investigación reciente confirma que uno de los herbicidas más populares de Monsanto, Roundup, es capaz de alterar la morfología en animales vertebrados como los anfibios.

Monsanto ha arrastrado desde hace ya varios años una reputación perniciosa en todos los productos que llevan su firma, así como en las semillas transgénicas que se modifican en sus laboratorios con fines de sembradío e incluso de alimentación.

Ahora Rick Relyea, profesor de biología en la Universidad de Pittsburgh, aporta una nueva prueba al demostrar que altas concentraciones de uno de los herbicidas más utilizados de Monsanto, el llamado Roundup, en un entorno determinado, pueden alterar la estructura morfológica de animales vertebrados.

El investigador llenó varios tanques con agua y componentes naturales propios de un hábitat pantanoso, metiendo en algunos de ellos depredadores enjaulados que secretan químicos capaces de inducir cambios en la morfología de ciertos renacuajos (por ejemplo, colas más largas que facilitan el escape de sus cazadores), de los cuales también sumergió algunos especímenes en cada tanque. Finalmente, expuso a los animales al susodicho Roundup en distintos rangos de concentración. Pasadas tres semanas, Relyea sacó a los renacuajos de los depósitos de agua para examinarlos.

“No fue sorprendente ver que el olor de los depredadores en el agua inducen colas más largas en los renacuajos, lo cual es una respuesta adaptativa normal. Lo que nos impactó fue que el Roundup induce los mismos cambios. Más aún, la combinación de los depredadores y el Roundup hizo que la cola creciera dos veces más grande”, explica Relyea, agregando que si bien el cambio esperado se corresponde con el entorno natural, una modificación artificial puede poner a los animales que la sufren en desventaja frente a sus congéneres.

Por último Relyea se pregunta por los efectos que químicos como el Roundup tiene en el ser humano si esto sucede ya con los anfibios, a pesar de que estrictamente no debería ser así, pues se trata de un herbicida que solo afecta a las plantas.

[Disinfo]

¿Quién tendrá el derecho a eliminar tu identidad digital cuando mueras?

Por: pijamasurf - 04/04/2012

Por lo menos tres estados de la Unión Americana ya poseen legislaciones precisas sobre el destino de la vida digital cuando su usuario fallece; por un tiempo, los deudos del difunto tienen derecho a administrar, por ejemplo, la cuenta de Facebook de su ser perdido.

Actualmente es innegable que la vida de millones de personas en todo el mundo se ha escindido en por lo menos dos grandes momentos: aquella que todavía, por comodidad, llamamos vida real, la cotidiana, la usual, más o menos la misma que se ha vivido desde siempre y en todas las épocas y, por otro lado, algo que podríamos llamar una vida digital, sostenida a fuerza de tweets, actualizaciones de Facebook, fotografías compartidas en Flickr, posteos en blogs y tumblrs y un sinfín de rastros dejados en nuestro paso por Internet. «Habitar significa dejar huellas», escribió Walter Benjamin en alguno de los borradores de su París, capital del siglo XIX.

Pero la vida digital, hecha a imagen y semejanza de la real, igualmente llegará un día a su fin y, una de tantas preguntas que pueden formularse al respecto es qué pasará con todo ese legado depositado entre las redes del alterespacio. ¿Quién tiene derecho a conservar o eliminar esa otra parte de uno mismo que permanece después de la muerte física?

Por lo menos en Estados Unidos se han estado impulsando desde hace un par de años leyes que otorgan a los deudos un control temporal sobre el perfil de Facebook de una persona difunta, sobre todo porque en esta red social es común que cuando se toma conocimiento de la muerte de uno de sus afiliados simplemente cambia la contraseña del usuario y cierra su página.

Los estados de Nebraska, Oregon y Oklahoma ya cuentan con legislaciones al respecto, hechas en consideración a personas que de alguna manera no quieren perder esos recuerdos de sus seres queridos (algunos hasta entonces desconocidos), de la misma manera que se guardan celosa o cariñosamente sus pertenencias más personales.

El asunto, por supuesto, es mucho más amplio, y forma parte de una conciencia concientizadora sobre la última voluntad, el deseo o la intención que una persona tiene hacia lo que tanto tiempo le toma formar en esa especie de vida alterna que inicia cuando se conecta a Internet.

[NPR]