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A diferencia de otras especies parecidas, la Nephilengys malabarensis sacrifica su pene a cambio de que la hembra no le corte la cabeza después de la reproducción.

El canibalismo sexual entre los animales, especialmente entre ciertos insectos como la mantis religiosa y la araña que por obvias razones se dio en llamar “la viuda negra”, es una práctica si no común ni plenamente explicada, al menos extensamente documentada. Además, entre dichas especies parece ser también un destino inevitable de los machos: que su vida termine cercenada por la hembra apenas consumado el acto copulatorio.

Sin embargo, existe un arácnido que desarrolló una estrategia para sortear tan fatídico mecanismo evolutivo, aunque no gratuitamente: a cambio de conservar la vida debe perder su miembro.

La especie en cuestión se conocen con la nomenclatura de Nephilengys malabarensis y es característica del sureste asiático (India, Filipinas, Indonesia, etc.) y su reproducción se da por medio de una “cópula remota”, es decir, el hecho de que su esperma sigue transfiriéndose a pesar de que el macho se desprende del palpo que funciona como pene, una emasculación que además incrementa la cantidad de inseminación en la hembra.

La reproducción y el pene a cambio de la vida, ¿un intercambio justo?

[io9]

La NASA dispara misil contra aurora boreal para partirla en dos (FOTOS)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 02/02/2012

Para conocer con más detalle la naturaleza de las auroras boreales —hasta ahora no suficientemente explicada— la NASA dispara un cohete contra uno de estos prodigios atmosféricos.

Hasta ahora la naturaleza de las auroras boreales no ha sido cabalmente explicada, aunque, por supuesto, se tienen ciertas pistas sobre las causas que las originan.

El viento solar, por ejemplo, es uno de los factores elementales para el surgimiento de estos prodigios, pero también ciertas condiciones atmosféricas que por su múltiple conjunción tienden un velo de misterio sobre las llamadas “luces del norte”.

Para averiguar a qué se debe este fenómeno, la Agencia Espacial Estadounidense, la NASA, disparó contra una aurora boreal un cohete de 14 metros que se elevó a más de 300 kilómetros llamado MICA, destinado a sondear cómo el acoplamiento de la magnetósfera y la ionósfera inciden en el surgimiento del fenómeno.

MICA rompió la aurora y permaneció el aire durante 10 minutos, recogiendo datos sobre las circunstancias aledañas

Y aunque esta información apenas se está analizando —para de paso conocer también con más profundidad los efectos de las partículas cargadas que conforman en el viento solar sobre la Tierra y sus telecomunicaciones—, por el momento ya es suficientemente sorprendente ver una de estas luces partida en dos pedazos.

El 2012 es el año de las auroras (según la NASA el más prolífico en 50 años) aquí una guía para avistarlas y una galería

[Wired]