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Entre el meme y el fetiche: fotógrafa e ilustradora japonesas presentan una provocativa serie fotográfica que muestra niñas lamiendo manijas de puertas; su obra se viraliza en Japón y amenaza con desdoblarse alrededor del mundo.

doorknob shojo imagen de una joven de japon lamiendo la manija de una puerta

Un interesante desfile de arte memético comienza a popularizarse en la Red, sobretodo en Japón. Se trata de publicar fotografías de niñas (tu amiga, tu hermana, tu novia, tu misma) lamiendo la manija de una puerta. El origen de esta tendencia es ciertamente quimérico, ya que involucra una noche de copas, un tweet, una respuesta, y el inicio de una serie fotográfica que sería replicada por muchos.

"El ímpetu se origino con un tweet emborrachada. Tuitie que una serie fotográfica de una niña lamiendo la manija de una puerta sería un gran hit" afirma Ryuko Azuma, ilustradora famosa por sus dibujos vanguardistamente sexys. Fue entonces cuando Ai Ehara, una fotógrafa con entonces 21 años, respondió al tweet y así nació el proyecto "Doorknob Shojo" (la niña de la manija), un blog destinado a publicar decenas de imágenes de niñas lamiendo manijas de puertas. Y Azuma tuvo razón,  ya que las imágenes se viralizaron rápidamente y la serie fotográfica terminó por ser referida en la prensa, incluyendo un programa de televisión.

Las imágenes muestran a niñas arrodilladas frente a puertas con su boca o lengua tocando la manija. La carga sexual de la serie es bastante evidente ya que si bien la manija no es necesariamente un elemento fálico, lo cierto es que la postura que adoptan las niñas para llegar a su objetivo irradia una sumisa actitud –y recordemos que el sexo en muchos entornos responde exclusivamente a una relación de poder–.

Pero más allá de este halo sexual, tal vez lo más atractivo de la serie radica en dos puntos: el primero, la yuxtaposición o ambivalencia que presentan: una puerta no es necesariamente un objeto sexual, o al menos no en el cliche, y el lamer tampoco es un acto exclusivamente erótico ya que esta originalmente ligado al sentido el gusto. Pero curiosamente cuando se combinan estos dos emerge, casi inevitablemente, una proyección sexual. En cuanto al segundo punto se trata de una interpretación más orientada a la metafísica: la puerta es uno de los arquetipos más significativos,  es el pasó al más allá, es la transmutación, la esencia e la exploración, y el hecho de ver a una joven lamiendo precisamente el axis de la puerta, la manija, no deja de ser orgánicamente llamativo.   

Twitter del autor: @paradoxeparadis / Javier Barros del Villar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Goldman Sachs: el verdadero poder detrás de la Unión (y de la crisis) Europea

Por: pijamasurf - 11/19/2011

La reciente elección de Mario Monti como primer ministro italiano (además de otros líderes europeos) pone en evidencia al que quizá sea el verdadero poder detrás de las ilusorias soberanías nacionales: Goldman Sachs, el "calamar vampiro".

Europa atraviesa por una de las mayores crisis financieras de su historia y sin duda la más severa de las últimas décadas, situación que ha llevado a la renovación de algunos de los líderes económicos y políticos protagonistas de este problema.

Entre estos destacan las más recientes sustituciones de los primeros ministros de Grecia e Italia y del presidente del Banco Central Europeo, puestos que ahora ocupan Lucas Papademos, Mario Monti y Mario Draghi, respectivamente. Sin embargo, más allá de que su elección sea noticia por haberse dado en estos últimos días, lo más notable es que los tres tienen un pasado laboral común: todos trabajaron para el gigante financiero Goldman Sachs. Draghi fue vicepresidente para Europa de la firma entre 2002 y 2005, Monti es consejero internacional desde 2005 y Papademos operó cuando fue presidente del Banco Central Helénico (1994-2002) un fraude que terminó beneficiando a Goldman Sachs.

Asimismo, una parte de responsabilidad de la debacle griega le corresponde a Draghi, quien como encargado de “empresas y países soberanos” dentro de Goldman Sachs vendió los llamados “swap” al gobierno griego, productos financieros con los que la firma facilitó el préstamo de mil millones de euros al país sin que estos se consideraran dentro de su deuda pública. Aunque gracias a un seguro contratado, Goldman Sachs no perdió nada en la transacción y al final vendió los swap al Banco Nacional de Grecia.

Pero eso son apenas tres nombres en una lista de varios otros personajes no menos importantes de la escena económica europea actual que también, de una u otra forma, tienen o tuvieron algún tipo de relación con Goldman Sachs, corporación que ha sabido infiltrarse —no por azar— en las altas esferas de la política económica de los distintos países que integran la Union Europea y también de sus organismos financieros supranacionales, creando una delicada zona en la que sus intereses entran en conflicto con los que supuestamente deberían considerar primero los gobiernos elegidos por los ciudadanos. Al respecto Stephen Foley apunta:

Ese es el Proyecto Goldman Sachs. En pocas palabras, mantener a los gobiernos cerca. Todo negocio quiere promover sus intereses con los reguladores que pudieran obstaculizarlos y con los políticos que pudieran hacerles una rebaja en los impuestos, pero esto no es un mero esfuerzo de cabildeo. Goldman está ahí para proporcionar consejo a los gobiernos y proporcionar financiamiento, para enviar a su gente al servicio público y para tentar con trabajos lucrativos a la gente que sale del gobierno. El proyecto es crear un intercambio tan profundo entre personas e ideas y dinero que sea imposible distinguir la diferencia entre los intereses públicos y los intereses de Goldman Sachs.

Por si esto fuera poco Goldman Sachs, el banco que  el analista financiero Matt Taibbi llamara "un calamar vampiro asfixiando a la humanidad", ha logrado ocupar una posición de privilegio dentro de los gabinetes financieros de Estados Unidos, prácticamente dictando la política económica de este país y borrando las fronteras entre gobierno y corporaciones, algo que Benito Mussolini definiera como "fascismo".

Con información de The Independent y Le Monde