*

X
Fotógrafo indio capta una magnifica imagen de un pavo real levantando vuelo, la cual trae recuerdos del ave fénix, el poderoso símbolo del renacimiento a través del fuego.

Esta extraordinaria imagen de un pavo real volando —abriendo las alas en una celeste crucifixión— ha circulado en Internet recordando a algunos la poética leyenda del ave fénix. La imagen fue tomada por un aficionado indio a la naturaleza, Kulashekara, y destaca por capturar en todo su esplendor el vuelo de un ave que comúnmente se observa anclada a la tierra, pero que durante el vuelo reluce con los colores del sol naciente en sus alas y las joyas relumbrantes de su cola.

El pavo real es históricamente el ave que más semejanzas tiene con el fénix; al igual que el fénix, para el cristianismo el pavo real simbolizó la resurección y la inmortalidad (y por lo tanto a Cristo). Los egipcios, probablemente por su similitud descriptiva con el fénix, consideraban al pavo real un ave sagrada. Por su belleza, es comprensible que el pavo real fuera el ave favorita de la suprema diosa griega Juno.

En China se dice que  la cabeza del Ave Fénix guarda semejanza con el cielo, los ojos al sol, la parte trasera a la luna, sus alas al viento, las patas a la tierra  y su cola a la distancia. 

Jorge Luis Borges, en su Libro de los Seres Imaginarios, dice del fénix:

«Los antiguos creyeron que, cumplido ese enorme ciclo astronómico, la historia universal se repetiría en todos sus detalles, por repetirse los influjos de los planetas; el Fénix vendría a ser un espejo o una imagen del universo. Para mayor analogía, los estoicos enseñaron que el universo muere en el fuego y renace del fuego y que el proceso no tendrá fin y no tuvo principio».

 

Biólogos marinos de La Paz, Baja California Sur, confirman el hallazgo de un tiburón arenero cíclope albino en el Mar de Cortés.

Hace unos meses se viralizó el descubrimiento de un tiburón albino cíclope en el Mar de Cortés, ubicado al norte de México. El descubrimiento estuvo acompañado de muchas  dudas sobre si se trataba de un especimen real o de un nuevo hoax para alimentar el deseo de consumo de los criptozoólogos.  Pero ahora la interrogante ha sido resuelta por dos biólogos marinos de La Paz, quienes, según National Geographic, han determinado la autenticidad de este raro animal: un  tiburón arenero (Carcharhinus obscurus) de medio metro con un único ojo en su frente (pese a parecer una adorable caricatura es un organismo real).

El feto de este tiburón fue descubierto por Enrique Lucero León, quien pescó legalmente un tiburón embarazado en la isla de Cerralvo; al destazar su presa descubrió a esta extraña cría.

Los animales cíclopes generalmente mueren después de nacer, por lo cual la suerte de este tiburón albino probablemente hubiera sido la misma de  no haber resultado pescado. Nunca se han atrapado tiburones cíclopes ya desarrollados.

[Discovery]