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Se anuncia oficialmente la extinción del rinoceronte negro occidental

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 11/11/2011

En otro deplorable caso de atentado contra la biodiversidad del planeta, hace unos días se declaró oficialmente la extinción del rinoceronte negro occidental (Diceros bicornis longipes) por parte de la Asociación Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

En otro deplorable caso de atentado contra la biodiversidad del planeta, hace unos días se declaró oficialmente la extinción del rinoceronte negro occidental (Diceros bicornis longipes) por parte de la Asociación Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés). Una especie más que ya solo será posible conocer por registros externos y, lo que es peor, una especie más cuya pérdida desequilibra irremediablemente y no por causas naturales el ecosistema al que pertenecía.

Esta especie de rinoceronte solía habitar en Camerún, donde se le depredó hasta su desaparición sobre todo por cazadores furtivos.

“[El rinoceronte negro occidental] tuvo la mala fortuna de concurrir en lugares donde simplemente no fuimos capaces de brindarle la seguridad necesaria”, dijo Simon Stuart, director de la Comisión para la Sobrevivencia de las Especies de la IUCN.

“Tendrías que imaginar un animal caminando por ahí con un cuerno de oro: eso es lo que ves, ese es su valor y esa es la razón por la cual necesitas una increíble alta seguridad”, agregó Stuart.

Sin embargo, sería injusto responsabilizar a IUCN por la extinción de este rinoceronte. Tampoco la totalidad del género humano está involucrada en esta catástrofe. En realidad los responsables podrían ser fácilmente señalados y ubicados pero, tristemente, ninguna sanción que se les imponga podría reparar esta pérdida.

[io9]

¿Fue la maldición de Tutankamón un rito satánico de Aleister Crowley?

Arte

Por: pijamasurf - 11/11/2011

Detrás de las misteriosas muertes ligadas a la apertura de la tumba de Tutankamón ocurridas en la década de 1920 en Londres, podría encontrarse la venganza intelectual de “la Gran Bestia”.

Uno de los hitos arqueológicos más fascinantes del siglo XX fue la apertura de la tumba de Tutankamón en 1922 por parte de un grupo de egiptólogos ingleses comandados por Howard Carter. Y más allá del atractivo simbolismo por la fastuosidad funeraria que rodeaba al joven faraón, el hecho quedó impreso en la imaginaria colectiva por las misteriosas muertes sobrevenidas pocos después del descubrimiento en todos los involucrados. Se habló entonces de la llamada “maldición de Tutankamón”, según la cual todos los que hubieran violado el reposo último del faraón morirían de una muerte terrible.

Y aunque para explicar estos decesos se invocaron hongos, mosquitos y otras causas más o menos racionales y científicas, ahora un investigador inglés propone que las muertes de Carter, Lord Carnarvon y otros, podrían considerarse más bien asesinatos, cuyo autor sería nada menos que “la Gran Bestia”, Aleister Crowley.

De acuerdo con Mark Beynon, al menos seis de estas muertes asociadas a la maldición de los faraones (las ocurridas en Londres) habrían formado parte de un ritual satánico presidido por Crowley, a quien Beynon señala —luego de indagar en sus diarios, sus libros y los informes de investigación de las muertes— como el autor intelectual de estas: Crowley como un imitador obsesionado con la figura y la labor de Jack el Destripador.

Beyno asegura que los motivos de este que para algunos fue el último gran mago estarían relacionados con la mitología personal y la filosofía que Crowley elaboró tomando varios elementos de la antigua religión egipcia. Dado que se creía a sí mismo el profeta de una nueva era de libertad personal (dominada por Horus, el dios-halcón del panteón egipcio), Crowley probablemente consideró el proyecto arqueológico de Carter como un sacrilegio y buscó venganza, afirma Beyno.

El libro donde expone esto se titula London's Curse: Murder, Black Magic and Tutankhamun in the 1920s West End, y fue publicado esta semana por The History Press.

[Telegraph]