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Esperma de salmón, la nueva materia prima para unidades ópticas de almacenamiento

Ciencia

Por: pijamasurf - 01/16/2012

El esperma de salmón podría convertirse pronto en la nueva materia prima para fabricar unidades ópticas de almacenamiento, mucho más abundante y de rápida reproducción que el silicio que se usa actualmente.

Una investigación realizada conjuntamente por científicos de la Universidad Nacional Tsing Hua de Taiwan y el Instituto Karlsruhe de Tecnología, de Alemania, podría dar como resultado que el esperma de salmón se convierta en la nueva materia prima para las unidades computacionales de almacenamiento.

Los investigadores recurrieron a estas células para la fuente de su ADN porque son abundantes y se reproducen rápido, con lo cual su costo sería mucho menor en comparación con el silicio que se usa actualmente.

Combinando el esperma con un poco de plata, cubriendo esto con un par de electrodos y arrojando sobre el conjunto luz ultravioleta, el equipo construyó una memoria WORM, siglas, en inglés, de "write-once-read-many-times”, “escribe una vez, lee muchas”. 

[Gizmodo]

¿Cuál era el código de programación natural antes del ARN y el ADN?

Ciencia

Por: pijamasurf - 01/16/2012

Ni el ARN ni el ADN existieron siempre; entonces, ¿cuál era el viejo código con que se programaba la vida?

El ADN es el código de programación de todo ser vivo y el ARN una especie de orquestador molecular que dirige la expresión de genes y la creación de proteínas. Así ha sido durante millones y millones de años. Pero no desde el inicio.

Esta compleja y recóndita estructura literal que da forma y sentido a la vida está hecha principalmente de fosfatos y glúcidos, químicos necesarios para mantener unida la cadena de nucleótidos en una única y gigante molécula de ADN o ARN. Sin embargo, dichas sustancias, especialmente las pentosas (monosacáridos), son posibles únicamente en un mundo con condiciones especiales, uno que ya esté lleno de glúcidos como este.

De acuerdo con John Chaput, investigador de la Universidad de Arizona que ha realizado estudios al respecto, el candidato más idóneo para suplir esta carencia pudo ser una molécula conocida ahora como “ácido threosonucleico” (threose nucleic acid) o ATN que, a diferencia del desoxirribonucleico (ADN) o del ribonucleico (ARN), es un sacárido tetroso que tiene únicamente cuatro átomos de carbono en su estructura, un número mucho más sencillo de formarse y manejarse en una combinación de fragmentos pares de carbono.

Asimismo, parecer ser que esta molécula vital primigenia pudo formarse luego de secuencias azarosas propias de un proceso darwiniano de evolución, el mismo que daría lugar a sus sucesores. Sin embargo, ya en esta primera versión del código es posible encontrar el rasgo fundamental y más importante de la molécula: su capacidad para unirse químicamente con el ADN y el ARN y seguir funcionando como una fuente genética de información.

 Y es justamente esta propiedad la que sugiere que el ATN fue en las primeras etapas de nuestro planeta una especie de proveedor de material genético para las primeras formas de vida terrestres, un punto de transición entre las formas vitales más elementales y su sucesor notablemente más complejo, el ARN.

El ATN como un primer chispazo en la cadena de la vida, simple quizá, pero sin el cual hubiera sido imposible el surgimiento de los organismos sumamente elaborados que hoy conocemos.

[io9]