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Deslízate por el hiperespacio con esta animación del arte psicodélico de Adam Scott Miller

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 11/27/2011

Formidable animación de las pinturas psicodélicas de Adam Scott Miller (ASMocean) nos invita a un trance psiconáutico en un espejo líquido de visiones que se abre revelando los píxeles del diseño cósmico

 

Adam Scott Miller (ASMocean) es uno de los más destacados pintores psicodélicos de la nueva generación heredera de Alex Grey y Robert Venosa. En este video de 11:11 minutos se puede ver su obra condensada en un flujo visual que es, en su interacción con nuestras neuronas espejo, una sutancia psicoactiva en sí. Cintilante psicodelicatessen que avanza por el bosque de axones y dendritas, una nararativa "mítica y numinosa" que se coloca en la frontera liminal de la conciencia en donde brota el tercer ojo líquido de imágenes-reflejos de la totalidad implicada.

Un animación que se construye como una alucinación fractal, donde cada tejido y textura de pintura contiene un reducto interior, fuente mandálica y mandelbrótica de nuevas visiones psicodélicas (la mujer que en su mano tiene un ojo y en el ojo tiene un jaguar que en las manchas de su piel tiene una selva con una mujer soñando con el corazón del cielo...).

Explosiones de kundalini que llevan al hombre de meditar en el mar al cosmos --con estrellas chákricas-- elevándose como Shiva por los vórtices de la galaxia hacia la llama azul de Sirio.

Los infaltables paisajes holotrópicos de la ayahuasca, enramadas tribales de joyas, vientres caleidoscópicos de Gaia, serpientes genéticas pulsantes en el río de la muerte. O las dimensiones hiperespaciales del DMT,  donde la fisión del átomo es la explosión de luz fractal, el templo del crisántemo, el elfo pitagórico, Topus Uranus a través de túneles de realidad tranceleste, la vulva del código divino que se abre como el loto de los mil pétalos (sahasrara interdimensional). Y los ciberespacios de la Matrix, los secreensavers del demiurgo, el agua cristalina en la que se baña el Hacedor de Estrellas/Proyector de Hologramas. Siempre una insinuación o seducción a rasgar el velo de Maia, del mundo de las formas hacia la unidad prístina que subyace el mundo fenoménico. 

 [Sitio de Adam Scott Miller]

Chakras y sustancias: La investigadora mexicana. Karina Malpica, detecta los cambios en el campo energético humano al consumir sustancias psicoactivas

relación entre chakras drogas y el campo energético

Karina Malpica, creadora del proyecto Mind-Surf, se define a sí misma como investigadora de la conciencia. Especializada en temas como los sueños, el chamanismo, los animales de poder y las sustancias psicoactivas, actualmente desarrolla una innovadora investigación sobre el impacto y la relación que existen entre las diferentes drogas y el campo energético humano. 

Inspirada en los estudios de Barbara Brennan, Danna Cunningham y Andrew Ramer, ésta investigadora de nacionalidad mexicana propone que con los aparatos que existen actualmente para medir los cambios energéticos en el cuerpo humano es posible identificar la influencia que las sustancias psicoactivas tienen sobre los distintos chakras.

La evidencia sobre la existencia del campo energético humano, conocido también como aura, se ha hecho cada vez más concreta por medio de estudios científicos como los del Dr. Konstantin Korotkov, quien se ha especializado en técnicas avanzadas de fotografía con cámara Kirlian. Es importante aclarar que la llamada “aura” no es, como claman algunos creyentes del new age, una remanente energética del alma. En realidad es posible definirla, de una manera científica carente de dogmas y supersticiones, como una manifestación de la electricidad que se desprende de cualquier ser vivo y objeto que posea un campo electromagnético. 

 

 

Tomando en cuenta que el aura es una manifestación de la interacción total de los 7 chakras, entonces éstos no son en realidad más que los centros principales de energía que poseen los seres vivos, centros definidos por órganos vitales cuya constante labor está inmersa en una mayor actividad eléctrica, calorífica y bioenergética. La teoría de chakras induce que estos centros en nuestro cuerpo se relacionan directamente con el estado mental y espiritual de las personas, tomando en consideración que las variaciones de intensidad en los centros energéticos de cada sujeto pueden relacionarse con la priorización que se le da inconscientemente a cada centro y que termina moldeando el estado anímico, el bienestar físico e incluso definir las distintas personalidades.

Karina Malpica ha utilizado distintos aparatos para medir los efectos que las sustancias psicoactivas tienen sobre el campo energético, siendo los más representativos la cámara Kirlian y un aparato de diagnóstico bioenergético denominado AV o Visión Aura, cuyo software mide la temperatura corporal, la humedad, la imperancia (coeficiente de tensión y relajación de la piel), y otros factores que permiten visualizar de manera numérica las alteraciones que surgen al consumir cualquier sustancia. Este aparato ha sido utilizado por el Dr. Xavier Rosique en la medición del aura cromática de más de 7,000 personas, obteniendo resultados bastante convincentes.

Sin embargo sólo Malpica ha utilizado este aparato para medir los cambios energéticos antes, durante y después del consumo de sustancias psicoactivas, demostrando que existen múltiples cambios y alteraciones en los diferentes centros energéticos asociados a las diferentes sustancias consumidas. Una de las primeras cosas que salta a la vista es el hecho de que las drogas no parecen ser ni malas ni buenas, sino que dependen de la dosis y la circunstancia en que se tomen. Así, consumir el LSD puede ser perjudicial para algunos campos energéticos, bloqueando el paso de energía entre unos centros y otros, mientras que en algunos usuarios puede desbloquear la corriente energética e incentivar el correcto flujo de bioenergía.

Cada chakra tiene una función específica, y esa función puede acelerarse o ralentizarse ante el consumo de sustancias. El estudio muestra que la marihuana, por ejemplo, tiene la tendencia de aumentar la actividad de los chakras superiores, dedicados al pensamiento, a la percepción y a la creatividad, mientras que puede disminuir la actividad en los chakras inferiores, encargados del control de la voluntad, la sociabilidad y los sentimientos de pertenencia. Esto implica que a una persona que requiera aumentar la actividad en sus chakras superiores se le podría “recetar” el consumo de marihuana, mientras que en alguien con patrones crónicos de fatiga y apatía podría estar contraindicada.

Lo importante en estos estudios no es la épica proclamación de la existencia de los chakras, asunto que lleva discutiéndose por décadas y que no pensamos que valga la pena llevar al escéptico escenario de la comunidad científica, sino que esto representa un fuerte avance en el conocimiento sobre los distintos efectos que tienen las drogas sobre cada persona, permitiendo así abrir poco a poco un nuevo campo de estudio que podría dedicarse a realizar tratamientos efectivos por medio de sustancias psicoactivas, así como la posibilidad de investigar más a fondo el verdadero funcionamiento que los psicoactivos desempeñan sobre cada individuo, colaborando con la destrucción de los estigmas tan establecidos alrededor de las drogas y que nos han llevado a un ingenuo escenario de prohibicionismo bélico.

Las investigaciones completas de Karina Malpica no han sido publicadas aún, siendo ésta una entrevista exclusiva para Pijama Surf. Si te interesa el tema te recomendamos que surfees por la página de Mind-Surf, y nosotros te seguiremos manteniendo al tanto sobre las novedades en las investigaciones de este interesante y controversial tema.