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Firmemente empeñado en crear un "Internet de las Cosas" que permita una recolección de información personal mucho más precisa, el director de la CIA David Petraeus asegura que esta nueva red nos obligará a repensar nuestras nociones de identidad y secrecía.

Internet, según parece, está destinado a formar parte de casi todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana, adonde se colará por medio de los aparatos y los dispositivos más propios de nuestro actuar diario: el teléfono portátil, el refrigerador, el auto, la televisión y el radio, acaso también el transporte público y la regadera.

Pero esta conexión, como sabemos bien, no es unidireccional sino, por el contrario, sirve también para que alguien en el otro lado de la línea tenga acceso a nuestra información personal, nuestro comportamiento mientras permanecemos conectados.

Esta característica podría ser aprovechada muy pronto por la CIA para desarrollar algo que su director, David Petraeus, denomina “el Internet de las Cosas”, una vasta red de dispositivos que permitan recolectar información sobre una “persona de interés”: ya no más con un inestable micrófono escondido en algún rincón del hogar, sino con tecnologías de precisión que ofrezcan datos exactos (incluso de geolocalización) sobre el objetivo.

“Ítems de interés serán localizados, identificados, monitoreados y remotamente controlados por medio de tecnologías como la identificación por radiofrecuencia, redes de sensores, pequeños servidores insertados y recolectores de energía, todos conectados al Internet de siguiente generación utilizando computación abundante, de bajo costo y gran potencia”, declaró Petraeus, quien agregó que estos dispositivos domésticos de espionaje “cambiarán nuestras nociones de identidad y secrecía”.

[Wired]