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Un vistazo a las mansiones de los narcotraficantes más acaudalados (FOTOS)

Buena Vida

Por: pijamasurf - 01/24/2012

El periódico The New York Times ofrece un recorrido inusual por las lujosas mansiones de algunos de los narcotráficantes mexicanos más conocidos: previsible ostentación de una riqueza —como tantas otras— ganada con sangre.

 

Fachada de la casa donde vivía Zhenli Ye Gon

El narcotráfico es, en esencia, un negocio. Uno cuyas cuantiosas ganancias —nacidas en buena medida de la prohibición que pesa sobre varias de las sustancias trasegadas— ha elevado a individuos antes desconocidos y pertenecientes a las clases más bajas de una sociedad estratificada según la capacidad económica, en personajes de notable aunque subrepticia influencia pública, que se cuelan a las listas de los más ricos del mundo y que abierta o secretamente tienen la admiración o la envidia de muchísimas personas que quisieran estar en su posición.

Por otro lado, sabemos también que estos nuevos magnates dan rienda suelta a sus fortunas casi siempre de manera ostentosa, lo mismo en su vestimenta que en sus pasatiempos o en las muchas casas que habitan.

Interiores

Recientemente el periódico New York Times publicó un reportaje sobre las mansiones de algunos narcotraficantes destacados, profusamente ilustrado con imágenes in situ de las residencias que estos personajes habitaban regularmente o que utilizaban como lugares de descanso.

Exterior de la casa de Eduardo Arellano Félix

Dentro

Destacan, claro, los lujosos acabados de algunas de estas casas —algunas verdaderos palacetes principescos—, pero quizá mucho más el trasfondo cultural que anima este regocijo personal en el exceso que permite el mucho dinero obtenido. Dice Damien Cave, autor del reportaje:

Para muchas personas aquí [en México], el crimen representa una meritocracia en un país de oligarquía y pobreza. Trabaja duro, haz lo que sea necesario y un jefe criminal te recompensará con dinero, autos y responsabilidad.

Lujoso departamento con vista panorámica en la Ciudad de México donde vivía un joven narco

 

Un Plymouth encontrado en la casa de un narcotraficante

En este sentido, resulta difícil condenar la desmesura de estos narcotraficantes. ¿Quién no viviría, percibiendo semejantes ingresos, en un exclusivo conjunto residencial, rodeado de comodidades y placeres? Si emplean o no con mal gusto su dinero, es una opinión subjetiva. Lo condenable, en todo caso, es el origen de dicha riqueza: la explotación, las muertes, la corrupción —no muy distinta, en este aspecto, al de muchas otras.

Interior de la casa donde fue arrestado José Jorge Balderas Garza, “El JJ"

[Dangerous Minds]

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La pantomima real: el príncipe Harry “derrota” a Usain Bolt en una carrera (VIDEO)

Buena Vida

Por: pijamasurf - 01/24/2012

¿En qué realidad viven los aristócratas? ¿Es la suya un cuento contado por un idiota en que todo es simulación y pantomima para diversión de Sus Majestades? El triunfo del príncipe Harry sobre Usain Bolt parece demostrarlo así.

Que la realidad no es una, indivisa y la misma para todos, queda demostrado en esta escenificación protagonizada por el así llamado “príncipe Harry” y el atleta Usain Bolt, quien tiene fama de ser el hombre más veloz de la Tierra al correr en 2009 los 100 metros planos en un tiempo de 9.58 segundos.

Como se ve en el video, el miembro de la familia real británica reta a Bolt a una carrera de 30 metros en Kingston, Jamaica, pero sirviéndose de un truco casi infantil, engaña al corredor haciéndole mirar a otro lado mientras el príncipe pega un brinco y a grandes y torpes trancos se enfila hacia la meta, tomando una ventaja de la que Bolt ni siquiera intenta recuperarse —bufonada que desata las risas y los aplausos de la escueta multitud que presenció el reto.

Más allá de exhibir la banalidad en que regularmente viven los aristócratas (sin mencionar el anacronismo que se siente aplicar esa palabra a una realidad actual), quizá valga la pena señalar cómo los grupos privilegiados viven en un mundo especial en donde mucho de lo que tienen en torno suyo es utilería y simulación, "un cuento contado por un idiota", una pantomima preparada por los cortesanos, como en la segunda parte del Quijote, para diversión de Sus Majestades —escenificación que lleva siglos montándose sin que revoluciones ni reclamos de ningún tipo lo impidan.

[Telegraph]