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Ballenas y delfines son personas por el alto nivel de conciencia de sí mismos que poseen

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 02/25/2012

Científicos coinciden en que ballenas y delfines posee suficiente conciencia de sí mismos como para considerarse personas; el reconocimiento de esto podría contribuir a reconocer sus derechos.

Las capacidades intelectuales de los cetáceos han llevado a numerosos miembros de la comunidad científica a buscar el reconocimiento de “personas no humanas” para animales como las ballenas y los delfines.

Si dicha cualidad se origina, sobre todo, en la conciencia de sí mismo que tiene un ser vivo, entonces dichos animales merecen una categorización un tanto más compleja que la que poseen actualmente.

Por poner un ejemplo, hace unos años científicos de la universidad escocesa de Saint Andrews descubrieron que, entre individuos, los delfines utilizan distintos tonos para llamarse entre sí, lo cual sugiere que se otorgan nombres propios con los cuales se distinguen.

Más recientemente, Lori Marino, neurocientífica de la Universidad de Emory, publicó una investigación en la que mostró que el neocórtex de los delfines es de mayor tamaño que el de los chimpancés pero más pequeño que el de los seres humanos, pero muestra una sofisticación similar al de estas especies. Lo importante del neocórtex es que es la parte del cerebro donde se gestan el pensamiento complejo y la inteligencia.

"Los delfines poseen características como la autoconciencia, que antes se consideraba exclusiva de los humanos", dijo Marino cuando presentó sus descubrimientos

Habilidades cognitivas como el lenguaje, el aprendizaje y la transmisión de conocimiento entre generaciones distintas han sido comprobadas en los últimos años por Diane Reiss, quien forma parte de la Universidad de Nueva York y ha realizado varios experimentos al respecto.

Esta caracterización cada vez más precisa sobre la capacidad intelectual de estos animales hace pensar que quizá pronto puedan ser reconocidos como sujetos merecedores de ciertos derechos, por lo menos el de la libertad y la protección de su vida.

Con información de La Tercera

Halos lunares, arcoiris séptuples, carne iridiscente y otros increíbles fenómenos ópticos

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 02/25/2012

Delicias visuales detrás de la ciencia del arcoiris: la luz, la materia prima de la realidad, se refleja y distorsiona creando espectaculares halos y prismas que seducen al ojo más experto

La luz es el constituyente básico de la realidad que percibimos. Todo lo que vemos es el resultado de nuestra forma de procesar e interpretar la luz. Y en ocasiones tenemos la fortuna (o el deleite) de presenciar como la luz se descompone, se refracta, o se distorsiona, creando estimulantes efectos ópticos --que generalmente remiten al acroiris, al espectro de la luz visible, puente visionario entre realidades.

Las imágenes aquí reunidas son del sitio Optics Picture of the Day, que durante 14 años ha coleccionado ejemplos sobresalientes del comportamiento de la luz en su interacción con la materia. El creador de este sitio, Les Cowley, se vio motivado a formar este museo digital de la luz, luego de que una tarde observó un halo de hielo en las nubes. "El cielo estaba entretejido por una teleraña con delicados arcos --fue hipnótico. No tenía idea de los nombres o de cómo se habían formado pero me engañcho la óptica celeste".

En su libro de 1704 Opticks, Sir Isaac Newton describió memorablemente el momento en el que proyectó una luz blanca a través de un prisma. Cuando la luz cruzaba el prisma lo hacía en un despliegue iridiscente de colores.

Este momento prístino de asombro, que ciertamente ya había ocurrido innumerables veces en la historia, pero no había sido del todo comprendido, es lo que evemos en cierta forma esta imagen (arriba) de una tormenta eléctrica en París. El rayo que se bifurca descompone moléculas de plasma ionizando; las luces brillantes del espectro revelan la presencia de nitrógeno e hidrógenos en la atmósfera.

 

Muchos de los espectaculares efectos ópticos que vemos provienen de la distorsión de la luz; cuando ondas de luz se desvían o son reflejadas de una superficie pueden interferir entre sí. Cuando muchas longitudes de onda interactúan, a veces ocurren fenómenos extraños como el de esta carne brillante.

En esta imagen de carne de ternera, el corte hace que los músculos de la carne resalten de forma escalonada y la luz  que se difracta de la superficie interfiere entre sí creando una serie de colores prismáticos.

¿Se te antoja, un poco de pálida carne arcoiris?

Esta imagen captada por el profesor de escuela primaria John Flyte muestra un círculo paraselénico, el cual se forma cuando la luz de la luna se refleja en cristales de hielo suspendidos en la atmósfera. El también conocido halo lunar puede extenderse grandes distancias en el cielo, formando una especie de aurora (o diadema) plateada.

La sublime serenidad del paraíso podría ser simbolizada por esta imagen de un arcoiris tropical tomada en Sentani, Papua, Indonesia. Un idilio resplandeciente, una sílfide psicodélica asomándose entre las palmeras.

Esta imagen también es el resultado del paso de una onda de luz a través de las pequeñas gotas de agua de una nube; cuando dos ondas interfieren se crean estos colores refulgentes.

Los anillos que se forman al extremo de las alas de algunas aeronaves se conocen como "glorias". Esto sucede cuando el sol brilla a través de una nube o de bruma y la luz rebota de las gotas individuales, que desde el punto de vista de un observador se magifican y de distorsionan creando lo que se conoce como un "espectro roto".

Esta imagen, tomada en Estrasburgo, Francia, muestra un cúmulo de nubes enmarcando un increíble arcoiris con siete otros arcoiris más ópacos franjeándolo por debajo.

Este efecto poco común es conocido como arcoiris supernumerario y sucede cuando las gotas de lluvia que generan el arcoiris son particularmente uniformes.

Algunos letreros urbanos están hechos de pequeños prismas o lente que reflejan luz directamente al conductor de un automóvil.  Esto, además de ser útil, genera en ocasiones un inesperado espectáculo, comparable con el que solían suministrar los CDs caseros desperdigados en la calle.

Cuando el agua se congela en la alta atmósfera a veces se generan pequeños cristales de seis lados. Si un observador pasa a través del mismo  plano en el que estos cristales caen cerca del amanecer o del atardecer, en esta alineación, el cristal puede actuar como un pequeño lente reflejando la luz del Sol hacia nuestro punto de vista creando este fenómeno en el que se reproduce el sol en miniatura, llamado parhelia, o sundogs (perros de sol).

La imagen aquí expuesta fue tomada en Estolcolmo y el sol está acompañado con sus dos canes centinelas a un lado y un halo de 22 grados y otro – más raro aún- de 46 grados, también creados por la refracción de los cristales de la atmósfera, coronando al astro en su proceso de renacimiento invernal.

[Wired]

[Top Ten imágenes de arcoiris de fuego]