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La democracia necesita personas ignorantes para funcionar correctamente, asegura estudio

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 02/01/2012

De acuerdo con un estudio reciente elaborado por investigador de Princeton, la democracia necesita multitudes ignorantes para funcionar y no colapsar en la anarquía o la tiranía de los grupos minoritarios.

Uno de las creencias más extendidas en torno a la democracia, incluso entre personas con un conocimiento mediano o mínimo sobre el asunto, es que este sistema político funciona mucho mejor si quienes lo integran son personas interesadas en su entorno social y conocedoras de ciertos temas claves de su vida política inmediata.

Sin embargo, una investigación realizada por un investigador de Princeton podría echar por tierra esta idea. Iain Couzin asegura, por el contrario, que sin grandes multitudes de personas francamente ignorantes, la democracia simplemente colapsa.

Couzin es investigador posdoctoral en la Universidad de Princeton, adscrito al Departamento de Ecología y Biología Evolucionaria de dicha institución y sus intereses académicos se centran en los patrones biológicos de gran escala que resultan de las acciones e interacciones de los componente individuales de un sistema. Couzin estudia los patrones de auto-organización de sistemas biológicos de amplio alcance como ejércitos de hormigas, cardúmenes, parvadas, nubes de langostas y muchedumbres humanas.

En el caso del estudio en cuestión, Couzin y su equipo llegaron a la conclusión de que la democracia, desde su punto de vista, sigue este mecanismo: al interior de una sociedad debe existir un número limitado pero suficiente de personas que sepan todo sobre ciertos temas y que, en consecuencia, actúen como líderes para el resto, mayoría esta que se desintegra cuando surgen numerosos puntos de vista que tiran hacia diferentes direcciones. De ahí que Couzin hable de una especie de “punto medio de la ignorancia”, un sector imprescindible de personas que impidan el derrumbe del sistema en una anarquía caótica de minorías o en la imposición de una de estas para todas las demás. La inclinación por lo popular —fundamentalmente nacida de la ignorancia o el desinterés— es así la base de una sana democracia.

Lo curioso es que estos resultados los obtuvo Couzin estudiando el comportamiento de los peces, específicamente el de las carpillas doradas (Notemigonus crysoleucas) que tienen un gusto natural por el color amarillo. Los investigadores tomaron un buen bonche de estos animales y los entrenaron para que la mayoría de ellos se volviera contra su instinto y nadara hacia un blanco azul, mientras que el resto conservó su preferencia por el amarillo (con un blanco de dicho color que podían seguir).

Cuando los científicos juntaron estos dos grupos, el menos numeroso de peces pro-amarillo fue capaz de dominar a los pro-azules, haciéndolos nadar hacia el blanco amarillo durante un 80% del tiempo que duró la prueba (esto, al parecer, porque el instinto natural los hizo mucho más fuertes para influir en sus compañeros). Sin embargo, cuando se agregaba un pez que no había recibido condicionamiento previo, entonces la preminencia de los pro-amarillo decaía y, al principio, los mayoría pro-azul  tomaba el control de la población. Couzin explica:

Agregar esos individuos cambió dramáticamente la toma de decisiones del grupo. Estos inhibieron a la minoría y apoyaron el comportamiento de la mayoría, lo cual permitió a su vez que la mayoría ganara presencia y que su perspectiva dominara. Pensamos, “Bueno, esto es interesante”, porque normalmente no piensas que agregar individuos desinformados a los procesos de toma de decisión tenga ese tipo de efecto democratizante.

Pero este fenómeno parece tener un límite: según Couzin si tienes 20 individuos desinformados y solamente uno o dos con opiniones contundentes, entonces hay mucho “ruido” y todo el proceso se paraliza.

Y si bien durante buena parte del siglo XX trasladar observaciones de la naturaleza al plano social —algo más o menos común un siglo antes— fue algo que desestimaron los científicos sociales de la época, quizá las conclusiones de Couzin podrían retomarse, aun con reservas, para preguntarnos por los fundamentos reales de la democracia más allá de los ideales teóricos que tantos repiten.

[io9]

Descubren en la India extraña especie de anfibios sin piernas y con duro cráneo (FOTOS)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 02/01/2012

Luego de 5 años de exhaustivas exploraciones, científicos descubre a los chikilidae, una extraña especie anfibia que carece de extremidades inferiores pero cuenta con un cráneo que puede penetrar duras superficies.

Toda la exuberancia que nos despierta la sola mención de la India, ese vasto territorio que justificadamente recibió el mote de “país-continente”, se ve confirmada una vez más con el descubrimiento de una especie animal hasta ahora desconocida.

Se trata de un sorprendente anfibio cuya principal característica es que carece de extremidades inferiores, encontrado por Sathyabhama Das Biju, profesor en la Unversidad de Delhi, luego de pasar 5 años penetrando los suelos del bosque tropical del país en colaboración con otros investigadores adscritos al Museo de Historia Natural de Londres y la Universidad Vrije de Bruselas.

Estos “chikilidae” son una de las especies más primitivas que sobreviven en el planeta, pertenecientes al género de los cecilidos y al parecer con antiguas raíces con otras especies endémicas de África. Y justo por esta respetable genealogía, el descubrimiento alimenta las esperanzas de comprender mejor ciertos procesos evolutivos como la migración de especies prehistóricas y la influencia de la separación de continentes en la evolución de los animales.

La singularidad del nombre, por cierto, se debe a que Biju eligió la misma denominación que los locales dan a estos animales en su lengua materna, el garo, con la esperanza de que al advertir que este vocablo se utiliza en todo el mundo, den más importancia al anfibio y lo protejan de su extinción. Por desgracia muchas de las zonas ricas en biodiversidad en territorio indio se encuentran amenazadas por agresivos proyectos de desarrollo industrial.

En este sentido, el llamado “Hombre rana de la India” por sus logros en el campo de la herpetología, se lamentó de que muchas especies pudieran estar perdiéndose incluso antes de ser conocidas y catalogadas. Una “extinción anónima” en la que “ni siquiera sabemos lo que estamos perdiendo”, dijo Biju.

A pesar de su aspecto que algunos podrían considerar atemorizante, los chikilidae son creaturas inofensivas que alcanzan una talla de 10 centímetros. Son especialmente elusivos porque cuentan con un cráneo sumamente duro que pueden penetrar superficies sólidas fácilmente. Según Biju, esto los convierte en un “cohete”: “Si pierdes el primer intento, nunca lo atraparás de nuevo”. Este enterramiento puede llegar hasta a los 40 centímetros de profundidad.

[Huffington Post]