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Finalmente se publica la exégesis última de Philip K. Dick

Arte

Por: pijamasurf - 11/09/2011

Se publica por fin, bajo el cuidado editorial de Pamela Jackson y Jonathan Lethem, el diario psiconáutico de Philip K. Dick, una vasta compilación de apuntes en los que intentó descifrar los episodios visionarios que tuvo a lo largo de su vida y que al mismo tiempo lo confundieron y lo fascinaron.

Philip K. Dick ha pasado en los últimos años de ser un escritor marginal, orillado a una supuesta clase inferior de la literatura, un autor de culto que solo unos cuantos leían fervorosa y quizá secretamente por miedo a la crítica despiadada de los connaisseurs, a convertirse en parte del canon literario más estricto. Solo por mencionar un ejemplo de esto, recordemos que Philip K. Dick es el único autor de ciencia ficción presente desde 2007 en las colecciones de la prestigiosa Library of America, que reúne en su catálogo lo más selecto de la literatura estadounidense.

Ahora el corpus de su obra se enriquece con la publicación de una especie de diario psiconáutico en el que Dick registró miles de notas especulativas en torno a un suceso decisivo (el cual también es la base de su obra maestra VALIS) que, luego de ocurrido, marcó un hito en su existencia, algo ante lo cual se mostró a un tiempo fascinado y confundido, tanto que pasó el resto de su vida intentando comprenderlo por medio de todos los recursos posibles: The Exegesis of Philip K. Dick.

Jonathan Lethem, escritor él mismo y editor del tomo con el que Philip K. Dick figura en la LOA, describe así la obra en cuya edición también contribuyó:

Noche tras noche [Philip K. Dick] compiló estas especulaciones, todas ellas apuntando a un puñado de episodios visionarios que tuvo y que parecían necesitar una interpretación. Así que lo que sabemos es que el suyo fue un intento por entender algo que sintió que ocurrió en su vida, algo que tenía las dimensiones de una transformación intelectual, visionaria, mística, pero también emocional. Sentía que su vida estaba divida en dos partes, un antes y un después de que estas revelaciones ocurrieran: quería entender qué había pasado. Y Exégesis trata sobre todo eso: es un registro de esa exploración, un tipo de incursión intelectual a través de un territorio desconocido.

Una rara avis de la literatura, estos apuntes de Philip K. Dick se apartan de la forma habitual de los diarios o los cuadernos de corte confesional: se ajustan, paradójicamente, a esa aparente falta de límites imaginativos y creativos que caracteriza su obra. Aquí un breve fragmento como muestra:

Mis libros son falsificaciones. Nadie los escribió. La maldita máquina de escribir lo hizo, es una máquina de escribir mágica. O como John Denver dice de sus canciones: las obtuve del aire. Como sus canciones, aquellos —mis libros— ya estaban ahí. Lo que sea que eso signifique.

El elemento más ominoso de mis libros con el que me encuentro en mi vida real es este. En una de mis novelas, Ubik, ciertas anomalías presentes prueban a los personajes que su entorno no es real. Esas mismas anomalías se me presentan ahora a mí. Por la lógica de mis propias novelas debería concluir que mi o tal vez incluso nuestro entorno colectivo es solamente un pseudo-ambiente. 

Lee aquí un fragmento de Exegesis (en inglés).

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Una muestra del trabajo de Escher en el Museo Nacional de Arte (MUNAL) de México

Arte

Por: pijamasurf - 11/09/2011

Se inaugura en el Museo Nacional de Arte de México la exposición "Escher y sus contemporáneos", con obras del inconfundible artista holandés y de otros amigos suyos que también nutrieron su talento; la muestra se exhibe hasta el 04 de marzo próximo.

Drawing Hands, 1948

Este jueves 24 de noviembre se inauguró en el Museo Nacional de Arte de la Ciudad de México la exposición temporal Escher y sus contemporáneos, con piezas pertenecientes a la colección del Rijksmuseum de Ámsterdam.

La última vez que el trabajo de Escher se presentó en el país fue en 1994, en una muestra acogida por el Museo Franz Mayer. Así, más de 15 años después el público mexicano podrá volver a admirar la obra de este artista inconfundible que, con los años, ha ganado en celebridad y popularidad más que merecidas.

Still Life with Spherical Mirror, 1934 

Pero más allá de que sea un artista muy conocido o no o de las posibles valoraciones de los especialistas sobre su obra, sin duda hay una zona en que el genio de Escher está más allá de toda discusión: esa habilidad suya de saber y poder conjugar a la perfección las nociones de límite y de infinito, ejemplificando de una manera inmejorable cómo la autorreferencia —de evidentes límites precisos— da lugar a una impresión de infinitud, de ciclo que no se acaba aunque o porque pase siempre por los mismos puntos. En los trabajos de Escher el infinito existe, pero tiene límites.

House of Stairs, 1951 

Además, Escher y sus contemporáneos tiene la virtud de que junto con la obra del artista holandés el curador presenta la de otros maestros y amigos suyos que de alguna manera influyeron en la singularización de su talento. Esto es importante porque casi siempre se considera a Escher como un portento sin antecedentes ni precedentes. Sin embargo, si podemos saber un poco más sobre el contexto artístico y técnico en el que Escher se desarrolló, es muy probable que tengamos una mejor perspectiva de su obra.

Gerrit Willem Dijsselhof, Pike and Perch in an Aquarium, ca. 1920

La exposición Escher y sus contemporáneos se exhibe a partir de este 25 de noviembre y hasta el 04 de marzo de 2012 en el Museo Nacional de Arte, situado en la calle de Tacuba, número 8, en el Centro Histórico —y parece bastante previsible que rompa algunos de los récords de asistencia del MUNAL.