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El fundamento de la psiconáutica

Aunque en la filosofía occidental el conocimiento es indisociable del observador individual, existe una corriente secreta, la psiconáutica, que explora lo real desde diversos estados de conciencia: porque la verdad no puede ser percibida y comprendida desde un único punto de vista.

Por: Christian Bronstein - 18/11/2011 a las 12:11:40

Si un árbol cae en medio del bosque y no hay nadie ahí para escucharlo, ¿hace ruido?

A partir de Aristóteles, y posteriormente y más profundamente a partir de Descartes, la filosofía y la ciencia occidental se han sustentado en la idea de que el sujeto, tal como es, está en condiciones de obtener el conocimiento total y verdadero de la realidad a partir de lo que es capaz de percibir y analizar, sin necesidad de que se deba operar en su percepción o en su consciencia transformación alguna. Es decir, independientemente de las condiciones formales y las reglas del método que se deban respetar, la verdad en su totalidad, para el pensamiento occidental, se presenta llana y naturalmente a la percepción y a la mente analítica del investigador (incluidos los instrumentos empleados por el investigador para expandir el alcance de sus cinco sentidos) sin comprometerlo a este en su propio ser, en la estructura de su propia consciencia, la cual ya se considera adecuada y plena para tener acceso a la verdad.

Esto ha sido el modo natural de concebir el conocimiento para la cultura occidental, al menos hasta el surgimiento de los distintas formas de relativismo posmoderno, desde la epistemología hasta la teoría lingüística, en las que todo lo que era denominado “verdad” para la modernidad comenzó a perder valor ontológico o sentido en sí mismo. Hoy en día, parecen decirnos tantos discursos posmodernos, no existe algo como la verdad, solo construcciones subjetivas del sujeto sobre una realidad que le es en sí y naturalmente inaccesible.

Sin embargo, como señaló agudamente el filosofo e historiador de las ideas Michel Foucault en una de sus obras fundamentales, La Hermenéutica del Sujeto, durante todo el extenso período que llamamos Antigüedad y la historia anterior a este, las cuestiones filosóficas del “qué es la verdad” y “cómo tener acceso a la verdad”, así como las prácticas especificas (muchas y muy diversas) de transformación de la consciencia del sujeto para tener acceso a la verdad, nunca se separaron. No estaban separadas para los llamados “chamanes” de las sociedades prehistóricas, no lo estaban para la extensa historia de la filosofía Oriental, ni lo estaban para los filósofos presocráticos, ni tampoco para Sócrates y Platón. Todas las filosofías antiguas postulaban que la verdad total nunca se da al sujeto con pleno derecho sin operarse en su ser, en su punto de vista, una transformación profunda.

La palabra “psiconáuta” significa “navegante del alma (psique)” y, en términos amplios, refiere a la práctica consistente en experimentar y explorar lo real en y a través de diversos estados de consciencia. Este concepto recupera la idea antigua de que la verdad (es decir, la realidad objetiva y completa) no puede ser percibida y comprendida por el sujeto desde un único punto de vista. Desde una perspectiva no-dualista, la división moderna entre “realidad objetiva” e “interpretación subjetiva” carece de sentido, ya que no es posible hablar de puntos de vista ontológicamente objetivos y subjetivos sobre la realidad sin separar ilusoriamente al sujeto de la totalidad de lo real de la cual forma parte. Holísticamente hablando, no hay realidades objetivas y experiencias subjetivas de lo real, nuestra percepción es nuestra realidad y todo lo que podemos experimentar es realidad, es una parte efectiva de lo real. De todo lo que podemos hablar es de puntos de vista más amplios o integrales y puntos de vista más parciales o falsos respecto de la totalidad de lo real.

En su modelo neurológico de la consciencia, el reconocido psicólogo, filosofo y psiconauta Timothy Leary  planteó que nuestra consciencia posee al menos ocho circuitos cerebrales distintos desde los que puede experimentar la realidad: el circuito de bio-supervivencia, el circuito emocional-territorial, el circuito semántico, el circuito socio-sexual, el circuito neurosomático holístico, el circuito neurogénetico colectivo, el circuito de meta-programación y el circuito cuántico no-local,  y cada uno de estos circuitos funciona como un “túnel de realidad” distinto para nuestra experiencia perceptiva de lo real, nos da acceso a un aspecto diferente de lo real. En términos generales, nuestra cultura, según Leary, ha avanzado masivamente hasta los primeros cuatro circuitos, quedando un enorme “potencial de realidad” no actualizado. Toda la “verdad” de nuestra cultura se ha constituido fundamentalmente sobre esos primeros cuatro circuitos, dando especial preponderancia al semántico para experimentar y formarse una visión de la realidad.

Pero en términos más amplios, el concepto de “túnel de realidad” refiere a la estructura mental habitual desde la que nuestra percepción funciona. Una estructura formada, primero por nuestro determinismo genéticos y luego, y muy profundamente, por nuestros condicionamientos familiares, sociales y personales, nuestros paradigmas filosóficos y nuestras ideas sobre nosotros mismos y los otros. Nuestro túnel de realidad habitual es la estructura perceptiva de nuestro yo, el centro alrededor de cual este gravita y se define. Al abarcar solo la parte de lo real que entra justamente dentro sus propios límites, nuestro túnel de realidad nos da siempre una visión parcial de lo real, y siempre hay más realidad fuera de nuestros limitados puntos de vista. La búsqueda psiconáutica, para Leary, implica ir más allá de los límites de nuestros túneles de realidad para abrirnos a una experiencia cada vez más amplia e integral de lo real. Siguiendo este enfoque, denominamos “psiconáutica” a la búsqueda, la práctica y la experiencia por las cuales el sujeto efectúa en si mismo las transformaciones necesarias para ampliar su túnel de realidad, es decir, su experiencia y conocimiento de lo real.

En estos términos, el archiconocido (y casi nunca comprendido) koan zen “si un árbol cae en medio del bosque y no hay nadie ahí para escucharlo: ¿hace ruido?” adquiere su pleno sentido. La respuesta a esta profunda paradoja metafísica, agresivamente molesta para el dualismo de la mente occidental es NO, el árbol no hace ruido. No puede hacerlo, ya que no hay escuchador (sea hombre, bestia u otra entidad) que “realice” ese aspecto de la realidad. Esto trata sobre todo el problema del observador y lo observado, y como el observador es en realidad un co-creador de la realidad, ya que, de hecho, todo observador no es otra cosa que un punto de vista cósmico, un aspecto del universo contemplándose (realizándose) a si mismo. Esto es exactamente lo que Niels Bohr estaba diciendo con la famosa “interpretación de Copenhague” de la física cuántica que tanto exasperó a Einstein y al resto de los físicos aún apegados a los fundamentos dualistas de la vieja escuela aristotélica (el llamado “paradigma de la representación”).

En este sentido, el brillante filosofo holístico Ken Wilber, refiriéndose a la evolución creciente de los puntos de vista cósmicos nos dice: “En la época en que la evolución alcanza el neocórtex (el complejo cerebro trino, con sus correlatos internos, las imágenes, los símbolos y los conceptos), su espacio fundamental se ha articulado en sofisticadas estructuras cognitivas. Estas visiones del mundo incorporan los componentes fundamentales de los espacios del mundo anteriores -como la irritabilidad celular, los instintos reptilianos y las emociones de los paleomamíferos- pero les agregan nuevos componentes que articulan y desarrollan nuevas visiones del mundo. Recordemos que, en cada uno de esos estadios, el Kosmos parece diferente porque, de hecho, es diferente y que, en cada uno de los estadios, el Kosmos se ve a sí mismo con nuevos ojos y se abre a nuevos mundos anteriormente inexistentes.” (Breve Historia de Todas las Cosas).

Todas las culturas antiguas han cultivado y desarrollado técnicas de transformación de la percepción con este mismo fin, desde el uso de alucinógenos en el chamanismo primitivo y en los cultos de misterios paganos hasta las disciplinas contemplativas del yoga, el sufismo, la askesis griega pre-aristotélica o el budismo zen. Como hijos de una cultura luminosa que en su soberbia se ha auto-restringido a experimentar y comprender la realidad dentro del marco de su único y limitado punto de vista, y como herederos bastardos de antiguas y valiosas tradiciones espirituales a las que la ciencia y las religiones de letra muerta nos han enseñado a menospreciar e ignorar, acaso se encuentra hoy en nosotros la posibilidad de recuperar, de forma responsable e inteligente, estas puertas de acceso a las vastas realidades que, en nuestra miopía, hemos sido educados para considerar inexistentes.

Lectura recomendada:

Robert Anton Wilson, Prometeo ascendiendo (disponible en este enlace).


Comentarios

  1. Observador dice:

    Y pudiera ser entonces que todos necesitemos de todos para crear una realidad, el menos en ciertos puntos dimensionales de la existencia… La idea puede ser molesta pero lógica en un desarrollo escalonado del espíritu y quizá hasta de la materia… en fin… excelente texto.

    • Christian Bronstein dice:

      Totalmente, coincido con esta idea. De hecho, si nos liberamos aunque sea un poco del ego, creo que puede ser muy liberadora. Muchas gracias, Observador!

      • Luciano Andrade dice:

        Observador, concuerdo en plenitud con lo afirmado anteriormente. El ego es el gran enemigo limitante/condicionante que acecha constantemente a la mayoria de la poblacion. En adicion a las falsas creencias con las cuales se alimenta desde el nacimiento a las personas, nos encontramos en un presente bastante “inestable”.
        Alguna recomendacion para un joven viajero?

  2. federico dice:

    Creo que la frase zen es un desproposito. Como saber que un arbol cae si nadie esta ahi? carece de sentido. Creo que en la semiotica, encontraras mas respuestas acerca del observador y lo observado. De como el signo desborda al objeto.

  3. Humito dice:

    No entiendo porque dices que a partir de Descartes al filosofía creía que se podía llegar a la verdad por medio de los cinco sentidos, empirismo,si precisamente Descartes era eso lo que más criticaba poniendo en duda los sentidos y proponía un racionalismo exacerbado.

    • Christian Bronstein dice:

      En realidad Descartes se toma como ejemplo y momento paradigmático del punto en el que el pensamiento occidental constituye el conocimiento de la verdad como un proceso que no implica transformación en el sujeto. La capacidad racional natural (divina) del sujeto constituirá el punto de vista puro y absoluto desde el que este puede alcanzar la verdad. Será el desarrollo de la ciencia lo que llevará esta perspectiva filosofica al terreno empirico, pretendiendo haber dejado de la lado la filosofía. En función de simplificación de estos procesos historicos, de Aristoteles a la posmodernidad(dadas las límitaciones inherentes a un artículo de internet y el hecho de que era la intención abordar varios otros temas), opté por condensar la cuestión de una manera comprensiblemente sencilla y tratando de ser relativamente claro. Para complejizar este tema, de todas formas, recomiendo consultar la excelente obra de Foucault citada en el artículo: “La Hermenéutica del Sujeto”, en donde se trata puntualmente el desarollo de lo que vos planteas.
      Saludos!

  4. Lamat Lumiere dice:

    muy buen artículo ensayo lo que sea

  5. Mr Mojo Risin dice:

    Voy arrojar un poco de luz al artículo con respecto a los koans y también con la problemática que tiene la mente con respecto a la realidad… en primer lugar la traducción es incorrecta, el verdadero koan es “¿Cuál es el sonido de un árbol que cae en un bosque solitario?” es evidente que el primero tiene una connotación intelectual, pero nada mas alejado que esto ya que los koans no deben entenderse como preguntas racionales ni metafísicas, no es un acertijo, si no que son “herramientas” que han sido ideadas por maestros iluminados para que sus discípulos puedan entrar en estado estado meditativo rápidamente a través del shock mental que produce el enunciado, también sirve para comprobar el nivel de conciencia y en su defecto si se produjo el despertar en el alumno, ya que después de todo no son preguntas sin sentido, aunque pueden responderse desde lo intelectual a través del pensamiento solo es una ilusión que esconde la verdadera repuesta: esta es una sola y es igual para cualquier koan y que proviene desde la comprensión en el silencio; en la iluminación se puede observar claramente que la conciencia es independiente al pensamiento, a la mente, a la materia y a los sentidos, entonces cualquier discurso lógico-racional con respecto a esto carece de total sentido, dicho de otro modo, es la misma mente la que crea el problema al tratar de racionalizar la realidad a través del ego que quiere sentirse separado.

    • Christian Bronstein dice:

      Hola Mr Mojo Risin, gracias por tu aporte. Como le respondía a FreeSpirit (y como vos mismo sugerís) creo que si bien el koan busca llevar la consciencia a un estado supra-discursivo y que la experiencia del satori no se puede circunscribir dentro del lenguaje, si hay un sentido filósofico concreto en los koans que puede comprenderse intelectualmente sin haberlo experimentado. Y auque esta experiencia de comprensión intelectual/discursiva obviamente no suple la experiencia concreta a la que hace referencia sigue siendo enormemente valiosa dentro de los límites del túnel de realidad semántico-lógico, un túnel de realidad que forma parte integrante de lo real y que cumple una función fundamental para la evolución de la consciencia. E incluso esta comprensión intelectual-discursiva puede ser una llave de acceso fundamental para la consciencia para la búsqueda de túneles de realidad que esten más allá de (integren y trasciendan) el lenguaje.

      Saludos!

      • Mr Mojo Risin dice:

        Christian, esta claro que estamos de acuerdo en la cuestión del koan con respecto a su función pero estas dejando de lado el mensaje fundamental; en el ánimo filosófico (cualquier cosa acerca de lo que ignoremos puede filosofarse…) de los mismos son posteriores y necesarios en este mundo material-consumista pero hasta cierto punto, en el punto justo en que la mente tiene que detenerse ni mas ni menos, es el signo de la verdadera comprensión (que proviene de la conciencia, no de la mente), luego cualquier uso de razón al respecto es una pérdida de energía, es el signo de que no se a comprendido la cuestión, de que se tomando el camino incorrecto… No hay matices, se esta despierto o se esta dormido, podemos tener lindos sueños, incluso mas hermosos que la vigilia pero solo por que nos encanta estar dormidos. Pienso que tu error puede ser en creer que la conciencia puede evolucionar, esto es racionalizarla (engaño motivado por el ego) para que pueda entrar en el marco lógico de que todo lo que esta vivo tiende a evolucionar, pero esto simplemente es imposible, por que la conciencia no es un mecanismo y es independiente al espacio-tiempo. Solo puede expandirse, es mas bien como un agujero que nunca puede volver a cerrarse. En mi etapa de “psiconauta” pude experimentar por todos los medios posibles, y después de años de esfuerzos y búsquedas comprendí que la única barrera es uno mismo, y el propio experimentar. Mi mensaje para los buscadores de la verdad es muy simple ( y entiendo que paradójicamente extremadamente difícil de merecer entenderlo): la mente es la única barrera y el ego es el verdugo. Incluso hay un famoso koan que refleja esto y que dice “si te encuentras con buda, mátalo”; uno de los legados erróneos de la filosofía es la creencia de que sin mente no hay conciencia, o que esta es parte intrínseca de la mente, ahora el nuevo paradigma esta cambiando a favor de la verdad, y con la mecánica cuántica los científicos llegan a la conclusión de que no puede haber materia sin conciencia, como decían los místicos, hay una conciencia universal (de la que todos somos parte) y que da “forma y vida” al universo.

        Un saludo cordial

        • Christian Bronstein dice:

          Gracias por tu respuesta, Mr Mojo Rosin, me pareció muy interesante. Sobre lo que dices acerca del despertar estamos de acuerdo que no puede ser una experiencia gradual o discursiva, pero no era de eso lo que yo sugería cuando me referí a la evolución (crecimiento, expansión, o la métafora que prefieras) de la consciencia. Si hablamos de la CONSCIENCIA con mayúsculas (la experiencia del Espíritu, el Observador), eso podemos considerarlo la esencia inmutable, pero dentro de la manifestación hay grados en los que esa consciencia se realiza y experimenta. Creo que aunque podamos despertar al espíritu eso no significará que el camino de la evolución de la consciencia dentro de la manifestación se detenga, y aún habrá infinita cantidad de realidad que conocer, experimentar y aprender (parte de ese conocimiento involucra al circuito semantico). A eso iba con respecto a la evolución de la consciencia, de la que creo que el “despertar” que mencionas es una fase más dentro de su devenir infinito.
          Saludos!

  6. Manuela dice:

    Mi duda es, si los vegetales se consideran seres vivientes, como puede ser que el arbol no haga ruido al caerse?
    No haria ruido en el extremo caso de que un arbol este completamente solo, sin ningun ser vivo, incluidos insectos bajo tierra.
    Otra duda es, el mismo arbol no oyeria el ruido al caer? En el caso de que yo me caiga, yo podria oir mi mismo sonido al chocar contra el suelo.
    No estoy discutiendo o desintiendo sobre lo establecido, de hecho me interesa muchisimo, es solo que me surgieron esas dudas.

    • circuito socio-sexual dice:

      muy bien escrito…pero me dio por momentos de idea de que todo esta sumergido en un relativismo absoluto, definicion que me parece que se contradice asi misma y que molesta en mis planes de ser dios y creador de las cosas que me rodean(todos no podemos ser dioses) te felicito querido!!!!

      • Christian Bronstein dice:

        gracias, circuito socio-sexual! xd Personalmente no adhiero al relativismo absolutista (como vos decís, llevado al absolutismo y convertido en visión del mundo es una postura que se anula a si misma). Ken Wilber trabaja este tema de una manera brillante en Sexo, Ecología, Espiritualidad, desmontando las falacias del deconstructivismo.
        Sin embargo, que podamos evaluar con distintos parametros válidos distintos aspectos de la realidad no debería hacernos olvidar que esas evaluaciones siempre son provisorias, sujetas a ampliaciones y modificaciones estrcuturales profundas (en la medida que incorporamos nuevos datos y puntos de vista), lo que debería darnos una postura más humilde filosoficamente ante ciertas cuestiones de la existencia. Robert Anton Wilson habla de no sacar conclusiones absolutas sino de trabajar con “meta-creencias relativas”.
        Con respecto a tus planes de ser dios y creador de todas las cosas que te rodean, recorda que en gran medida tu túnel de realidad determina el mundo en que existis, o sea que modificarlo es modificar el mundo. Hablando desde el circuito meta-programación, Robert Anton Wilson dice que todos somos infalibles dentro de nuestro propio mundo. Pero en definitiva, quizas tu ego no sea ni pueda ser nunca el dios creador de todas las cosas, pero ¿quién dice que sos tu ego?
        Saludos! :)

    • Delvale dice:

      Exelente artículo!! y si creo que esa frace es una patada en la zona baja del pensamiento occidental, por eso nos cuesta tanto desentrañar su verdadero sentido, nuestro propio “túnel” nos limita en la percepción y el análisis de todo aquello que escapa a nuestra “comprobación fehaciente” y tanto la abstracción conceptual no se logra – me parece a mi – como algo mecánico si antes no nos hemos adentrado mayormente en nuestra apertura mental occidental.

    • Christian Bronstein dice:

      Hola Manuela! Desde una visión organisista holística todo puede considerarse un ser vivo, lo cual no implica que todos los seres vivos no experimenten lo real dentro de sus propios límites (ya sean fisiológicos o psicológicos). Por como yo lo entiendo el koan se refiere a la necesidad de un observador especifico para que pueda darse la existencia (es decir, la experiencia) de una observación especifica. El árbol, por su constitución biológica, no es capaz (al menos hasta donde sabemos) de captar sónidos (no tiene oído), asi que experiementa un túnel de realidad muy diferente en donde nuestra experiencia del “ruido” no puede tener lugar. En otras palabras, sin escuchador no hay escucha.
      Claro que, como vos decís, esta imagen idelizada del árbol callendose en el medio de bosque sin escuchadores en los alrrededores no es tan relevante en si misma como hecho en si sino como ejemplo ilustrativo de una concepción del universo que no puede inmaginarse como objetivo sin considerar al observador. Una imagen del universo en donde lo observado y el observador no solo no pueden separarse sino que son completamente interdependientes y dependen uno del otro para dar lugar a la “experiencia de realidad”. Es decir que, desde esta perspectiva, el universo no es una cosa objetiva fuera de nosotros sino que es la relación que surge entre cada túnel de realidad y lo que este percibe, es un universo participativo.
      Desde una perspectiva incluso más amplia todo lo percibido por el “túnel” puede comprenderse como simplemente el túnel en si mismo, lo que obliga filosóficamente a postular la existencia de una GRAN realidad total que implica el túnel de realidad más amplio (infinito? autocontenido?) que debe incluirlo todo.

  7. pseudonimo dice:

    me gusto mucho la nota!, la conclusion me recuerda mucho al capitulo del libro de Nieztche “-La Gaya Ciencia : El Loco”

    buena nota…aunke difiero del uso PROLONGADO de los psicoactivos, solo el uso de los mismo para buscar un resultado me parece coherente, despues viene el precio a pagar; la afinidad del cuerpo por estos..si nuestra intencion en realidad era en “busca de algo/resultado” podremos escapar de uno de los problemas mas grandes del cuerpo, la aferracion a algo…

    • Christian Bronstein dice:

      Muchas gracias, pseudonimo. Con respecto a los psicoactivos, creo que la intención del artículo no es fomentar o justificar necesariamente especificamente el uso de estos, sino revalorizar las experiencias psiconaúticas en general (de ahí las referencias a las técnicas espirituales/contemplativas tradicionales para expandir la consciencia). Personalmente considero que los psicoactivos son una herramienta más dentro de la busqueda psiconáutica que tiene sus beneficios y sus limitaciones intrinsecas, que puede ser muy útil pero tampoco es indispensable y que no debe ser utilizada de forma irresponsable, desinformada y o en contextos inadecuados en general. Uno de los aspectos negativos de los más eficaces psicodelicos, a mi entender, no es la dependencia física a estos (aunque la dependencia psciológica es una posibilidad concreta) sino el peligro de ir demasiado lejos demasiado rápido en una manera que para algunas estructuras mentales es dificil de integrar pasada la experiencia. El otro problema, a mi entender, es olvidar que el estado de consciencia conseguido por medio de una substancia, si bien puede ampliar muchisimo el túnel de realidad del estado de consciencia habitual de quien lo consume, este no deja de depender de la subtancia para alcanzar el estado expandido. Como menciona Jodorowsky citando a Gurdjieff, al referirse al uso de alucinogenos: tú estás en el sótano de un edificio y la droga te hace subir a la terraza de golpe. Estás en el garaje y te hace saltar cincuenta pisos. Ves todo el horizonte, toda la ciudad, y cuando vuelves, te das cuenta de que para llegar de nuevo arriba tienes que trepar todos los pisos tú solo, sin drogas.
      Ken Wilber dice algo muy similar al respecto cuando habla del centro de gravedad hacia el que se mueve la consciencia y como una persona puede experimentar un estado de consciencia expandida solo para despues volver + o – al centro de gravedad anterior. Las técnincas contemplativas buscan elevar la consciencia normal del experimentador hacia el estado de consciencia expandida de manera consciente y sostenida (la idea es que la consciencia se establesca en ese estado, no que solo lo experimente de forma pasajera), lo que es bastante diferente y también bastante más exigente.

  8. Leinoto. dice:

    quisiste decir, Holohibridisticamente, en lugar de Holisticamente, ya que lo holistico es una inclinación hacia lo subjetivismo racional. Osea sigue siendo el lado derecho de tal sinécdoque. Saludos.

  9. pierrot le fou dice:

    ¿alguien sabe quien es el fotografo autor de la primera imagen de este articulo?, gracias.

  10. NoQuiero dice:

    Si, pues produce una vibración de las partículas anormal en el medio. Sin embargo no es un sonido, pues eso depende de el ser lo oiga. Si no hay nadie para oirlo no se identifica como un sonido.

    • FreeSpirit dice:

      El ruido es un sonido percibido por un receptor, un sonido molesto. Que produzca o no vibraciones no es la pregunta, si no, si al caer hace ruido. Por tanto, no.

      Aunque la finalidad de un Koan no es la respuesta en si misma, sino el demostrar que la mente lógica todo no lo puede, y que tenemos mas herramientas aparte de ella.

      • rolando dice:

        como no va a hacer ruido? a ver, deja una camara de video o una grabadora ahi para ver si es verdad que no hace ruido?
        y perdoname pero el cuestionamiento dice si no hay NADIE, no si no hay NADA, cambiando esas palabras tal vez cambie la respuesta…

        • Christian Bronstein dice:

          La idea sugiere que hay una relación interdependiente entre observador y observado. Las ondas sonoras son producidas, pero el “ruido” como tal solo está disponible y se actualiza efectivamente cuando hay un sistema nervioso con nervios auditivos dentro del radio en donde esas ondas se producen. Dejar una cámara es una forma de registrar las ondas sonoras para escuharlas posteriormente.
          De todos modos, la cuestión puntual del árbol y el ruido es meramente un ejemplo ilustrativo acerca de la relación participativa e interdependiente entre el túnel de realidad y lo que entra dentro de sus límites, constituyendo su experiencia particular de realidad. Saludos.

      • Christian Bronstein dice:

        Totalmente de acuerdo, FreeSpirit.
        Con respecto a la función del koan como medio para llevar el pensamiento a un estado no discursivo, personalmente creo que es una verdad a medias, ya que hay cuestiones filosoficas existenciales vinculadas con los koans (en este caso, la relación indisoluble entre el observador y lo observado) que, a mi entender, intentan llevar la consciencia del estudiante al túnel de realidad desde el que estos se formulan.
        Saludos!



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