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Conoce tu sustancia psicoactiva (INFOGRÁFICO)

Por: Gabriel Soma - 04/26/2012

El nuevo infográfico “El Universo de las Drogas” nos permite identificar la ubicación de los psicoactivos más populares con base en sus efectos, un proyecto de la organización civil Espolea A.C para tomar una decisión consciente e informada.

(clic en la imagen para verla en tamaño completo)

La organización civil Espolea A.C. es de las pocas en México que se ha dedicado al trabajo en investigación y difusión de nuevas políticas de drogas, entre las que se incluye la Reducción de Daños (Harm Reduction en inglés), enfoque surgido a mediados de los años 80’s como una alternativa al prohibicionismo de drogas, o el enfoque clásico, cuyas campañas de prevención se concentran en la censura sobre cualquier tipo de información respecto a las tipologías y efectos de las drogas consideradas ilegales, así como en la distribución masiva de información visual y slogans que depositan en la imagen de las drogas una suerte de “espíritu maligno” capaz de pervertir los valores de la sociedad.

La Reducción de Daños es un enfoque que busca dejar atrás la ineficiencia de la prevención prohibicionista, basándose en evidencia científica y objetiva e incluyendo múltiples marcos de acción y perspectivas tanto en el terreno de la prevención como en el de los tratamientos. El objetivo es, como el nombre sugiere, reducir los riesgos al consumir sustancias psicoactivas y  recordar a la humanidad que el alcohol y los psicofármacos también son drogas (que tienen de hecho mucho mayor potencial de adicción que muchas de las drogas ilegales). Así, uno de los preceptos más difundidos por la Reducción de Daños es la necesidad de empoderar a los jóvenes sobre su capacidad de tomar decisiones, de tal modo que al consumir cualquier sustancia psicoactiva, ya sea legal o ilegal, se haga con plena conciencia y con una mayor responsabilidad sobre las medidas que es posible tomar para reducir el daño a la salud de los usuarios, siendo un primer paso clave la distribución de información sobre cuáles son las sustancias disponibles en el mercado y qué efectos pueden esperarse en caso de ser consumidas.

 

Existen múltiples organizaciones en el mundo que trabajan sobre la distribución de información sobre sustancias, promoviendo la reducción de daños y la educación sobre el consumo, tales como Energy Control en España, Talk to Frank en Gran Bretaña y Erowid en EU. Sin embargo, la organización mexicana Espolea ha tomado una gran iniciativa al publicar el primer infográfico del mundo que busca ordenar a las sustancias psicoactivas más populares en cuanto a su composición molecular y sus efectos, haciendo posible navegar entre los diferentes tipos de sustancias psicoactivas y sus efectos de una forma rápida, clara y amigable. El resultado es la herramienta didáctica “El Universo de las Drogas”,  que asemeja a una estrella mandálica con 4 grandes picos que representan a las 4 grandes familias de los psicoactivos: estimulantes, depresores, psicodélicos y antipsicóticos. Este mapa no pretende englobar a todas las sustancias que existen pero ayuda a dar una buena idea de las que más se usan y como están interrealacionadas entre ellas ya que el acomodo y la distribución de cada sustancia en la gráfica corresponde a sus efectos, intensidad y potencia en proporción a las otras sustancias de su grupo.

En la punta de cada pico encontramos a las sustancias cuyos efectos son más representativos de cada familia. Así, encontramos a la DMT como la sustancia madre de la psicodelia, a la Metanfetamina (METH o Speed) como el estimulante por excelencia, el Haloperidol y la Olanzapina entre los grandes antipsicóticos y a la Heroína como la Miss Universo de las drogas depresoras. La cercanía de una sustancia con el centro de la imagen indica una mayor ambigüedad sobre los efectos que esa sustancia ejerce sobre el individuo. Curiosamente, al centro del gráfico podemos encontrar a la Marihuana, cuyas propiedades siguen encontrándose esencialmente integradas con todas las familias de las drogas, funcionando a veces como un depresor, un psicodélico, un estimulante o un psicofármaco.

Al final de la gráfica podemos encontrar una breve descripción de todas las drogas citadas en la imagen, acomodadas también por sus efectos. Los creadores de la imagen tienen como objetivo convertirla en un objeto interactivo, de tal modo que sea posible indagar en mayores especificaciones de cada sustancia mientras uno navega a través de la imagen y hace un clic en cada sustancia.

Esperamos ansiosamente el resultado final del proyecto, y mientras tanto dejamos una liga para visualizar el “Universo de las Drogas” en sus dos versiones.

Link a versión de alta resolución (fondo blanco):  

 http://www.espolea.org/uploads/8/7/2/7/8727772/universo-drogas-80x115-fondoblanco-textonegro.pdf

Link a versión de alta resolución (fondo negro):

 http://www.espolea.org/uploads/8/7/2/7/8727772/universo-drogas-80x115-fondonegro-textoblanco.pdf

Además de corromper, el poder es tan adictivo como la cocaína, asegura investigador

Por: pijamasurf - 04/26/2012

Ian Robertson, neurocientífico del Trinity College de Dublín, asegura que el poder despierta en las zonas de recompensa del cerebro efectos similares a los de la cocaína: un placer inmediato que se vuelve adicción en el largo plazo.

La capacidad corruptora del poder es legendaria, una especie de veneno que se infiltra en la mente de quienes lo ejercen y termina por modificar sus pensamientos, sus valores, su manera de comportarse frente a los demás y también frente a sí mismos.

Hace un par de días Ian Robertson, profesor de psicología en el Trinity College de Dublín y director del Instituto de Neurociencia de la misma universidad, publicó una interesante editorial en la que glosa algunos de los descubrimientos en dichos campos que apuntan a una adicción manifiesta y desarrollada a nivel neurona y hormonal que el poder despierta en aquellos que se exponen a su ejercicio.

De entrada Robertson nos recuerda que el poder incrementa los niveles de testosterona tanto en hombre como en mujeres, de la cual se sabe que tanto esta hormona como uno de sus derivados, el androstanediol-3, un esteroide, son altamente adictivos porque a su vez generan un aumento de dopamina en la zona de recompensas del cerebro, el núcleo accumbens. Este efecto, nos dice el científico, guarda enorme semejanza con los que provoca la cocaína: un placer inmediato que deviene adicción en el largo plazo.

En los babuinos, por ejemplo, se ha comprobado que los individuos que se encuentran en los niveles más inferiores de la jerarquía grupal también son los que tienen menos presencia de dopamina en las áreas del cerebro correspondiente y, por el contrario, cuando estos eran “promocionados” a posiciones superiores, la dopamina también ascendía.

Con dichos primates el ser humano comparte al menos una similitud de comportamiento: mayor poder (i. e. más dopamina) lleva a más agresividad y más actividad sexual. Además en nuestra especie, nos dice Robertson, el poder también hace más inteligentes a las personas porque la dopamina mejora las funciones del cerebro en el lóbulo frontal. Pero un descenso en la jerarquía, que se traduce en menores niveles de dopamina, incrementa el estrés y reduce las habilidades cognitivas. Robertson abunda:

Pero mucho poder ―y por lo tanto mucha dopamina― puede perturbar la normalidad de la cognición y la emoción, llevando a grandes errores de juicio y reticente al sentido de riesgo, sin mencionar un enorme egocentrismo y falta de empatía hacia los otros.

[Telegraph]