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Pornografía y propaganda en la Segunda Guerra Mundial

Política

Por: pijamasurf - 09/03/2011

Oponiendo al horror de la guerra el placer del sexo, los artífices de la propaganda bélica en la Segunda Guerra Mundial intentaron provocar una deserción masiva del enemigo tentándolo con los placeres mundanos que otros sí disfrutaban.

(Los caballeros las prefieren rubias… pero a las rubias no les gustan los lisiados, Febrero de 1945)

En medio del horror de la Segunda Guerra Mundial, de los campos de concentración y las cámaras de gas, de los casi 60 millones de muertos, del infierno atómico y de tantas y tantas indecibles atrocidades, hubo un detalle quizá no gracioso en sí mismo, pero que fue recibido con humor y como distracción por los soldados del frente: postales que confrontaban el sexo con la guerra, intentando desmoralizar al oponente, invitándolo a desertar y huir en pos de los placeres de la vida.

Las imágenes las imprimieron por miles tanto las potencias del Eje como los Aliados y su distribución se realizaba por medios aéreos: aviones que sobrevolaban los campamentos enemigos pero que en vez de bombas o algún otro explosivo lanzaban sus pornográficos afiches, con la esperanza de que una sola de estas sensuales fotografías y caricaturas tocara la fibra libidinal de la tropa hasta diezmarla.

El fundamento de la propaganda es simple: la dualidad antagónica entre muerte y vida, personificadas la primera en la guerra y sus horrores y la segunda en las mujeres y el placer carnal que con ellas se alcanza. La guerra como el escenario más real de la oposición entre Eros y Tanatos, el principio vital y el de destrucción, el placer y la muerte. ¿Por qué mantenerse en una guerra donde se corre el grave peligro de morir, donde se sufren carencias y tormentos, si no muy lejos de ahí —en el hogar o en el poblado nativo, el cabaret o la casa de citas— al menos una mujer espera al hombre con los brazos abiertos, facilitándole la llave del goce y el alivio de las penas?

Esta serie que toma como modelo la popular revista Life la diseñaron los alemanes en 1944. En el anverso, una mujer atractiva, sonriente y bien torneada, que mira a los ojos del espectador mientras presume sus miembros. En el reverso, la ominosa calavera de, se presume por el casco, un soldado muerto en el frente. Además, cada imagen llevaba una fecha, como si se tratara de un número real de Life: Noviembre de 1944; pero para Death, "Doomsday 1944" [Día del Juicio, 1944].

Un juego similar, también salido de los talleres de impresión nazis, es el de un tríptico que parte de la proposición “Dos maneras de pasar la guerra”. La respuesta pretendidamente honorable, “Luchando”. Pero a esta sigue una duda expresada con una interrogación suspensiva. “¿Y?”. Porque en el fondo todo soldado sabe que podría no estar ahí donde se encuentra, que podría cambiar el campamento y la trinchera por otros escenarios y batallas de muy distinto tipo, por ejemplo, la que se libra en el lecho amoroso:

Otro motivo recurrente y un tanto previsible fue despertar los celos del amante distanciado, introduciendo en algunos sutiles variaciones. Esta, con el mensaje “Mientras estabas lejos”, en su límpida sencillez bastaría para perturbar una mente simple e insegura, para manipularlo al grado de que dejara todo y corriera a cerciorarse de los actos de su amante:

La siguiente, por el contrario, es mucho más elaborada. A la posible celotipia del soldado añade una historia subyacente —la de la conquista paulatina y acaso inevitable de su mujer por otro hombre, como resultado de los días que el prometido pasa en el frente—, casi como una prototípica fotonovela, breve y sintética. Y también aprovecha el espacio y la oportunidad para pegar por otro costado, el del antisemitismo. En La chica que dejaste atrás la mujer del soldado resulta conquistada por un judío, el opulento Sam Levy, quien no solo desoyó el llamado a defender la patria del enemigo, sino que cada día se enriquece más a costa de los contratos de guerra que obtiene. Una suma de estereotipos que sin embargo, por esa misma razón, por simplificar la realidad hasta los trazos de una caricatura, son fácilmente asimilables por cualquiera.

Pero, como decíamos al principio, el efecto inicialmente calculado de estos mensajes fue nulo. Al parecer casi todos los soldados tomaron a broma las postales. Los más curiosos, con espíritu coleccionista, conservaron algunas en su calidad de extravagante souvenir bélico. Muchos otros les reservaron un destino menos honroso, utilizándolas como papel higiénico. Y quién sabe, quizá propaganda como esta no merecería un mejor fin.

[PsyWarrior]

Wikipedia censura conspiraciones sobre lo sucedido el 11-S

Política

Por: pijamasurf - 09/03/2011

En su entrada principal de lo sucedido el 11 de septiembre del 2001, Wikipedia, la enciclopedia "libre", censura toda mención a las teorías de la conspiración que pululan en torno a los hechos.

Como sueles suceder en Internet, cuando una persona busca conocer información supuestamente objetiva recurre a Wikipedia, la fuente más cómoda para informarse rápidamente, confiando en la máxima de la inteligencia colectiva.  Y este ha sido el caso en el mes de septiembre, a diez años de los ataques del día 11. El New York Times calcula que la entrada  “September 11 Attacks” tendrá más de 6 millones de vistas solo en este mes.

Por otra parte existe también el artículo  “9/11 Conspiracy Theories”, el cual tal vez se acercará al millón de vistas en el mismo periodo. 

Lo que salta aquí es que el artículo principal de los ataques del 11-S no hace ninguna mención a las conspiraciones o a alguna información que ponga en duda la versión oficial de los sucedido y, al final, entre los varios enlaces al contenido relacionado, no se incluye el artículo de las conspiraciones.

Cualquier persona puede, en teoría, editar una entrada de Wikipedia, sin embargo, como seguramente se ha dado cuenta quien lo ha intentado, es difícil que una edición se mantenga por mucho tiempo si no se es parte del círculo cerrado de este sitio; las miles de personas que habrán intentado  incluir las conspiraciones como parte de la perspectiva total de dicha entrada —que presume de exhaustiva— se habrán enfrentado a la celosa edición de la historia de este sitio.

No es accidental que esto ocurra: Wikipedia tiene una política conservadora definida en torno al 11 de septiembre, como si fuera un medio estilo CNN o Fox News.

"Una de las razones por las que el artículo del 9/11 ha sido llevado a una dirección bastante conservadora —no me refiero políticamente— es porque tantas personas leen ese artículo", dice  Brad Matesku, parte del comité que resuelve disputas en la edición de los artículos de Wikipedia.

Pese a que Wikipedia se jacta de establecerse bajo un espíritu democrático, no hay ninguna referencia que aluda a versiones alternativas de lo sucedido el 9/11: ninguna mención de las celebridades que han argumentado la posibilidad de una conspiración (como David Lynch, Geraldo Rivera o Charlie Sheen), ninguna mención del grupo de 1,500 "arquitectos e ingenieros por la verdad del 9/11", ninguna mención de la encuestas que muestran que por lo menos la tercera parte de los estadounidenses piensa que el gobierno está encubriendo los hechos. Nada, ni siquiera una refutación —un debunking— de estas teorías o una reflexión sobre cómo se recurre a las conspiraciones en las crisis. La táctica es que dentro del universo cerrado de ese artículo, no existen.

El director de Wikipedia, mostrando cierta cuouta dictatorial, en respuesta a las demandas de incluir información sobre las conspiraciones, ha dicho: "Como muchos temas en los margenes ha sido inadecuadamente (aunque no intencionalmente en muchos casos) promovido, dando a los lectores y tal vez a los motores de búsqueda la impresión de que tiene significado cultural cuando en realidad no está apoyado en fuentes confiables. No quiero suprmir la verdad, solo quiero darle su verdadero peso". Para Harrison las teorías de conspiración no tienen significado cultural,  quizás de una manera extraña estas manifestaciones sean parte de grupos no-culturales, es decir seres inhumanos.

Si bien existe la entrada específica de las conspiraciones del 11-S en Wikipedia, con sus infaltables refutaciones y tendenciosa redacción, el hecho de que no sean incluidas en la entrada principal constituye una clara aberración de su supuesta ética. Por una parte esto hace que cuantitativamente millones de personas no lean sobre las conspiraciones y, por otra, reduce argumentos sólidos a teorías marginales, conspiratorias, dentro de un marco que las deslegitima desde un inicio influyendo de esta forma en la mente de los lectores. 

No es casualidad que la organización israelí radical, Yisreal Sheli, dé cursos a sus miembros para saber editar entradas de Wikipedia y así favorecer la percepción del estado de Israel; es evidente que Wikipedia puede usarse como un brazo de una agencia de inteligencia o como un  medio de propaganda. Si hoy Wikipedia se ha convertido en la enciclopedia del mundo, toma más fuerza que nunca la frase de "la historia es de quien la escribe", sobre todo si esta es completamente editable.  Y Wikipedia crea la falsa impresión de que en la era de la información todos editamos esta historia, o de que esta se edita conforme a la objetividad democrática, cuando en el fondo hay una ideología política y una serie de intereses que tejen la trama.

[NY Times]