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Adicción al Internet: similar al alcoholismo y la ludopatía

Salud

Por: pijamasurf - 01/12/2012

De acuerdo con un estudio reciente, el cerebro experimenta la adicción al Internet de manera similar a la dependencia a sustancias como el alcohol o comportamientos como el juego.

De acuerdo con un estudio llevado a cabo por investigadores de la Academia China de Ciencias, el cerebro de una persona adicta a Internet se comporta químicamente de manera similar a quienes sufren una dependencia por el alcohol, ciertas drogas e incluso el juego.

La investigación consistió en escanear los cerebros de 25 hombres y mujeres de entre 14 y 21 años a quienes se les diagnosticó un padecimiento de reciente cuño denominado “Trastorno de Adicción a Internet”, para saber en qué se distinguían del cerebro de personas adictas y no adictas.

Según los científicos, dicha diferencia estriba en la zona del cerebro ligada al procesamiento emocional, habilidades ejecutivas de pensamiento y funcionamiento cognitivo. En los adictos a Internet, esta parte del cerebro presentó conexiones anormales entre las fibras nerviosas, un fenómeno también observado en personas con alcoholismo y otros trastornos de impulsividad.

“Finalmente confirmamos lo que los médicos sospechaban desde hace algún tiempo, que las anormalidades de materia blanca en el córtex orbito-frontal y otras áreas realmente significativas del cerebro se presentan no solo en las adicciones con sustancias involucradas, sino también en el caso de comportamientos como la adicción a Internet”, opinó al respecto Henrietta Bowden-Jones, profesora en el Colegio Imperial de Londres.

[Huffington Post]

La timidez es ya, oficialmente, una enfermedad mental

Salud

Por: pijamasurf - 01/12/2012

La nueva edición del tristemente célebre DSM —ese manual para inquisidores— hace de comportamientos como la timidez y la excentricidad síntomas dignos de atención psiquiátrica; pero si todos estamos locos, ¿quién necesita a estos médicos de la mente?

El DSM tiene fama de ser una especie de manual para inquisidores de las enfermedades mentales, una lista, las más de las veces polémica, que intenta agotar todos los signos que hacen de una persona candidata a la atención médica y la institucionalización.

Asimismo, con cada edición pareciera que los encargados de su redacción tienen la consigna de etiquetar a la humanidad entera, sujeto por sujeto, con algún trastorno mental, haciendo de condiciones y características inocentes e innegablemente humanas, signos casi demoníacos de un padecimiento imposible de pasar por alto.

Así, en la más reciente versión del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, el DSM-5, que se publicará en mayo de 2013, está previsto que se incluyan como “problemas” comportamientos como la timidez, la aflicción o la excentricidad. Por otro lado el manual habla también de un “trastorno de oposición desafiante” para los niños que desobedecen y reduce a una depresión patológica la reacción humanamente previsible de alguien que ha sufrido la pérdida de un ser querido.

Ahora bien, si ya esto es alarmante desde cierta perspectiva no especializada, incluso psiquiatras reconocidos y experimentados ven con recelo la negligente ambición del DSM. Allen Frances, profesor emérito en la Universidad Duke, dice por ejemplo que esta nueva edición del DSM “amplía radical y temerariamente los límites de la psiquiatría”.

Por otro lado, otros campos como la criminología y el ámbito de lo judicial podrían verse transformados si delitos como la violación y el abuso sexual se amparan en la terminogía “trastorno parafílico coercitivo” que el DSM propone.

Sin embargo, también es cierto que, visto con malicia, esta desmesura de los psiquiatras puede volverse en su contra y socavar tanto su disciplina como su cuestionable autoridad basada en este conocimiento, pues si todos sufrimos algún tipo de trastorno mental, ese “todos” incluye también a los médicos de la mente supuestamente capacitados para curarnos —lo que sea que eso signifique.

[Yahoo]