Pijama Surf

La deificación de Steve Jobs, ¿el mayor triunfo del marketing de Apple?

The Guardian retoma el tema de la deificación de Steve Jobs como un héroe del bien planetario, siendo probablemente el primer CEO en recibir un culto de esta magnitud, ayudado por una poderosa estrategia de marketing antes y después de la muerte.

Por: pijamasurf - 22/10/2011 a las 22:10:35

Ya escribimos sobre este tema: el exagerado lamento masivo ante la muerte de Steve Jobs. Ahora el diario británico The Guardian y el New York Times recogen el asunto y expanden esta interesante discusión, cuyo trasfondo es el culto al materialismo y la exaltación del consumo (más allá de que la pérdida de una mente como la de Jobs sea una tragedia para la humanidad o no).

En The Guardian Tanya Gold escribe un irónico artículo sobre cómo Jobs es ahora la Princesa Diana de Estados Unidos (ya que Michael Jackson es demasiado raro para expresar admiración sin freno políticamente correcta y, por supuesto Bono y Bill Clinton, tenían que estar en su funeral). Gold señala que esta es la primera vez que vemos que las masas se conmueven por la muerte de un CEO, un hombre fundamentalmente dedicado a hacer dinero, y dice mordazmente que Steve Jobs es una exitosa app post mórtem.

«¿Podría ser que las bendiciones a Jobs sean una nueva expresión de materialismo puro? No es suficiente que amemos nuestros productos; cuando las personas que los crearon mueren, es requerido que entremos en una especie de declive espiritual. ¿Qué significa llorar por el inventor del iPhone? Para mí este es el más grande triunfo de marketing de Apple y justo lo opuesto de una experiencia espiritual».

Que las personas amen sus iPhones es algo que el columinsta del New York Times, Martin Lindtrom, comprobó, haciendo un estudio de resonancia magnética durante la exposición a estos productos. En el cerebro al menos, una persona responde al sonido de su iPhone “como respondería a la proximidad  de su novio o novia”. Amar a alguien no parece ser algo fácil ni común en este mundo, pero (¿por suerte?) amar un gadget parece ser algo muy accesible.

De manera seguramente controvertida, Mike Daisey está montando, desde antes de la muerte de Jobs, una obra de teatro llamada The Agony and The Ecstasy of Steve Jobs, en la que toca algunos lados no tan amables de esta figura consagrada recientemente. Luego de viajar a China y visitar las fábricas donde se hacen los iPhones y las iPads, en donde tuvo que hacerse pasar como un hombre negocios para obtener información, Daisey relata: “Lo que fue realmente perturbador fue el nivel de deshumanización implementado por las corporaciones estadounidenses en colusión con  sus proveedores”. Y concluye que si bien Jobs cambió al mundo en varias formas, escogió no hacerlo al permitir que sus productos se elaboraran bajo condiciones que van en contra de la más básica integridad humana. Esto es algo que entre el estupor mediático no debe pasar desapercibido. Podríamos alabar a Jobs por sus aportación al desarrollo tecnológico de la humanidad, pero consideramos que participar de manera voluntaria en la explotación de miles de personas —dándole mayor valor al dinero que a la vida humana— es algo que si bien no cancela sus logros, sí hace seriamente cuestionable su idolatría, la hace, justamente, como ocurre con el marketing, un engaño y una enajenación. Quizás sea justicia (¿poética?) que a su muerte Jobs se haya convertido en un producto más dentro del sistema de consumo que tanto alimentó.

Recomendamos a los lectores interesados en este debate sobre la figura de Steve Jobs que lean los comentarios a nuestro artículo “Steve Jobs no era dios“, seguramente más interesantes que el artículo mismo, con todo tipo de posturas y datos sobre la vida de Jobs.

 


Comentarios

  1. Fabian dice:

    Tanto el periodico The Guardian como Pijamasurf deliran un poco. La autobiografia dice ” para que mis hijos me conozcan. No he estado siempre con ellos”.
    Lo cual constituye una (auto) crítica bastante fuerte. Porque un padre ausente voluntariamente no es un tema menor.

    Por otra parte, no hay en internet intentos de deidificarlo, excepto las interpretaciones que puedan querer hacer algunos medios.

  2. Fabian dice:

    Tanto el periodico The Guardian como Pijamasurf deliran un poco.
    Jobs ha sido un buen empresario y nada mas. En muchos sitios, incluyendo los foros de Apple se repiten sus propias palabras “quiero que mis hijos me conozcan. No he estado siempre con ellos”.
    Un padre voluntariamente ausente no es un modelo de deidificación. Más bien es una critica bastante seria.

    • Septicemia dice:

      Lamentable resulta tu postura pues haces un análisis a partir de frases que bien pudieron hacer parte del repertorio de marketing detrás del genio Steve Jobs. Era un genio pues fue creativo e innovador a la hora de crear productos de consumo que atrajeran grandes masas lo que significa grandes ingresos. Acaso te has molestado en investigar sobre las condiciones de los trabajadores, muchos de ellos niños, que hacen los productos de Apple? O tu limitada mente tan solo procesa como verdadera la información que recibe de los grandes medios de comunicación, intencionalmente manipulados para favorecer los intereses de la clase explotadora. Mientras tú alabas a Jobs porque prefirió obtener grandes sumas de dinero en vez de dedicarle tiempo a su familia (que es la verdadera esencia de la felicidad humana; no la que las adormecidas masas creen que se obtiene con lo material) hay quienes sólo desean día tras día, totalmente agotados y alienados, que su tortura acabe y puedan disfrutar la vida como el magnate Jobs.

      • Lothar Rodriguez dice:

        Septicemia: La explotación de niños o niñas depende del país que permite a sus infantes hacer estos trabajos y no sólo es un problema generado por Jobs o su empresa, ¿sabes tú las condiciones de los trabajadores de las fábricas de NIKE en Indonesia?… ¿de los niños que piden dinero en las calles de México puestos ahí por políticos?… ejemplos hay muchos, en todas las áreas, en todos los paises, en todos los sectores.



Comenta.

1NULL