*

X

Red de hackers amenaza a Hollywood; filtran fotos de celebridades desnudas

Por: pijamasurf - 09/15/2011

Una red de hackers, tránsfuga de Anonymous que amenazó con atacar a "la mafia judía de Hollywood", podría estar detrás de la filtración de las fotos de Scarlett Johannson y Mila Kunis desnudas o en situaciones íntimas.

El FBI investiga el reciente hackeo de los teléfonos de las actrices Scarlett Johansson y Mila Kunis que derivó en la publicación en Internet de imágenes de estas celebridades, además de la invasión a las cuentas de Twitter, e-mail y telefónos de otras cincuenta personalidades del mundo del espectáculo, entre ellas Jessica Alba y Vanessa Hudgens.

La revista Wired informa que un grupo llamado Hollywood Leaks, que se autoidentificó como un grupo rebelde que supuestamente se desprende de Anonymous, publicó hace un mes un video en el que amenaza con atacar a las celebridades de la "mafia judía" que controla los medios. En este agresivo video se dice:

"Atención Hollywood. Somos Anónimos. Los hemos estado observando. Los hemos escuchado. Se les ha permitido andar libres demasiado. El tiempo de los medios controlados por los judíos ha terminado. Tomaremos los medios de vuelta con sus vampiros maricas y pastores cienciólogos. Estamos aquí por la personas. Estamos aquí por el Lulz. Estamos aquí para quedarnos. Tenemos sus vidas, tenemos su sangre, sudor y lagrimas. En los próximas semanas todos las tendrán. Los rockearemos para la posteridad. Considera este nuestro  discurso de aceptación en los Premios a los Mejores Videos Musicales".

El grupo asumió la responsabilidad de filtrar las imágenes del rapero Kreayshawn la semana pasada; no se sabe aún si es responsable de hackear a Kunis y a Johansson, pero Wired piensa que podrían estar detrás de esta nueva ola.

Dos fotos de Scarlet Johansson desnuda fueron publicadas en línea esta semana, una de ellas es la que encabeza esta entrada y en otra la actriz  toma con su teléfono una imagen de sus senos estando en la cama; circula una supuesta tercera foto que muestra a Scarlett en ropa interior, recostada, leyendo un guión. También esta semana la revista TMZ aseguró que recibió fotos de Mila Kunis en la intimidad con Justin Timberlake y otra foto del teléfono de Kunis en la que aparece un hombre desnudo.

Por el momento no queda claro si los hackers simplemente lo están haciendo por el "Lulz" (la travesura digital), o son parte más bien de una red  de ciber paparazzis que quieren lucrar con las información de las celebridades (hasta el momento no hay reportes de que las imágenes  hayan sido vendidas, ya que además evidentemente han sido obtenidas de forma ilegal). Algunas personas esbozan la teoría de que esta operación contra Hollywood podría ser una estrategia de autopromoción, similar a cuando Paris Hilton o Kim Kardashian tácitamente aprobaron la circulación de sus videos porno, sin embargo, la misma Johansson acudió al FBI y es dudoso que haya estado buscando atención de forma tan desesperada.

[Wired]

Una nueva era del periodismo se avecina, la de los bots capaces de redactar contenidos con naturalidad y eficacia, sin que el lector se entere nunca de que la noticia que lee es obra de la inteligencia artificial.

La época de los bots está, según parece, cada vez más próxima. Cada día parece más factible que tareas esencialmente rutinarias, trabajos que no exigen grados de atención o juicio mayúsculos, labores que para cumplirlas con suficiencia basta seguir un algoritmo claramente establecido, sean realizadas finalmente por inteligencias artificiales programadas para tal efecto, por máquinas dotadas de cerebros sintéticos capaces de emular al ser humano promedio en operaciones triviales.

Recientemente en Pijama Surf hemos informado sobre al menos dos bots a los que se les puede confiar sin recelo semejantes tareas. El primero, uno que toma las riendas de tus redes sociales y te sustituye sutilmente ante tus amigos y seguidores de Facebook y Twitter, siguiendo el patrón de tu historial como usuario (para que el tránsito no sea tan abrupto). El otro es un bot DJ, Denise, adquirido hace poco por una estación de radio en Texas no solo para operar la música transmitida, sino también para otras labores que se creerían menos robóticas como contestar llamadas de los radioescuchas, decir el reporte del clima e incluso bromear al aire.

Pues bien, a estos dos —entre tantos otros que ahora mismo existen o se están incubando— viene a sumarse un tercero cuya singularidad radica en que puede redactar notas, historias y reportes con estilo natural, lejos del acartonamiento previsible de la distribución mecánica. La mano del hombre interviene solo para proporcionar la matriz de datos con la que este bot elaborará su respectivo informe, sea este el seguimiento de un encuentro deportivo o breves reseñas de inmuebles en venta (por mencionar dos situaciones en las que actualmente ya está funcionando).

El éxito de este bot se debe en buena medida a que puede utilizar conceptos adecuados en contextos específicos. En un partido de futbol americano, por ejemplo, sabe discernir entre el "esfuerzo individual" y el "esfuerzo del equipo", cuándo uno de los contrincantes "viene de atrás" o si cierta jugada se repite "una y otra vez". De esta manera, al reconocer dichos escenarios y emplear el término correcto que los significa, el texto final se ajusta a cualquier otro que hayamos leído antes de temática similar, difuminándose las supuestas diferencias entre la inteligencia humana y la artificial.

Este inquietante redactor lleva el nombre de “Narrative Science” y es el resultado de diez años de investigación y desarrollo por parte de Kris Hammond y Larry Birnbaum, codirectores del Laboratorio de Información Inteligente en la Universidad de Northwestern en Evanston, Illinois. Además, ambos son también profesores de periodismo, por lo cual quisieran que su creación pasara de escritos simples y poco ambiciosos a contenidos con más sustancia, periodismo de altos vuelos hecho en su totalidad por una computadora que rivalice incluso con el talento que, según se cree hasta ahora, es exclusivamente humano.

“En cinco años un programa de computadora ganará un Pulitzer —y mal por mí si no es uno de los nuestros”, dice Hammond, aludiendo al premio de mayor renombre en el periodismo estadounidense.

¿Por qué no? Todo lo que pueda reducirse a una técnica, descomponerse en un protocolo, valorarse en el producto terminado, es una tarea que, al menos en teoría y según las demostraciones más recientes, podría realizar cualquier software diseñado correctamente. Visto así, parece posible el programa “Capote” capaz de escribir A sangre fría. ¿Por qué no?

[io9]